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Los 10 mejores libros para DESCUBRIR tu VOCACIÓN PROFESIONAL

Los 10 mejores libros para DESCUBRIR tu VOCACIÓN PROFESIONAL

Claves para encontrar tu TALENTO y VOCACIÓN PROFESIONAL 


VOCACIÓN PROFESIONAL: lo que tienes que saber


La selección de libros que te presento está basado en 3 ideas:

  • Primera idea: encontrar tu vocación profesional es sinónimo de disfrutar con lo que haces; para ello es crucial que encuentres aquello que se te da bien de forma natural: tu talento; además, tendrás que descubrir a quién quieres servir con tu trabajo: es la base de que el trabajo sea una parte deseable más de tu vida.
  • Segunda idea: tienes que entender en qué contexto histórico estás viviendo para encontrar tu verdadera pasión y profesionalizarla. La Era Industrial ha terminado y la viejas ideas y maneras de entender el mundo ya no sirven en la época actual: La Era de la Información o Era del Conocimiento; un momento histórico donde lo que realmente genera riqueza es el uso de la información para resolver problemas que merezcan la pena ser resueltos.
  • Segunda idea: puedes buscar trabajo ahí fuera trabajando para otros o bien ir abriéndote camino profesionalmente por tu cuenta. Las dos opciones son válidas. Para la primera te propongo que leas mi artículo “Cómo encontrar trabajo“. Si quieres indagar en la segunda, te dejo unos libros que estoy seguro de que te ayudarán a comenzar el viaje.

Vamos a por ello.

 


Descubre tu TALENTO. 


1# EL ELEMENTO de Ken Robinson

¿Cuál es tu talento? ¿Qué aptitudes naturales e innatas tienes para hacer algo fantásticamente bien? El autoconocimiento también implica que conozcas muy bien cuál es tu talento, tu don natural. Solo a través de la expresión de tu talento podrás sentirte realizado/a.

Si no conoces aquello que se te da bien de manera natural, corre a tu librerías más cercana y pide este libro. Te dará ideas, pautas y estrategias para que poco a poco entiendas qué es esto del “talento”.

Adquiere “El elemento” en Amazon. Si quieres profundizar puedes seguir con la segunda parte del mismo autor “Encuentra tu elemento

 

2# APASIÓNATE de Iván Ojanguren

Iván trabajó durante 10 años en multinacionales y tras experimentar una profunda crisis con su actividad profesional, decidió cambiar el rumbo profesional de su vida.

Tras completar el viaje ordenó todas aquellas herramientas, actitudes e ideas que le sirvieron en su viaje al encuentro de su vocación profesional y las regaló al mundo en este libro, convencido de que podía ayudar a otros a que esto de trabajar sea algo, incluso, deseable.

En este libro encontrarás herramientas para descubrir y desarrollar tu talento natural, así como ideas para desarrollarlo y profesionalizarlo.

Adquiere “Apasiónate” en Amazon

 

3# IKIGAI de Francesc Miralles y Héctor García

                

“Ikigai” es una palabra japonesa que se podría traducir como “la razón de ser”. 

Los autores entrevistaron a decenas de habitantes de Okinawa, el lugar del mundo donde se concentra la mayor población de centenarios, todos con unas tremendas ganas de vivir. Cuando les preguntaban la razón de tener tantas ganas de vivir, ellos respondían “ikigai”.

Ikigai significa identificar aquello en lo que eres bueno, que te da placer realizarlo y que, además, sabes que aporta algo al mundo.

Un libro fantástico para comenzar a hacerte preguntas acerca de las áreas en las que brillas y cómo ponerlas al servicio de los demás.

Adquiere “Ikigai” en Amazon. También te recomiendo la segunda parte, “El método ikigai” con un cariz tal vez más práctico que la primera y famosa entrega.

 

4# INTELIGENCIAS MÚLTIPLES de Howard Gardner

Gracias a Howard Gardner ya sabemos que hay muchas formas de “ser listo”, más allá de la definición clásica de inteligencia ligada casi siempre al razonamiento lógico-matemático o a la lingüística, existen otras inteligencias no menos importantes: intrapersonal, interpersonal, cinética, espacial, musical y naturalista.

Me encanta la definición del autor de este concepto: “Inteligencia es la capacidad del ser humano para resolver problemas de la índole que sean por el medio que sea”. Así, eres “listo” cuando arreglas un aparato electrónico, cuando tocas bien la guitarra o cuando empatizas con tu pareja en un momento difícil. Estás resolviendo “problemas” a través de algún medio.

Es un imperativo que las conozcas todas las formas que tienes de ser “inteligente” para que seas consciente de que tu talento puede estar en algún espectro que ni si quiera te habías planteado.

Un libro fantástico y absolutamente necesario y revelador.

Adquiere “Inteligencias múltiples” en Amazon

 


PROFESIONALIZA TU PASIÓN


5# VIVIR SIN JEFE de Sergio Fernández

En este libro Sergio hace un repaso de todos los errores que se suelen cometer cuando te lanzas a trabajar por tu cuenta: cómo planificar nuestro trabajo, cómo proyectar la imagen que quieres proyectar, cómo explicar lo que puedes hacer por los demás y cómo relacionarte con otras personas.

Un libro eminentemente práctico, como todo lo que escribe Sergio…, y me encanta.

Adquiere “Vivir sin jefe” en Amazon

 

6# QUÉ HARÍAS SI NO TUVIERAS MIEDO de Borja Vilaseca

Vivimos un cambio de época. Para realizarte y vivir una vida plena tienes que comprender que la época en la que obteníamos títulos para entrar en cadenas de producción ha terminado; o al menos está en profunda decadencia.

El siglo XXI será de las almas libres y valientes que decidan conocerse a sí mismos, conocer sus talentos y pasiones y hacer una profesión de ello. En este libro Borja repasará la evolución de la manera de entender la vida y el trabajo desde la Era Industrial hasta nuestros días.

Adquiere “Qué harías si no tuvieras miedo” en Amazon

 

 7# EL LIBRO NEGRO DEL EMPRENDEDOR de Fernando Trias de Bes

Contado en clave de “lo que no debes hacer”, Fernando nos expone su particular (y acertada) visión sobre qué razones son las causantes de que más de la mitad de los proyectos empresariales no lleguen a buen puerto en el medio plazo. Por supuesto, luego nos cuenta cómo evitar que esto suceda.

El libro habla de motivación, del carácter adecuado para emprender, de cómo aliarse con otras personas, de la idea de éxito o, entre otras cosas, de qué deberás tener en cuenta antes de sacar un producto o servicios. 

Adquiere “La semana laboral de 4 horas” en Amazon

 

 

8# LA BUENA SUERTE de Alex Rovira 

¿Puedes crear la suerte? En este libro los autores nos demuestran que, efectivamente, la suerte es algo que puedes generar en tu vida. 

Disfrazado de cuento, en este libro aprenderás que la suerte es una mezcla de preparación y oportunidad… y las oportunidades siempre están ahí, esperándote. Corto, sencillo y con un buen puñado de valiosas reflexiones que rompen muchos mitos sobre “la suerte”.

Adquiere “La buena suerte” en Amazon

 

9# LOS 7 HÁBITOS DE LA GENTE ALTAMENTE EFECTIVA de Stephen R.Covey

De una forma tremendamente cercana y práctica, Stephen nos propor

Otra gran libro para leer con un lápiz en la mano, subrayar y poner en práctica desde la primera página.

Adquiere “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva” en Amazon

 

10# START SOMETHING THAT MATTERS de Blake Mycoskie

No, no me he equivocado. Y sí, el libro está en inglés (no he encontrado una traducción digna del libro).

De todos modos: no te asustes; el inglés de Blake es sumamente sencillo, cercano y directo. Con tus conocimientos del instituto lo leerás fácilmente, créeme.

Reconozco que este libro me marcó. Blake montó “Toms”, una empresa de venta de calzado mediante la cual, por cada par de calzado vendido, proporcionaba otro para a una familia necesitada en Argentina.

Me emocionó la idea de poder hacer negocio real y con beneficios a la vez que haces una labor social y contribuyes a crear un mundo mejor ahí fuera. Me inspiró para incrustar en mi modelo de negocio la acción social.

Tremendamente inspirador. No dejes que el inglés te asuste: te perderías algo increíble.

Adquiere “Start something that matters” en Amazon


¿Quieres saber más?


¿Qué libros han sido determinantes en tu vida para encontrar tu vocación? ¿Por qué no los compartes en forma de comentario en este post para que todos podamos disfrutarlo? 🙂

Cómo encontrar tu VOCACIÓN PROFESIONAL: lo que tienes que saber

Cómo encontrar tu VOCACIÓN PROFESIONAL: lo que tienes que saber

4 pasos para encontrar tu vocación


Vocación profesional


¿Sabes?

Cuando era más joven me dijeron que existían solo dos opciones: o bien estudiabas algo con salida para ganarte la vida, o bien podías estudiar lo que te gustaba… y malvivir.

Más adelante (mucho más adelante), me di cuenta de que existe una tercera opción: puedes descubrir aquello en lo que marcas una diferencia y dedicarte a resolver problemas por los que alguien esté dispuesto a pagarte. Es decir: podía encontrar mi vocación.

En realidad, encontrar tu vocación es la manera más sensata de garantizar tu bienestar a largo plazo. ¿Por qué?

Piensa que el mundo no te va a recompensar por lo que sabes, sino por cómo puedes utilizar esa información y resolver problemas ahí fuera; como veremos, la mejor manera de aportar  valor (y recibir recompensas económicas, claro) es a través de encontrar tu verdadera vocación.

Sigue conmigo.


Descubre tu vocación: guía (ultra) rápida


PASO 1#  Encuentra tus talentos

Tu talento es una aptitud con la que has nacido que te permite hacer algo bien de forma natural. Deberás indagar para descubrir qué cosas se te dan bien.

El talento es lo que hará que te sientas útil haciendo eso que haces, amén de disfrutar y aportar valor. Es fundamental para encontrar tu vocación.

PASO 2#  Encuentra los contextos donde brillas (tu pasión)

Tus talentos se expresan siempre en contextos.

Por ejemplo, si se me da bien la oratoria puedo utilizarla con mis hijos, con mis alumnos, en una negociación con un cliente, en una conferencia o en un debate con un amigo. 

Mismo talento (oratoria), diferentes contextos. Es tu misión encontrar aquellos contextos donde sientas que tu talento brilla de verdad, donde te sientes realmente cómodo expresando esa habilidad natural.

PASO 3#  Resuelve problemas que merezcan la pena ser resueltos

La vocación profesional te conecta con algo más grande que la tarea que ejecutas, más grande incluso que uno mismo.

Sabes que has encontrado tu vocación porque estás conectado con el deseo de contribuir a que algo bueno suceda ahí fuera. Piensa por ejemplo en un médico o un maestro vocacionales: se deben a sus pacientes o sus alumnos, respectivamente.

Deberás poner el foco fuera y preguntarte: ¿qué puede mejorarse en el mundo y cómo puedo poner mis pasiones al servicio de esa causa?

PASO 4#  Honra lo que es importante en tu vida

En el viaje a descubrir tu vocación no puedes desatenderte por el camino.

Vocación es sinónimo de disfrutar y de sentir que tu vida es una experiencia amable, siempre. Así, las personas que han encontrado su vocación no diferencian entre su vida profesional y su vida personal: han llegado a la conclusión de que son todo una.

Por eso es importante que siempre, a cada instante, honres lo que consideras importante, al tiempo que aportas al mundo desde la expresión de tu pasión.


PASO 1# ¿En qué eres bueno/a?


Piensa, ¿qué se te da bien? ¿Qué dice todo el mundo que se te da bien? Cuando no tienes nada que hacer, ¿qué haces?  Piensa que hay muchos momentos en los que puedes ser “bueno/a”.

Tal vez eres bueno resolviendo problemas (del tipo que sea), o te expresas muy bien (sueles convencer a tus amigos en un debate).

Es posible que se te dé bien la decoración y la pintura (habilidad espacial) o que puedas controlar muy bien tu cuerpo haciendo alguna actividad (tocar la guitarra, arreglar una bicicleta o jugar a un deporte). 

Puede que salgas a la naturaleza y comprendas los ecosistemas y los miembros del mismo… O tal vez tengas especial sensibilidad para la música.

Es posible que tengas una relación profunda contigo mismo/a pudiendo dar respuesta a preguntas que te haces a ti mismo/a… O puede que tengas especial sensibilidad para ponerte en la piel de los demás y sentir y pensar como ellos/as.

El talento puede incluirse en alguno de los grupos que describió Howard Gardner en su libro Inteligencias múltiples.

Es decir,en lo primero que tienes que centrarte es en encontrar aquello en lo que tienes la intuición de que eres bueno/a y no menos importante, desarrollarlo.

Por ejemplo si se te da bien la oratoria, ¿cómo puedes mejorarla? ¿Cómo puedes ponerla en práctica? ¿Quién puede ensañarte? ¿Quién es tu referente?


PASO 2# ¿En qué contextos BRILLAS?


El talento siempre se expresa de diferente manera atendiendo al entorno, las circunstancias y los actores que intervienen. Así, puedes expresar el mismo talento en diferentes contextos. 

Así, puedo utilizar mi habilidad para hablar en público en mis talleres y también en mis conferencias. Mi habilidad de empatía la utilizo en mis sesiones de coaching y también cuando imparto conferencias (así sé si el público me está siguiendo o no, por ejemplo).

¿Se te da bien la música? Prueba diferentes instrumentos. Tal no eres tan buen instrumentista (te falta la habilidad) pero eres buen creador de canciones o buen productor de música.

¿Te gusta mucho el tenis? Puede que no seas tan buen jugador pero te encanta la estrategia de ese deporte y puedes ser un buen profesor (si tienes empatía y oratoria) o escribir libros (expresión escrita).

¿Te gusta hablar? Puede que te gusten más unos temas que otros; puede también que te sientas más cómodo debatiendo o negociando pero no te guste impartir charlas.

De lo que se trata aquí es de que comiences a explorar es muchos contextos eso que se te da bien hasta que cumplas las siguientes reglas de oro:

  1. Disfrutas haciendo lo que haces.
  2. No te da parece ponerte manos a la obra.
  3. El tiempo vuela o pierdes la noción del tiempo.
  4. Terminas esa actividad con más energía que cuando empezaste.

Si das con esa actividad donde confluyen estas 4 características: BRAVO, has encontrado una de tus pasiones.


PASO 3# ¿Qué PROBLEMAS quieres resolver?


Como te decía antes, la vocación tiene que ver con sentir que formas parte de algo más grande que tú mismo/a. Así, deberás poner tu pasión al servicio de esa causa. Este es un punto clave.

Te paso las preguntas que me ayudaron a descubrir dónde quería actuar a través de la expresión de mi pasión.

  • ¿A qué mundo te gustaría pertenecer? 
  • ¿De qué quieres ver más en el mundo?
  • ¿De qué quieres ver menos? ¿Qué herida debe ser sanada?

Se trata aquí de que te conectes con una causa por la que sientas que tiene sentido invertir tu tiempo, tu energía y tu talento


PASO 4# No te desatiendas por el camino


A lo largo de mi vida me he encontrado con personas que se han volcado tanto en una causa externa que han terminado desatendiéndose por el camino.  

Personas que se vuelcan tanto en lo que hacen que se olvidan de que hay otras cosas que atender: salud, familia, ocio, aspiraciones personales, desarrollo personal, etc.

Te regalo la pregunta que cambió mi vida en este sentido, ¿listo/a? Allá va:

  • Imagina tu vida ideal dentro de 5 años, ¿cómo sería?

Da todo lujo de detalles: ¿dónde estás? ¿Qué haces? ¿Cuánto ganas? ¿Cuántas horas trabajas? ¿Cómo te ven los demás? ¿Cómo te encuentras físicamente?

Responder a estas preguntas te hará crear una lista de aspectos que deberás tener en cuenta en tu vida, más allá de aportar a los demás a través de tus pasiones y talentos.


REGLA DE ORO: ¿DISFRUTAS con lo que haces?


¿Sabes? La clave para saber que has encontrado tu vocación es esta: DISFRUTAS cada instante de tu vida.

Así, la regla número 1 para comenzar el viaje al encuentro de tu vocación es asegurarte de que el viaje es algo amable, algo que merece la pena ser vivido.

Total, si te resultan muy engorrosos lo pasos que te he propuesto, quédate con esto: no te olvides nunca de disfrutar. Haz lo que tengas que hacer a cada momento para estar bien y sigue a tu instinto: él tiene más información que tú.

Si no un día despiertas y te encuentras con que no estás disfrutando con tu trabajo, significa que tienes que cambiar alguna de estas cosas:

  1. Lo que haces.
  2. El contexto en el que lo haces.
  3. A quién sirves con lo que haces.
  4. Lo haces de modo sin desatender ningún aspecto importante en tu vida.


La vocación es algo dinámico


Cuando éramos pequeños nos preguntaban lo que queríamos ser de mayor, ¿Te acuerdas?

Lo cierto es que cada vez que lo pienso se me ponen los pelos de punta: me parece la peor pregunta de la historia; la peor pregunta que le podemos hacer a un niño.

Déjame que te explique.

De mano estamos exigiendo que un niño comprenda todos los puntos que acabas de leer. Además, estamos presuponiendo que el niño conozca todas las profesiones existentes y que existirán cuando sean mayores. 

Esta pregunta, amigos, está fatal planteada. Es la antipregunta.

La pregunta ideal sería, ¿Cómo te gustaría marcar la diferencia en el mundo? o Qué te gustaría hacer para que, además de disfrutar, contribuyeses a que el mundo fuese un lugar mejor?

Un día escuché por ahí que los adultos preguntamos a los niños qué quieren ser de mayores… porque aún estamos buscando la respuesta. No puedo estar más de acuerdo.

Déjame contarte algo importantísimo: la profesiones en sí mismas son irrelevantes. Tan solo tienen sentido en cuanto a lo que aportas al mundo a través de ellas. 

Piensa que si todo va bien a lo largo de una vida deberás tener multitud de profesiones diferentes acordes con el desarrollo y transformación de tus talentos y de los contextos en los que las expresas; además de que tu idea de servir también podrá ir variando con el tiempo, indagando en nuevas formas de aportar nuevo valor al mundo.


¿Qué te vas a llevar de esta vida?


¿Sabes? Un día descubrí que no iba a vivir para siempre.

Un día me do cuenta de que lo que me voy a llevar al final de esta vida es lo que vivo… Y desde ese día comencé a vivir lo que me quiero llevar.

Encontrar tu vocación profesional es la mejor manera de vivir cada instante de forma coherente y plena.

La realización personal no es hacer lo que tienes que hacer solo en tu propio beneficio; tampoco es desatenderte y solo pensar en cómo arreglar el mundo.

No es una cosa o la otra.

Son las dos.

Feliz vida.

Claves para crear productos y servicios de valor

Claves para crear productos y servicios de valor

Por qué no vendo productos servicios

Descubre por qué NADIE compra productos o servicios.


¿Compras productos/servicios?


Menuda perogrullada de pregunta, ¿verdad? 

Productos y servicios: ¿qué son? ¿Para qué los compramos? O si eres de los que los proporcionan a terceros, ¿Para qué fabricas productos u ofreces servicios a los demás?

Si a esta última pregunta  has contestado algo así como “Para venderlos” o “Para ganar dinero”, amigo/a te imploro que llegues leas hasta el final de este artículo.

Te regalo un secreto a voces: no compramos productos ni servicios. Lo que en realidad compramos son soluciones. Tenemos un montón de problemas o necesidades que satisfacer y es justo a través de los productos y servicios como tapamos ese hueco.

 


Compramos SOLUCIONES


Es decir, no compras una aspirina: estás comprando que se te pase el dolor de cabeza. No compras un billete de tren: estás comprando desplazarte a esa ciudad a la que quieres ir. No compras una campaña de publicidad: compras que más personas conozcan tu negocio y se conviertan en clientes tuyos. No compras un logo para tu empresa: estás comprando que los demás te identifiquen con un símbolo gráfico.

Podría estar así eternamente.

Te cuento un secreto: estoy pensando seriamente en dejar de asistir temporalmente a eventos de networking, ¿y sabes por qué? Porque estoy un poquito cansado de personas que me ofrecen cosas: te hago una página web, te hago la corrección ortotipográfica de tu próximo libro o te gestiono tus redes sociales.

Claro, es que yo (al igual que todos) no compro productos ni servicios. Compro soluciones. Compro el valor que ese producto o servicio puede aportar a mi vida… Pero nos empeñamos en seguir poniendo el foco en cómo te voy a aportar en lugar de centrar el tiro en qué te voy a aportar.

Por desgracia, (casi) nadie se acerca a mí y me dice: “Mejoraré tu imagen en internet y conseguiré que más personas se beneficien de tus comentarios en las RRSS” o “Convierto tu libro en algo bello, limpio, pulcro y sencillo de leer”No. Todo gira entorno a “Págame X al mes para gestionar tus RRSS” o “Págame X por cada página corregida“.

Me estoy llevando las manos a la cara en estos momentos.

Te seré sincero: cuando alguien se presenta y lo primero que me dice es su profesión, directamente huyo. Escapo. Tu profesión no me dice NADA de lo que puedes hacer por mí, como ya te expliqué en este post “Probablemente no sabes explicar a lo que te dedicas“.

Mira, si lo primero que me espetas es tu profesión, es posible (¿probable?) que no tengas claro qué problema me puedes solucionar.

Compramos soluciones

 


¿Qué problema solucionas?


Así, si no quieres que cada vez más y más personas huyan de ti en los eventos de networking, en lugar de centrar la atención en cómo haces las cosas, mejor piensa, ¿qué beneficios consiguen las personas que adquieren lo que les ofreces?

Eso es lo que estás vendiendo. Eso es lo que te van a comprar. Ese es el mensaje que tienes que tener grabado a fuego en tu negocio. Es tu mantra. Es lo que tiene que salir de forma inmediata cuando te presentas.

¡Ey! Esto no me lo he inventado yo. Esto ya tiene un nombre: tu MISIÓN como empresa: ¿qué vas a aportar tú concretamente al mundo de modo que soluciones algún problema ahí fuera? 

Tus productos y servicios son la manera de articular tu misión como negocio, pero no son tan importantes. Sí, lee la anterior frase las veces que necesites. Lo único importante es que cumplan con su función como productos: solucionar el problema para el cual han sido creados.

 


También compramos SIGNIFICADO


¿Te has preguntado alguna vez por qué las personas compran productos ecológicos aún siendo más caros? ¿O por qué la gente se pasa a la banca ética aunque te cobre más comisiones? ¿O por qué compramos ropa sostenible aún existiendo menos variedad?

Cada vez hay más gente que antes de comprar una crema le da la vuelta al envase y busca si ha experimentado con animales. O si va a un hotel se cuida de que tenga certificaciones que aseguren que son amables con el medio ambiente.

Tu visión como empresa

¿Qué significa esto? Pues que cada vez más personas compramos significado. Compramos soluciones, sí, pero al mismo tiempo buscamos que esa solución esté alineada con nuestra manera concreta de entender el mundo.

Es una sensación tan fantástica cuando te llama una teleoperadora de otra compañía de teléfono y tras espetarte una oferta del tipo PagaCeroDuranteUnAñoYdeRegaloUnIphone, vas y le dices: “Lo siento no me interesa porque ya estoy con una compañía ética”. Uno se siente dueño de sus decisiones, oye.

¿Por qué te cuento esto? Porque tienes que encontrarle el significado a aquello que ofreces a los demás. Más allá del producto/servicio, más allá del problema que soluciones, tienes que pensar: ¿qué líneas rojas existen? ¿Vendo a toda costa independientemente de la causa a la que sirva? ¿Qué problema global/general quiero solucionar a través de mi trabajo? ¿A qué causa mayor sirvo?

Esto es lo que se llama tu VISIÓN del mundo y tiene que estar perfectamente alineado con tu MISIÓN y también con tus productos y servicios.

 


Ahora, dime, ¿qué vendes?


Si vas en serio con tu negocio, empieza a pensar ya en tu Misión y en tu Visión como empresa

Recuerda: todos compramos soluciones y cada vez más personas compran significado. Si no tienes clara tu solución o si no puedes explicar por qué tienen que elegirte a ti y no a otro… Tal vez tengas que replantearte tu modelo de negocio.

 

Aprende a explicar a lo que te dedicas (Elevator pitch)

Aprende a explicar a lo que te dedicas (Elevator pitch)

A qué te dedicas

 

Tu PROFESIÓN está lejos de explicar “a lo que te dedicas”. Descubre por qué.


 ¿A qué te dedicas?


Soy psicóloga. Soy ingeniero. Soy periodista. Soy profesora. Soy trabajador social. Soy regidora. Soy gerente. Soy directora. Soy albañil. Soy mecánico. Soy fresador. Soy informática.

¿Te suenan estas contestaciones? Seguro que sí. 

El otro día estaba en un Blablacar, conduciendo de Madrid a Gijón y me hicieron esta misma pregunta. Yo contesté: “Me dedico a acompañar a las personas al encuentro de sus objetivos, ayudándoles a encontrar su vocación y propósito vital. Todo esto lo hago para colaborar a construir un mundo donde todas las personas vivamos la vida que queremos vivir”.

Y se hizo el silencio.

Así es, amigos: ninguna profesión, ningún título, ningún estudio formal en mi contestación. Tras ver la cara de “¿Qué se ha fumado este tipo?” de mis acompañantes, seguí con la explicación: “Esto es a lo que me dedico, en serio, todo lo que hago gira en torno a esto.

Ahora bien, si me preguntáis cómo lo hago, entonces os diría que a través del coaching personal, de escribir libros y artículos, de presentar talleres en vivo y on-line, de impartir conferencias y de crear contenido de valor en mis plataformas de Facebook, Linkedin, IVOOX y youtube”.

“¡Ah! ¡Eres youtuber! –me espetó uno. Eso, youtuber, –pensé.

El tipo de respuesta que esperamos escuchar tras esta pregunta suele ser una profesión que, en realidad, no hace referencia a la pregunta que hacemos; las profesiones NO dan información acerca de “a qué nos dedicamos”, lo único que nos muestran es cómo lo hacemos.

Entonces, ¿la profesión solo sirve para ser cool en tu curriculum, en Linkedin y para presumir de puesto con tus amigos? Justamente. No sirve para nada más. Personalmente fui “Consultor funcional” durante varios años; luego pasé a ser “Project Manager”. Lo del puesto en inglés ya era lo más. Ahí sí que me sentía importante, tú.

Qué sueño me está entrando. 

Sigue leyendo.

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Lo que tu profesión dice de ti


Tu profesión no explica a lo que te dedicas. Tu profesión solo proporciona pistas acerca del método que utilizas para hacer lo que haces.

Así, un profesor podría ayudar a reinsertar personas en riesgo de exclusión, mostrar a los adolescentes cómo tomar mejores decisiones en el ámbito académico,  acompañar a personas que estén estudiando unas oposiciones o mostrar a un emprendedor cómo hacer un estudio de mercado.

Diferentes fines. Mismo medio. Lo que haces a través de tu profesión es exactamente a lo que te dedicas¿Se entiende la idea? Luego tu profesión está lejos (muy lejos, lejísimos) de explicar “a lo que te dedicas”.

Y muy importante; solemos identificarnos con nuestra profesión. Por eso decimos eso de “soy esto” o “soy lo otro”. ¡Qué presión! ¿No?

Mira, eres mucho, mucho más que la profesión que ejerces. Me encuentro a muchas personas que se sienten profundamente frustradas cuando ya no pueden ejercer su profesión por el motivo que sea (edad, situación laboral, accidente, etc). Claro, es que ya no pueden ser eso que “eran” o que “son”; tiene que reciclarse y de pronto se junta la problemática del conseguir un empleo (como método de supervivencia) con el apego identitario a una profesión que ya no pueden ejercer.

Por favor, no caigas en la trampa de apegarte a tu profesión. Tu profesión es tan solo un medio. No es el fin de nada. Y mucho menos eres tu profesión.

 

super man


Luego, ¿a qué demonios te dedicas?


 ¿Para qué haces lo que haces? ¿A quién ayudas haciéndolo? ¿Qué problemas estás resolviendo?

Estas son las preguntas que tienes que responder para contestar correctamente a la pregunta de “¿A qué te dedicas?”.

Es crítico que sepas para qué haces lo que haces. ¿Por qué? Porque tal vez tu profesión actualmente sirve fantásticamente para el fin que persigues ahora, pero puede que en el futuro sea menos potente, ya no puedas ejercerla o directamente no sirva. O puede que incluso te apetezca explorar otras maneras de hacer y cambiar radicalmente de sector, pero, importante, manteniendo el fin último de “para qué” haces lo que haces.

Hay una frase que pulula por la red que se atribuye a Confucio: “Encuentra un trabajo que ames y no volverás a trabajar nunca”. En el fondo la frase no se refiere a una profesión; la frase hace referencia a lo que pretendes conseguir en el mundo a través de tu profesión (o profesiones). Es el concepto de MISIÓN vital. 

Confucio

¿Sabes? Las personas apasionadas no trabajan. Las personas apasionadas hacen lo que tienen que hacer para poner su talento y su pasión al servicio de una causa mayor a la que quieren servir. Personalmente sueño un mundo donde todas las personas vivamos la vida que queremos vivir. Esta es mi causa mayor. Esto es para lo que invierto energía y tiempo todos los días a través de mis diferentes actividades.

Solo cuando entiendes que tu profesión es solo un maquillaje, entiendes que lo importante es lo que hay debajo del mismo; entiendes que puedes variar el maquillaje para conseguir diferentes objetivos siempre relacionados con “para qué” haces lo que haces.

 

 


ELEVATOR PITCH: Contesta a estas preguntas


Tienes que componer tu elevator pitch, es decir, una frase que no te lleve más de 20 segundos donde expliques lo que puedes hacer por la otra persona con un lenguaje sencillo.

Para componer una frase en la que expliques a lo que te dedicas, te invito a contestar estas preguntas:

   -¿A quién sirves haciendo lo que haces?

   -¿Qué problema resuelves haciendo lo que haces? ¿Cuál es tu solución?

   -¿Por qué tendríamos que contratarte a ti y no a otra persona?

   -¿Qué talentos expresas haciendo lo que haces?

    

La próxima vez que te pregunten y contestes simplemente tu profesión, espero que te acuerdes de mí… ¡te estaré vigilando!

 

Cómo atraer DINERO a tu vida de manera ética y sostenible

Cómo atraer DINERO a tu vida de manera ética y sostenible

Dinero feliz

Descubre cómo mejorar el mundo a través de tu dinero


DINERO: ese instrumento denostado


¿Cambiar el mundo a través del dinero? ¿Perdón? ¿De qué árbol te has caído, Iván?

Muchos tienen un sentimiento negativo acerca del dinero; la primera reflexión que quiero ponerte encima de la mesa es: el dinero es neutro. No bueno ni malo. El dinero tan solo es una herramienta de intercambio, un instrumento para adquirir bienes o servicios y también es un impulsor y acelerador (con el dinero puedes acelerar procesos como por ejemplo formación, montar negocios, etc)

-Pues oiga usted, yo sigo pensando que el dinero es malo, ¡Mira cuanta gente pierde el norte por el dinero! ¡Mira cuánto corrupto!

Mmmmm… ¿En serio? ¿En serio crees que el dinero hace a las personas malas? Imagínate por ejemplo una llave inglesa; puedes utilizarla para arreglar una bicicleta, para reparar un electrodoméstico… o puedes utilizarla para abrirle la cabeza a alguien.

¿Quién es el “malo” aquí? ¿Es la llave inglesa la que es “buena” o “mala”? ¿O tal vez es el uso que le damos a la llave inglesa lo que podemos juzgar con “bueno” o “malo”?

Amigos, el dinero, al igual que una llave inglesa o cualquier otro tipo de herramienta, es neutro. No podemos calificar el dinero de bueno o malo. El dinero es solo una cosa, un invento que nos hemos creado para (a priori) facilitarnos la vida un poco. Pero no hace nada por sí solo.

Eso sí, somos nosotros con nuestros actos diarios los que podemos hacer buen uso (o no) del dinero de manera que impulse la economía y favorezca la abundancia general. Esos actos sí que son susceptibles de ser juzgados. 

dinero bueno dinero malo

 


Reflexiones sobre el DINERO


Como te decía, el dinero es neutro: tan solo es una herramienta de intercambio. Te voy a dar más conceptos que a mí me ayudan para mejorar mi relación con el dinero, ¿te interesa?

El dinero es importante. Más te vale que te lo metas en la cabeza. Si crees que no es importante es porque o bien te llueve del cielo (lo tienes disponible siempre y con garantías), o bien no tienes un euro en tu cartera y para quitarle hierro al asunto le vas contando a tus allegados que para ti el dinero no es importante. Si sigues pensando que no es tan importante entonces, ¿por qué inviertes 8 horas al día (la mitad de tu vida consciente) trabajando para conseguir algo que no consideras importante? ¿En serio? 

Para ayudarte a cambiar el chip, piensa: ¿qué sucede cuando dejas de darle importancia a algo en tu vida? ¿Qué sucede 

El dinero es la materialización del valor que estás aportando a la sociedad. Así, cuanto más valor aportes, más dinero recibes. Cuanto menos aportes… ya sabes.  La próxima vez que reclames dinero al universo, pregúntate: ¿cuánto dinero estoy reclamando en relación al valor que estoy aportando al mundo? Del mismo modo, si quieres atraer más dinero a tu vida tendrás que pensar, ¿cómo puedo aportar más valor a más personas?

tu propósito

El dinero se lleva bien con las personas que han encontrado su vocación. Claro, porque las personas que viven en propósito aportan muchísimo al mundo en ese contexto que es tan importante para ellas. No hacen lo que tienen que hacer “por obligación”, sino que siempre están deseando aprender y aportar (claro, ¡es su vocación vital!) por lo que siempre reciben grandes recompensas por su trabajo, incluida la económica.

 


Mitos sobre el dinero


Estos son los mitos que yo considero más importantes sobre el dinero:

  –El dinero corrompe: si has leído hasta aquí ya sabrás que el dinero es un instrumento, una herramienta. Si alguien hace algo “malo” con el dinero no es responsabilidad del dinero, sino de la persona. La persona ya estaba “estropeada” o “corrupta” de serie.

  -Si yo tengo dinero, alguien no tiene: oficialmente desde 1971 y bajo el mandato de Nixon (presidente de EEUU) dejó de haber relación entre el dinero y el oro. Es decir, actualmente el dinero es algo que se está generando a diario de manera increíble. El dinero no es un juego de suma cero en el que alguien tiene que perder para que otro gane. Hay dinero para todos. Otra cosa es cómo está distribuido actualmente… llegaremos ahí pronto.

  –En la vida hay que elegir entre “hacer lo que te gusta” o “ganar dinero”. Otra gran falacia. ¿Sabes? Es todo lo contrario; precisamente a las personas que mejor les va económicamente es a aquellas que sienten pasión por lo que hacen. ¿Por qué? Porque aportan un valor tremendo en un contexto que les llena plenamente, haciendo que siempre tengan energía e ilusión por seguir aprendiendo y aportando, con el consecuente retorno económico, entre otros.

  –Para ganar dinero hay que trabajar duro y sacrificarse. Mmmm… esta sí que tiene tela. Y claro, como vivimos inmersos y condicionados por “la cultura del esfuerzo”, nos parece que la única manera de conseguir dinero es a través del sacrificio. Mira, como te expliqué anteriormente, el sacrificio no compensa. Sacrificarse nubla tu felicidad y limita la expresión de lo que haces, aportando menos al mundo. Total: a través de la expresión de ti mismo (sin sacrificios) es como podrás aportar más valor ahí fuera y, por consiguiente, recibir mayor recompensa económica.

 

 


Ética y Dinero


Te voy a dar algunos datos:

  – Según la PNUD El 1% de la población tiene el 46% de la riqueza. Del mismo modo, el 20% de la población más rica tiene el 75% de la riqueza y el 40% más pobre tan solo tiene el 5% del total.

  -Los estados invierten al año un total de 1,55 billones de dólares al año en gasto militar.

  -En el año 2009, los estados invirtieron unos 13 billones de dólares en el rescate a la banca. Del mismo modo, según la ONU, un plan al desarrollo con 175.000 millones anuales durante 20 años erradicarían la pobreza del mundo. ¿Qué quiere decir esto? Varias cosas:

       1) Con lo que inyectamos a la banca en 2009 podríamos haber acabado con la pobreza en el mundo más de 5 veces

       2) Con una décima parte (aproximadamente) de lo gastamos en armamento (y derivados) al año, (durante veinte años)  erradicaríamos la pobreza.

mundo manos

Eh! Mi intención última es que te sientas mal. Solo pongo datos encima de la mesa.

Ya, ya, ya lo sé. “Las cosas son así” y tú no tienes la culpa de nada. Tú no eres responsable. Bastante tienes con resolver tus propios asuntos. Bastante tienes con preocuparte de tus propios problemas. 

Nótese el sarcasmo.

Como veremos, la línea que separa la no-responsabilidad de la irresponsabilidad (y a última instancia de la corresponsabilidad), es muy muy fina.

Solo sigue leyendo.

 


DINERO FELIZ


La riqueza ha de ser juzgada. Es así. 

Y ha de ser juzgada atendiendo a cómo se ha generado (por qué medios, cuánto valor ha aportado y si ha desequilibrado algo por el camino) y también qué uso le damos a la riqueza (qué hacemos con nuestro dinero, dónde lo invertimos, a quién se lo entregamos).

En definitiva: tanto la obtención como el uso que hagamos de nuestro dinero siempre tendrá que atender a la ética…del mismo modo, te invito a que leas este post para que descubras si eres una persona ética.

El dinero definido en estos términos es lo que se llama dinero feliz: un dinero que proviene de aportar valor al mundo y que, a su vez, hacemos un uso responsable y ético del mismo. Este es el único camino para generar y democratizar la riqueza y al mismo tiempo vincularla a economía real.

 


Dinero como PREMIO


Me gusta ver el dinero como un “premio”. Un premio que otorgo a quien lo entrego (a cambio de un bien o un servicio) porque, aparte de necesitar lo que me ofrece, sé que me lo está ofreciendo de una manera ética. Así, hazte la siguiente pregunta: ¿a quién sirve tu dinero?

manos amor

¿A quién premias con tu dinero? ¿Compras productos atendiendo al precio, o atendiendo a si se están llevando personas o el planeta de por medio?

¿Sabías que los bancos financian a los estados que a su vez entran en conflictos bélicos? ¿Sabías que el sistema bancario tiene la potestad para “crear” dinero de la nada, concretamente puede multiplicar por 9 el dinero que depositas? Es decir, por cada 100 euros que depositas en un banco, en realidad estás dando 900 euros extra (potenciales) al sistema en su conjunto. Es decir, tal vez estás apoyando, a través de tu dinero en tu banco, proyectos o políticas que no compartes.

 

Como te decía: la línea que separa la no responsabilidad de la irresponsabilidad (o corresponsabilidad) son tremendamente finas.

Mira, el intercambio de dinero solamente tiene sentido cuando enriquece tanto al que lo recibe como al que lo entrega. 

Te invito a que leas de nuevo la frase anterior, es de suma importancia.

¿Qué significa esto? Significa que cuando pagas por algo que no te hace feliz, mal asunto. Significa que si cobras por algo que no hace feliz al que te paga, mal asunto.

 

 


Construye un mundo mejor para ti y tu entorno


¿Cómo se puede garantizar abundancia ecológica y sostenible en el tiempo para todos? Te paso algunas ideas a título de conclusión de este post:

  •  Encuentra tu propósito en la vida. Descubre tu vocación. Será la máxima expresión de ti mismo como persona que garantizará abundancia económica, ética y sostenible. 
  • Desarrolla tu educación financiera. Tienes que saber cómo resolver tus problemas económicos por ti mismo. Responsabilízate de una vez por todas de tu situación. Ya sé, ya sé, duele un poco reconocer que te has puesto donde te encuentras… pero tranquilo, el dolor pasa pronto.
  • Acepta la responsabilidad de que todo el dinero que manejes sea “dinero feliz”: dinero que se ha conseguido éticamente y que sirve a fines también éticos.

Me gustaría terminar con una historia:

Cuentan que una vez hubo un hombre que se estaba construyendo una casa, una casa hermosa. Este hombre estaba tan entusiasmando con su tarea que no quería saber nada de nadie; un día, otro hombre le interrumpió y le dijo: “Buen hombre, ayúdanos, ¡el mundo se está quemando!”. El hombre ignoró la petición,  ensimismado en la construcción de su casa. Tras un tiempo, consiguió terminar la casa aunque solo fue en ese instante en el que se percató de que ya no tenía mundo donde ponerla.

Construye tu casa, aunque asegúrate de que al terminarla vas a tener un mundo ahí fuera para ubicarla.

Feliz vida.

 


¿Quieres saber más?


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