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Por qué tu OBJETIVO no debe ser REALISTA

Por qué tu OBJETIVO no debe ser REALISTA

Lo malo no es ponerte objetivos elevados y no conseguirlos; lo malo es ponerte objetivos pequeños y conseguirlos.


Objetivos REALISTAS


Se habla mucho de que nuestros objetivos han de ser realistas, pero, ¿qué es un objetivo REALISTA?

Lo que consideramos realista depende de nuestra propia experiencia previa y nuestra propia concepción sobre ese objetivo.

Es decir: es una idea en tu cabeza absolutamente parcial y subjetiva. Es una opinión, nada más que eso.

No existen objetivos “poco realistas”, lo que existen son opiniones personales y subjetivos acerca de si un objetivo es o no realista.

De este modo, te invito a que dejes de pensar en eso de que existen objetivos “poco realistas”; cuando se trata de tu propio crecimiento personal, no debemos fijarnos límites marcados por nuestra idea preconcebida (y limitada) del mundo.

En realidad, lo importante cuando te planteas un objetivo es sentir que eso, por muy elevado que sea, sea algo factible que llevará tu vida al siguiente nivel.

¿Puedes conseguir tu objetivo?

Tal vez en estos momentos no tengas los recursos necesarios o ni tan siquiera sepas exactamente cómo vas a hacerlo; aún así, tienes que tener una convicción (basada en la intuición, tal vez) de que eso que quieres es factible.

Cuidado aquí con los boicoteadores internos: en ocasiones tendemos a pensar que no podemos conseguir algo porque creemos que no podemos. Por lo tanto, para responder a la pregunta de si tu objetivo es o no realista, deberás obviar y callar todas las vocecitas del tipo “es que lo he intentado antes y no pude” o “es que soy un desastre” o “es que me disperso mucho” o  (escribe tu frase a continuación) “_____________________”.

No te dejes engañar por tus propias ideas preconcebidas sobre lo que se puede o lo que no. Simplemente trata de ser lo más práctico y realista posible tomando la decisión.

Por ejemplo: imaginemos que quieres mejora tu salud y para ello, también deberás abandonar un hábito tóxico (fumar). ¿Es realista? Lo más seguro es que sea realista para ti “dejar de fumar”, aunque puede que te asalten pensamientos del tipo: “el problema es que ya lo he intentado en el pasado y no lo conseguí” o “no sé como voy a hacer para quitar el hábito”. Este tipo de pensamientos son interferencias (que trataré en futuros posts) que tendremos que gestionar, aunque no deberán influir en tu decisión sobre si el objetivo es realista o no. El objetivo es realista, sin duda, al menos en este caso.

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Presta atención al “tamaño” del objetivo

El tamaño importa. Al menos en cuanto a objetivos se refiere. Un objetivo muy complejo o ambicioso (aunque factible) podría desanimarnos por su envergadura. 

Si sientes que tu objetivo es demasiado ambicioso te invito a que lo dividas en pequeños objetivos intermedios más manejables. De hecho, siempre que tengas un objetivo muy ambicioso deberás hacer un plan de acción con pasos a seguir e hitos a cumplir; cada uno de esos pasos es un objetivo más pequeño aunque tremendamente necesario para alcanzar tu objetivo más elevado.

Luego tu objetivo deberá ser lo suficientemente grande como para que te motive, rete, exija y obligue a empezar lo antes posible y, al mismo tiempo, deberá ser lo suficientemente pequeño como para que no te sobrepase y desanime.

Truco: presta atención a cuándo quieres conseguirlo. En muchas ocasiones me encuentro que lo que hace o no factible un objetivo tiene que ver con la fecha en la cual quieres tener tu objetivo cumplido. Así, si crees que tienes un objetivo muy “sencillo”, prueba a adelantar la fecha; y viceversa, sin tu objetivo te agobia un poco, mueve la fecha hacia adelante. 

Juegas con las fechas (o con el objetivo en sí mismo) y encuentra el tamaño adecuado para aquello quieres conseguir.

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Si puedes imaginarlo, puedes conseguirlo

Te propongo un juego: piensa en tu objetivo y también cuándo quieres tenerlo realizado. Ahora, relájate en algún lugar con cierta intimidad y cierra los ojos e imagina que puedes ir al futuro; un futuro unos meses más allá de haber cumplido tu objetivo. 

¿Dónde estás? ¿Qué haces? ¿Cómo te sientes? ¿Qué te aporta haber alcanzado tu objetivo?

¿Eres capaz a imaginarte con tu objetivo cumplido? Si la respuesta es “no”, piensa que tal vez tengas que o bien cambiar la fecha de su consecución, o bien centrarte en el primer sub-objetivo (más cercano en el tiempo y más factible).


Basado en todo lo que acabas de leer,  te propongo una herramienta para que certifiques oficialmente tu objetivo como “realista”, ¿vamos a por ello?

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Herramienta #: Convéncete de que tu objetivo es realista


1# Elimina las interferencias

Cambia o transforma tu objetivo hasta que contestes positivamente a estas preguntas:

  • ¿Es mi objetivo factible, independientemente de los recursos, ayuda o información que ahora desconozco y que tendré que conseguir?
  • ¿Es mi objetivo factible, independientemente de los pensamientos o ideas preconcebidas que tengo sobre este tema en particular?

2# Asegúrate del tamaño del objetivo

Cambia o transforma tu objetivo hasta que contestes positivamente a estas preguntas:

  • ¿Es mi objetivo lo suficientemente grande como para que me empuje a la acción, me rete y exija?
  • ¿Es mi objetivo lo suficientemente pequeño como para que no me sobrepase, abrume y desanime?
  • ¿En cuántos sub-objetivos se divide este objetivo y por cuál de ellos tiene más sentido comenzar?

3# Imagina que lo has conseguido

Viaja al futuro con tu imaginación: tienes que ser capaz a verte a ti mismo/a con el objetivo cumplido. Cambia o transforma tu objetivo hasta que puedas visualizarte. Recuerda que si no eres capaz a visualizarte consiguiendo tu objetivo, deberás centrar tu atención en otro objetivo intermedio y necesario para comenzar el viaje con al motivación necesaria.


¿Quieres ampliar información? Vuelve al artículo “Cómo formular objetivos

Los 12 mejores libros para CONSEGUIR OBJETIVOS

Los 12 mejores libros para CONSEGUIR OBJETIVOS

OBJETIVOS

Libros que tienes que leer si vas en serio con esto de conseguir tus objetivos

 


¿Para qué sirve un objetivo?


Los objetivos son la herramienta básica de crecimiento humano, nos ayudan a crecer, a evolucionar y a expresarnos en el mundo como realmente somos. Es decir, un objetivo solo podemos llamarlo así, objetivo, si cumple la función de hacernos crecer.

Por eso es tan importante tener objetivos: porque nos ayudan a sentirnos vivos y a levantarnos por la mañana con ilusión por pasar a la acción y acostarnos un poquito más cerca de su consecución.

 


Libros y objetivos


Hay un montón de libros ahí fuera relacionados con la temática de “Cómo conseguir objetivos”. En esta selección lo que he tratado es de hacerte llegar aquellos que siento que pueden dejarte huella, de modo que sus aprendizajes te acompañen el resto de tu vida.

Algunos libros son generalistas, otros son fábulas con muchísimo fondo y otros son más técnicos . Espero de corazón que alguno de ellos eleve tu vida al siguiente nivel.

Allá vamos.

 


0# NO MÁS EXCUSAS de Iván Ojanguren


Los objetivos son la herramienta básica de crecimiento humano pues son ellos los que nos empujan a crecer y expresarnos en el mundo como realmente somos.

No más excusas es un libro lleno de herramientas que te permitirán hacer de tu próximo objetivo una realidad.  Siguiendo una metodología clara y tremendamente eficaz aprenderás a definir tus prioridades, tus objetivos y harás lo que tienes que hacer para conseguirlos.

Con este libro entenderás el origen de la motivación y aprenderás a conseguir recursos, superar obstáculos y crear un plan de acción ganador.

Importante: todo lo escrito en este libro está ideado para que te asegures de disfrutar plenamente del viaje. La vida ha de ser algo bello, alegre e inspirador mientras trabajas para conseguir todo aquello que anhelamos.

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1# HAGÁMOSLO de Richard Branson


Una de las claves para conseguir algo es precisamente ponerse manos a la obra. Claro, si no comenzamos nada, difícilmente lo terminaremos. Este libro es la autobiografía de uno de los empresarios vivos más carismáticos y enérgicos que conozco (fundador, entre otras, de Virgin). Este libro nos cuenta todos sus retos (profesionales, personales y también deportivos) y la importancia de comenzar el viaje a veces hacia lo desconocido.

Claro, es imposible saber a ciencia cierta los retos que vas a encontrar por el camino. Lo que es seguro es que empezando muchas cosas es muy probable que termines un buen puñado de ellas. Si quieres un chute de energía, acción y de paso entretenerte leyendo una de las autobiografías más directas y sin pelos en la lengua que existen, entonces este libro es para ti.

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2# ¡HAZLO! de Seth Godin


Mismo concepto que el libro anterior aunque de la mano de una persona radicalmente diferente: Seth Godin. Seth es un gurú del marketing y del emprendimiento y en este libro nos muestra reflexiones cortas (muy cortas) acerca de la importancia del hacer para que nuevas puertas se abran.

Olvídate de tenerlo todo absolutamente atado y bien atado en tu viaje (de hecho, eso no va a pasar nunca), simplemente comienza a caminar en la dirección marcada por tu corazón… El miedo no lo podrás quitar aunque la acción te ayudará a mitigarlo; además, independientemente del resultado, la acción te abrirá nuevas puertas y algunas de ellas inimaginables antes de pasar a la acción. Un libro para tener unos días en la mesita de noche y leer dos o tres reflexiones antes de conciliar el sueño. Brillante Seth.

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3# EL HOMBRE EN BUSCA DE SENTIDO de Viktor Frankl


Viktor sobrevivió casi dos años en los campos de concentración nazis de Theresienstadt y Auschwitz (al tiempo que perdía a su mujer y sus padres). Estando en los campos se dio cuenta de que quien sobrevivía no era el mejor preparado físicamente, sino aquellos que encontraron un sentido a su vida más allá del campo de concentración.

Con los objetivos pasa lo mismo: tenemos que encontrar la razón última de “para qué” queremos conseguirlos de modo que caminemos todo el trayecto hasta su consecución. Recuerdo la primera vez que leí este libro: lo devoré en una mañana. Un poco crudo (cuenta desde un punto de vista psicológico su experiencia en los getos y campos de concentración), este libro aporta un valor acorde con la crudeza: lo que aprenderás en estas líneas te acompañará el resto de tu vida.

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4# EL ALQUIMISTA de Paulo Coelho


Un verdadero clásico del mundo del crecimiento personal y de la consecución de objetivos en particular. Paulo Coelho nos muestra en esta fantástica novela las distintas fases por las que deberás pasar en al objetivo más grande de todos: vivir una vida que merezca la pena ser vivida. 

El protagonista (un pastor del sur de España) al principio estaba a gusto con modo de vida; en un momento determinado algo sucede y, siguiendo a su corazón, decide emprender un viaje donde va conociéndose poco a poco adentrándose para ello en la incertidumbre (viaje físico y también espiritual). ¡El resto lo deberás descubrir por ti mismo! Un libro cortito, fácil de leer, entretenido y con mucho fondo.

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5# EL HOMBRE QUE PLANTABA ÁRBOLES de Jean Giono


Me encantan los cuentos. Dicen que los cuentos están hechos para que los niños duerman… y para que los adultos despierten. Vaya si desperté con este cuento.

Un cuento con varias moralejas: tus acciones tienen mucho impacto en ti mismo y en el mundo, enseñas y educas más haciendo que enseñando y, la que más me gusta a mí: cuando pienses en objetivos procura soñar; no dejes que la realidad que conoces ponga límites a tus sueños.

Recuerda: los soñadores son las personas que hacen que las sociedades avancen. Son lo que acaban creando una nueva realidad para los “realistas”. Este libro te hará pensar. Garantizado.

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6# CUÁNTA TIERRA NECESITA UN HOMBRE de Lev Tolstói


Conseguir objetivos está bien, no hay discusión sobre este tema. Ahora bien, también tenemos que aprender a disfrutar con lo que tenemos de manera que entendemos los objetivos más como un viaje y menos como un destino.

En esta maravillosa fábula Tolstoy nos enseña que de nada sirven los objetivos si no conseguimos caminar en armonía hacia ellos; un objetivo no sirve para mucho si no nos permite disfrutar de lo que tenemos así que, mucho cuidado con plantearnos objetivos siempre muy perfeccionistas porque puede que te pases la vida corriendo detrás de un fantasma.

Lo leerás en poco tiempo (es muy cortito) aunque te garantizo que lo releerás muchas veces. Además estarás leyendo un clásico. ¿Qué más se puede pedir?

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7# LA BUENA SUERTE de Alex Rovira y Fernando Trias de Bes


Para conseguir tus objetivos necesitarás suerte… ¿La buena noticia? La SUERTE es algo que puedes crear. La suerte es una mezcla de preparación y oportunidad,  y las oportunidades están siempre ahí; tan solo tienes que crear las circunstancias oportunas para atraer la suerte a tu vida.

Otra fábula fantástica donde nos dan las reglas que deberás seguir si quieres crear suerte en el contexto de tu objetivo. Imprescindible para hacer reseteo mental y además con final emotivo: recuerdo terminarlo en el tren Madrid-Oviedo y emocionarme hasta el alma

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8# ¿QUIÉN SE HA LLEVADO MI QUESO? de Spencer Johnson


Una de las claves para conseguir objetivos es la capacidad para ser flexibles y adaptarnos a los acontecimientos una vez comenzamos el viaje.

“¿Quién se hay llevado mi queso?” es una metáfora fantástica en la que encontrarás las actitudes y modos de pensamiento más hábiles que puedes adquirir cuando ese acontecimiento inesperado llame a tu puerta.

Es un libro que leerás en aproximadamente una hora… Una hora a cambio de algunas ideas que pueden cambiar tu vida para siempre… Parece un buen trato, ¿verdad?

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9# EL JUEGO INTERIOR DEL TENIS de Tim Galway


¿Cómo? ¿Un libro pensado para entrenadores de tenis dentro de esta lista? Exacto, amigos/as. Este libro está catalogado extraoficialmente como el primer libro de coaching de la historia (solo que Tim por aquel entonces no lo sabía).

Para conseguir tus objetivos deberás agrupar tus recursos y aprender a superar obstáculos de la forma que es mejor para ti… Y solo tú sabes cuál es.

Este libro tiene una máxima: aprendizaje natural. Tú tienes una manera fantástica de solucionar problemas, de conseguir recursos, de organizar tu tiempo: tan solo tienes que dejar de autoboicotearte y destapar esa habilidad natural. Si quieres entender y saber por qué en ocasiones tú eres tu peor enemigo en el viaje hacia la consecución de tus objetivos, este es tu libro.

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10# COACHING: EL MÉTODO PARA MEJORAR EL RENDIMIENTO DE LAS PERSONAS de John Whitmore


No podía faltar la madre de todos los libros de la metodología coaching (metodología creada expresamente  para conseguir objetivos). El enfoque del libro es empresarial aunque sus enseñanzas son aplicables a cualquier contexto en el cual tengas que conseguir objetivos.

Si quieres comprender por qué son tan sumamente importantes la conciencia de lo que haces y la asunción de la responsabilidad de tus actos caminando hacia tus objetivos, no te pierdas esta obra maestra.

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11# COACHING CON PNL de Andrea Lages y Joseph O’Connor


Tengo que reconocer que no soy objetivo con los trabajos de Andrea y Joseph ya que son mis mentores y mis primeros pasos en el coaching los di de su mano. No he querido marearte mucho con libros muy técnicos sobre metodología coaching en este post, aunque claro, algo tenía que proponerte por si te apetece aventurarte a ver el mundo desde la perspectiva de un coach.

Este libro te guiará en el viaje desde que estás en casa sin saber qué quieres hasta que defines el plan de acción para conseguir lo que quieres, siempre desde teniendo en cuenta que el libro ha sido pensado principalmente para profesionales del coaching.

Eh! No te preocupes, ya me había leído este libro varias veces antes incluso de querer dedicarme profesionalmente a ello. No le temas. Al contrario. Léelo con hambre de querer un futuro mejor para ti.

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12# COACHING PARA EL ÉXITO de Talane Miedane


Un clásico. En este libro Talane nos explica hasta 101 ideas, herramientas o “pequeñas fórmulas” que podemos poner en práctica para conseguir nuestras metas: gestionar mejor el tiempo , trabajar con más eficiencia o cuidarte.

Una tormenta de ideas que estoy convencido de que te servirán un buen puñado de ellas; te escribo algunas que más me gustaron a mí: “Celebra tus pequeños éxitos”, “Invierte en ti”, “Hazlo o no lo hagas” o “adquiere perspectiva”.

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EXTRA# COACHING: HERRAMIENTAS PARA EL CAMBIO de Robert Dilts


Robert es otro de mis mentores. Me parece un tipo alucinante: su mente inquieta es un generador de libros y seminarios enfocados a ayudar a las personas en un montón de ámbitos diferentes: consecución de objetivos, comunicación, terapia, fobias, etc.

Este libro en concreto tiene decenas (literalmente) de herramientas que podrás poner en práctica a lo largo de tu viaje. Algunos ejemplos: aprenderás a definir tu objetivo, a obtener recursos de mil maneras diferentes, a buscar personas que te ayuden, etc.

Aviso: es un libro técnico. Te interesa sobre todo si quieres indagar más en esto del coaching. Eso sí, si de verdad vas en serio con eso de cumplir tus objetivos, ni se te ocurra pasarlo por alto. Excepcional. Personalmente sigo recurriendo a él.

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¿Quieres saber más?

 

Cómo ENCONTRAR TRABAJO: claves prácticas

Cómo ENCONTRAR TRABAJO: claves prácticas

Como encontrar trabajo

Claves, rutinas y actitudes para que el proceso de búsqueda de empleo se reduzca a la mínima expresión


Antes de nada: un dato


Antes de nada has de saber esto: estarás trabajando antes de 15 meses (datos aplicables al territorio español). Es decir, la estadística juega a tu favor. Tarde o temprano tendrás un trabajo: es así.

Conclusión: respira. Tarde o temprano el proceso terminará.

Tu (sana) obsesión -y la mía con este artículo- es que ese tiempo de espera se reduzca a la mínima expresión. ¿Cómo conseguirlo?

Ahí te paso 5 claves que deberás poner en práctica desde “ya” para que el viaje al encuentro de tu siguiente empleo sea lo más corto posible y un periodo que te permita, por qué no, aprender y mejorar como persona y como profesional.

Aviso: el artículo es largo.  Prepara un cuaderno y hazte un café antes de empezar a leer… Si todo va bien, terminarás la lectura con un buen puñado de tareas que te colocarán más cerca de tu próximo empleo.

Allá vamos.

 

 


CLAVE 1: NECESITAS OBJETIVOS DIARIOS


Un error frecuente es levantarse por la mañana e ir improvisando el día, tal vez reservando un espacio, mayor o menor, a la “búsqueda de empleo”.

Error.

Para que algo suceda en tu vida primero tendrás que definirlo muy bien y, después, establecer unos horarios concretos en los que llevarás a cabo las tareas que te acercarán a conseguir tus objetivos.

Deberás tener 4 tipos diferentes de objetivos DIARIOS que cada día programes y que lleves a cabo al día siguiente.

 

1# Objetivos profesionales

Lo primero: ¿qué tipo de trabajo estás buscando?, ¿en qué sector?, ¿qué horario?, ¿qué localización?, ¿qué remuneración mínima estás buscando? Escribe con pelos y señales el tipo de trabajo que estás buscando: te ayudará a focalizar la búsqueda y también a centrar el tiro en tu CV y canales de búsqueda de empleo.

Lo segundo: cada día de tu vida hasta que encuentres trabajo, plantéate qué objetivos quieres cumplir al día siguiente y cómo y cuándo los vas a llevar a cabo. Puedes realizar esta tarea de forma diaria o semanal. Cuanto más tiempo le dediques a estos objetivos, obviamente, menos tiempo estarás esperando en la cola del paro. Ejemplos de objetivos profesionales:

  • Definir muy bien los trabajos a los que quiero acceder.
  • Enseñarle el CV a un amigo que trabaja en el sector.
  • Buscar al menos 5 empresas de mi sector y estudiarlas.
  • Hacer una carta de presentación “tipo” que pueda ajustar.
  • Rastrear las webs de empleo durante 1 hora de 10:00 a 11:00.
  • Leer más sobre qué se demanda en mi sector.

 

2# Objetivos formativos

La formación es una de las claves para acceder al mercado laboral, sobre todo si llevas tiempo sin trabajar o si quieres cambiar de sector. ¿Qué necesitas mejorar? ¿Cómo puedes saber qué competencias se demandan en tu sector? ¿Cómo puedes adquirir esas competencias? ¿Cómo puedes ser más bueno incluso en lo que ya eres bueno? ¿Existe alguna nueva tecnología o herramienta que necesita aprender? Recuerda: cuando empieces a trabajar la idea es buscar tu imprescindibilidad, si cualquiera puede hacer tu trabajo serás prescindible en la empresa… Y puede que te veas de nuevo en el tedioso proceso de buscar empleo.

Idea: mira perfiles de personas que estén trabajando en eso que a ti te gustaría y fórmate, en la medida de lo posible, en aquello que ellos ya tienen. Sobre todo: no pierdas el tiempo en formarte en cuestiones que sientes que no te ayudan a conseguir el objetivo que te planteaste en el punto #1. Algunos ejemplos:

  • Buscar cursos on-line para preparar entrevistas de trabajo.
  • Comenzar un curso de Asistente Sociosanitario para ampliar mi espectro laboral.
  • Aprender un nuevo lenguaje de programación.
  • Ponerme al día con una metodología concreta.

 

3# Objetivos personales

Es un error dedicarte solo a buscar trabajo. Repito: es un error. Cuando uno está desempleado parece que no tiene derecho a dedicarse tiempo a sí mismo, a su ocio, a sus hobbies.

Pues no. No solo debes dedicarte tiempo a ti, sino que es absolutamente fundamental.

Así, para que el proceso sea fructífero deberás también mimarte un poco y buscar espacios de esparcimiento y diversión. ¿Cómo? Planteándote objetivos personales diarios que te ayuden a conectar contigo mismo y hagan que te sientas mejor, por ejemplo:

  • Salir a caminar 1 hora.
  • Ir a clases de yoga, baile, taichí, pilates…
  • Ver un capítulo de mi serie favorita.
  • Leer un capítulo de una novela.
  • Tocar un instrumento.

 

4# Objetivos sociales

Somos seres sociales. Necesitamos de otros seres humanos para crecer, aprender y sentirnos vivos. No caigas en la trampa de dejar de lado tu vida social pues no solamente boicotearás tus momentos de disfrute con otras personas, sino que son justamente las competencias sociales las que se suelen ver más mermadas en las personas que están en búsqueda de empleo…

…Y estas competencias son justamente las que van influir en el éxito, por ejemplo, de tu próxima entrevista laboral. Algunos ejemplos:

  • Comer todos los días con mi pareja.
  • Invitar en casa a un café/té a un amiga/o.
  • Ir a un club de lectura.
  • Proponer ir a caminar mañana a mi compañera/o de yoga.
  • Organizar una salida al campo con mis antiguos compañeros de instituto.

 

5# Crea una rutina semanal

Con todos los objetivos diarios planteados, piensa una rutina semanal de modo que reserves tiempo para todo aquello que es importante en tu vida.

Mientras buscamos trabajo es relativamente fácil el comenzar a hacer recados de otros -puede que los demás incluso te lo exijan-. 

No, no y cien veces no.

Organiza tu tiempo y, al igual que hacen las personas que trabajan, puedes hacer los “recados” cuando hayas concluido tu planificación.

 


CLAVE 2: NO NECESITAS SUERTE, NECESITAS ACCIÓN


¿Sabes? Confiar en la suerte es lo mismo que entrar en un restaurante de lujo sin dinero, pedir 2 docenas de ostras y confiar en que encontrarás una perla en una de las ostras para pagar la cuenta.

Mal negocio confiar en la suerte para encontrar un trabajo.

¿Por qué?

En primer lugar, crees en las hadas y los duendes del bosque que otorgan suerte a placer, estando a la merced de dichos poderes sobrenaturales. Tal vez ya somos mayores para los cuentos de hadas, ¿no?

En segundo lugar, te niegas la posibilidad de aprender de tu propia experiencia o de la experiencia de los demás.

Ninguna de las dos te van a ayudar en tu proceso de búsqueda de empleo.

Cuando la editorial Kolima publicó mi segundo libro “No más excusas” el año 2017, un conocido, escritor veterano y que nunca le habían publicado ninguna de sus obras, me dijo que yo “había tenido suerte” ya que “no es normal que las editoriales arriesguen con escritores noveles”.

Indagando en el método que este conocido utilizaba para buscar editorial descubrí que solo había enviado el manuscrito a unas pocas editoriales y además, enviaban el manuscrito en bruto, sin maquetar, sin portada y sin una corrección ortotipográfica profesional.

Claro, amigos: yo envié el manuscrito maquetado, ilustrado y corregido profesionalmente a más de 70 editoriales. ¿Tuve suerte? ¿O simplemente aumenté las probabilidades de tener suerte?

Mira, te cuento la fórmula de la suerte. ¿Listo? Suerte=Preparación+Oportunidad.

Es decir, la suerte llamará a tu puerta si estás preparado para aprovechar la oportunidad cuando surja. Bien, pero: ¿cómo prepararse para cuando la oportunidad llegue?

Te paso algunas ideas:

 

1# Crea muchas circunstancias 

Para encontrar un empleo deberás crear muchísimas circunstancias ahí fuera. La oportunidades, es decir, empresas demandando trabajadores, están siempre ahí, siempre.

Ahora, en este preciso instante que estás leyendo estas líneas, hay disponible un puesto de trabajo con el que encajarías perfectamente. Pero, ¿cómo dar con él? ¿Cómo pueden las organizaciones dar conmigo?

Debes crear muchas circunstancias. Algunos ejemplos:

  • Subir mi CV a toas las plataformas de empleo.
  • Subir periódicamente noticias o cambios en mi CV a las redes sociales de empleo (por ejemplo, linkedin).
  • Enviar personal o electrónicamente mi CV a empresas de mi sector.
  • Hablar a excompañeros del sector sobre mi situación de desempleado.
  • Etc.

 

2# Crea muchas circunstancias DE VALOR

Lo importante de esta frase es lo que está en letras mayúsculas: “DE VALOR”. Puedes enviar miles de CV pero si el CV no es claro, si la empresa no encaja con tu perfil o si no destacas en nada que te diferencia del resto de miles de CV que reciben, entonces la circunstancia no se transformará en “suerte”. 

Volviendo al ejemplo de la publicación de mi libro “No más excusas”: si simplemente hubiese enviado el manuscrito inicial, en bruto a las setenta y pico editoriales, probablemente no me lo hubiesen publicado. ¿Por qué? Porque crear muchas circunstancias no es suficiente; es necesario, es cierto, pero no suficiente.

Para conseguir tus objetivos las circunstancias deberán ser a su vez DE VALOR. Es decir, buenas circunstancias que hagan que ese intento tenga verdadero recorrido.

Total, tus acciones deberán tener siempre VALOR añadido. Algunas ideas:

  • Crear un CV sencillo, vistoso y claro.
  • Adaptar mi CV a la empresa a la que se lo estoy enviando.
  • Crear una carta de presentación específica para cada empresa.
  • Pedir cartas de recomendación de antiguos/as jefes/as, compañeros/as o incluso subordinados/as.
  • Realizar una propuesta de valor a las empresas que verdaderamente me interesan (nota: una propuesta de valor es una propuesta de cómo esa empresa se beneficiaría concretamente si tú comenzases a trabajar para ellos). Es como si fueses un empresario y tu cliente fuese la empresa en la que pretendes empezar a trabajar.

 


CLAVE 3: CONTACTOS, CONTACTOS, CONTACTOS


¿Sabes? Casi dos tercios de las ofertas de empleo no se publican.

Repito.

2 de cada 3 ofertas no salen a la luz. No se verán en los portales de empleo ni en las ofertas de las bolsas de trabajo oficiales. Es lo que se llama “mercado oculto”.

Claro, las empresas -al igual que tú o yo-  buscamos cubrir los puestos de trabajo que necesitamos a través de conocidos o de recomendaciones directas. ¿Acaso pones una oferta de empleo cuando necesitas un fontanero?.

¿Qué significa esto? Significa que si no estás teniendo esto en cuenta durante la búsqueda de empleo, entonces solo estás accediendo a una parte poco significativa de los puestos de trabajo disponibles.

Es así. Dos tercios de las ofertas son invisibles para ti.

Para aumentar exponencialmente nuestras posibilidades de encontrar un trabajo deberemos estar en la mente de muchas personas para que, llegado el momento, se acuerden de nosotros.

Te paso algunas ideas para que comiences a acceder desde “ya” a ese mercado oculto

1# Refuerza y aumenta tu círculo de contactos

Algunas ideas para llevar esto a cabo:

  • Dale la importancia que merece al objetivo “social” que te planteé más arriba.

 

  • Mantente abierto/a a nuevas experiencias sociales. Di “sí” si te invitan a cualquier evento donde puedas relacionarte con otras personas.

 

  • Busca gente en tu misma situación y comenzad a buscar empleo juntos. Existen iniciativas maravillosas que están dando fantásticos resultados como por ejemplo las Lanzaderas de empleo o el programa Vives Emplea.

 

  • Busca asociaciones especializadas en sacar a las personas de la cola del paro. Ofrecen cursos, apoyo y en ocasiones incluso cuentan con bolsa de empleo. Por ejemplo: YMCA, Fundación Integra, Asociación Ir Palante, Punto Omega, … Busca en tu ciudad y aprovecha su conocimiento. No estás solo/a. Busca ayuda.

 

  • Si puedes, no trabajes solo/a desde casa. Vete a centros sociales o centros de coworking que te permitan interactuar con otras personas. 

 

2# Genera confianza a tu alrededor

Nada de lo que te propongo que lleves a cabo en el punto #1 tiene sentido si el acercamiento a otros seres humanos no lo haces de forma honesta y sincera.

Las personas se acordarán de nosotros solo si sienten que confían en nosotros.

Por lo tanto, no es suficiente con aumentar tu círculo de contactos, también deberás crear lazos de confianza mutua.

¿Cómo hacerlo? Te paso 2 ideas fundamentales que tengo desarrolladas en mi artículo “4 pasos para que cualquiera confíe en ti“:

  • No faltes a la verdad. No lo hagas. En ningún contexto. Correrás el riesgo de sembrar la duda y, por consiguiente, la desconfianza. 

 

  • No faltes a tus compromisos. Si te comprometes a algo con alguien, cúmplelo. Si no, esa persona no volverá a confiar en ti.

 

3# Conviértete en un “dador” de suerte

Aún estando en búsqueda de empleo, no debes olvidarte de los demás. Ayuda a los demás siempre que puedas, en el contexto que sea.

Tal vez eres muy manitas y puedes ayudar a tu vecino con una pequeña obra. O has visto una oferta de empleo que no es adecuada para ti pero sí lo es para alguien que conoces y se la haces llegar. O tu pareja ha tenido un mal día y necesita que ese día le prepares una comida especial.

Cada día está repleto de ocasiones para que los demás se acuerden de nosotros. Eso sí, toda esa suerte, toda esa ayuda que hagas deberás darla de forma absolutamente desinteresada y generosa, esto es, sin esperar nada a cambio… Salvo el placer de ayudar a la otra parte. Este es el truco. La confianza debe forjarse de manera natural y honesta.

 


CLAVE 4: EL OPTIMISMO FUNCIONA


Comprende esto: la misión de tu cerebro es generar congruencia entre lo que cree que le va a pasar y lo que experimenta.

Lee de nuevo el párrafo anterior: es de una importancia crítica.

¿Qué significa esto? Significa que tu cerebro, inconscientemente, tratará de que se cumpla aquello que crees que te va a suceder, sea lo que sea.  Sea bueno o malo. De ahí que ya se haya constatado la existencia de los efectos placebo y nocebo.

Es decir, consciente o inconscientemente tratarás de ordenar tus acciones para que se cumpla eso que crees que te va a suceder.

¿No lo crees así? 

Te invito a que hagas el siguiente ejercicio: ¿cómo prepararías una entrevista de trabajo si creyeses a pies juntillas que no tienes ninguna posibilidad de ser seleccionado/a? Anota la respuesta en un papel.

Ahora: ¿Cómo la prepararías si creyeses que tienes muchas posibilidades de ser seleccionado/a? Anota la respuesta en un papel.

Ahora, revisa las respuestas.

Efectivamente: probablemente no harías nada en el primer caso, sin embargo, te prepararías a conciencia para el segundo.

Por eso, amigos, ser optimista ayuda. No es la panacea ni resolverá nada que no hagas directamente por ti misma/o, pero siempre jugará a tu favor.

Te paso una idea para que puedas ponerla en práctica y llevar el proceso con un poquito más de optimismo:

 

1# Visualiza tus objetivos cumplidos

Para cada objetivo que te plantees, imagina primero que lo consigues:

¿Tienes una entrevista de trabajo? Imagina que entras por la puerta, tranquilo/a y que va todo estupendamente bien.

¿Tienes que pedir recomendaciones a antiguos jefes, colaboradores o subordinados? Antes de llamar por teléfono imagina que llamas y que aceptan tu petición.

¿Quieres mejorar tu CV? Antes de ponerte manos a la obra imagina que ya tienes un CV vistoso que te representa fantásticamente bien.

 

 


CLAVE 5: MANTENTE ALEJADO DEL VICTIMISMO Y LA NEGATIVIDAD


Lo sé. Hay momentos duros en la vida en general y en la búsqueda de empleo en particular.

Esto de dedicarse a jornada completa a buscar trabajo puede ser tedioso y  por momentos, desesperante. Nadie lo niega.

Ahora bien, ¿en qué sentido te ayuda estar dándole vueltas a la cabeza si las cosas no salen como esperas? Eso es. Ayuda más bien poco. O mejor dicho: nada.

Cuando lleguen esos momentos, te invito a que no te empoces demasiado en pensamientos que no te ayuden a dar el siguiente paso. ¿Cómo hacer esto? Pasando a la acción. 

Te paso un par de claves:

 

1# Mitigar

Ha sucedido algo que no esperabas. Piensa: ¿qué puedes hacer para mitigar esa situación? Por ejemplo, si te han llamado para decirte que no cuentan contigo para el puesto y empiezas a darle vueltas a la cabeza puedes salir a hacer deporte.

 

2# Prevenir

Ha sucedido algo que no esperabas. Piensa: ¿qué puedes hacer para, en la medida de lo posible, evitar que vuelva a suceder? Si no te han llamado para el puesto de trabajo, ¿qué podrías mejorar en la siguiente entrevista laboral?, ¿qué harías diferente si volvieses a tener la entrevista?

 

3# Rodéate de personas que te eleven

En los momentos anímicos más difíciles es cuando más te debes rodear de personas que te comprendan. Limita tus contactos con los allegados especialmente críticos o que sientes que no te comprenden lo suficiente. Tampoco les culpes: es probable que busquen lo mismo que tú.

 

 


CLAVE EXTRA: LIBROS


Aquí te dejo un puñado de libros que estoy convencido de que te pueden ayudar en tu viaje a conseguir tu nuevo empleo, a descubrir y mejorar tus competencias innatas y a comprender el mundo en el que tenemos que ganarnos la vida.

De corazón: espero que te ayuden.

 

1# NO MÁS EXCUSAS de Iván Ojanguren

Los objetivos son la herramienta básica de crecimiento humano pues son ellos los que nos empujan a crecer y expresarnos en el mundo como realmente somos.

Con este libro aprenderás a establecer tu objetivo profesional (y cualquier otro) con herramientas precisas para que puedas motivarte y conseguirlo.

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2# QUÉ HARÍAS SI NO TUVIERAS MIEDO de Borja Vilaseca

Vivimos un cambio de época.

El siglo XXI será de las almas libres y valientes que decidan conocerse a sí mismos, conocer sus talentos y pasiones y ponerlas al servicio del mundo. En este libro Borja repasará la evolución de la manera de entender la vida y el trabajo desde la Era Industrial hasta nuestros días.

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3# LA BUENA SUERTE de Alex Rovira y Fernando Trias de Bes

Para conseguir tus tu nuevo empleo necesitarás suerte… ¿La buena noticia? La SUERTE es algo que puedes crear. La suerte es una mezcla de preparación y oportunidad,  y las oportunidades están siempre ahí; tan solo tienes que crear las circunstancias oportunas para atraer la suerte a tu vida.

Otra fábula fantástica donde nos dan las reglas que deberás seguir si quieres crear suerte en el contexto de tu objetivo. Imprescindible para hacer reseteo mental y además con final emotivo: recuerdo terminarlo en el tren Madrid-Oviedo y emocionarme hasta el alma

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4# DEL CAPITALISMO AL TALENTISMO de Juan Carlos Cubeiro

En la Era industrial la fuente de la riqueza era el Capital (el dinero). En la Era del Conocimiento (la Era actual) la fuente de riqueza ya no es el capital, sino el TALENTO.

Las personas que decidan utilizar su creatividad, su talento y decidan ponerlo al servicio del mundo será a los que mejor les vaya, en todos los sentidos. Juan Carlos nos los explica en este libro plagado de metáforas. Un libro ameno y muy sencillo de leer.

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5# APASIÓNATE de Iván Ojanguren

Iván trabajó durante 10 años en multinacionales y tras experimentar una profunda crisis existencial decidió cambiar el rumbo de su vida profesional. Tras completar el viaje ordenó todas aquellas herramientas y ejercicios que le sirvieron en su viaje al encuentro de sus talentos, pasiones y verdadera vocación profesional.

En este libro encontrarás herramientas para conocerte y también para descubrir tu talento con un único objetivo: dedicarte profesionalmente a algo que amas

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CONFÍA EN TI, CONFÍO EN TI


Recuerda. Es cuestión de tiempo. Confía en ti en todo este proceso.

Yo confío en ti.

Ah! Si este artículo te ha ayudado, te invito a que dejes un comentario para que otros puedan aprender de tu propia experiencia.

 

MOTIVACIÓN: ¿Cómo puedo motivarme?

MOTIVACIÓN: ¿Cómo puedo motivarme?

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Las reglas para motivarnos ya están escritas: descúbrelas


¿Qué es la motivación?


Sabes de sobra lo que es la motivación: es eso que te empuja a hacer las cosas que quieres hacer. Es esa energía, esas ganas, esa fuerza interior que utilizas en tu propio beneficio para conseguir todo aquello que en un momento dado consideras valioso para ti.

Nada nuevo hasta aquí, ¿verdad? Bien, la siguiente pregunta es la que realmente tiene más miga: ¿cómo funciona el interruptor de la motivación? ¿Alguna vez te has preguntado por qué unas veces tienes energía para comerte el mundo y otras, aún considerando que eso que quieres sea importante, no encuentras la fuerza ni empuje necesarios para llevarlas a cabo?

Aquí está la madre del cordero.

La motivación es siempre algo que parte de uno mismo. Siempre. Tal vez quieras conseguir algo ahí fuera, nos lo dudo. Ahora bien: las ganas para conseguirlo no vienen del cielo sino que parte de ti mismo, de tu propio Ser.

Sigue leyendo: vas a descubrir el origen de la motivación.


Motivación extrínseca Vs. motivación intrínseca


Una idea importante que quiero trasladarte: no creo en la motivación extrínseca (externa). Como te decía, toda motivación al final acaba pasando por uno mismo. Independientemente de si lo que tienes que hacer pasa por un objetivo interno (p.e. aprender inglés) o externo (p.e. un aumento de sueldo), al final la energía y ganas para ponerte manos a la obra pasarán irremediablemente por ti mismo.

No dudo que quieras conseguir algo ahí fuera; lo que pongo en duda es que conseguir cualquier cosa ahí fuera sea el fin en sí mismo. Siempre querrás conseguir algo ahí fuera para a su vez satisfacer algo que está en tu interior.

Así, tal vez quieras conseguir ese empleo, ese ascenso o echar para adelante ese proyecto; pero no lo harás solo por conseguirlo, sino por lo que te aporta conseguirlo. Tal vez te aporte más confianza en ti mismo, más seguridad, más independencia o más bienestar.

Llegamos pues a la parte mas importante de cara a pulsar el botón de tu motivación: descubrir para qué quieres conseguir lo que quieres conseguir.

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¿Para qué sirve un objetivo?


¿Qué razón última hace que nos propongamos conseguir esto o lo otro? Mira, los objetivos no son un fin en sí mismos; son más bien medios para conseguir eso que anhelas que está dentro de ti y que lo obtienes a través de la consecución de tu objetivo o de simplemente caminar hacia el mismo.

Recuerdo el día que me puse como objetivo emanciparme. Así, empezar una vida en la cual yo fuese dueño y responsable de mí mismo era algo crucial ya que me daba fuertes sentimientos de independencia, de confianza en mí mismo y también de sentirme útil viviendo en sociedad. 

Es decir: mi objetivo final en realidad no era emanciparte sino que era tener más independencia, más confianza y sentirme más útil. Esos eran mis verdaderos objetivos. Claro, en aquel momento de mi vida (tenía 26 años por aquel entonces) la manera de conseguir eso era a través de emanciparme.

¿Se entiende la idea? Lo importante cuando hablamos de motivación no es tanto el objetivo, sino lo que tratas de conseguir a través de tu objetivo. Es lo que llamamos en coaching el valor que está detrás del objetivo. Esta es la clave de la motivación: tienes que dar con la razón última por la cual quieres conseguir eso que quieres conseguir (el valor que quieres honrar a través de dicho objetivo).

Una vez que salga a la luz este valor: magia. Tu objetivo tendrá mucho más sentido. Estarás mucho más motivado.

https://youtu.be/LX3q9moOJJc


Recuerda: los objetivos no son tan importantes


Tiene su gracia que un coach de vida, es decir: yo, que me encargo de ayudar a las persona a encontrar sus prioridades y objetivos diga que, en realidad, no son tan importantes.

Déjame que te explique.

Sí son importantes en el sentido de que a través de ellos conseguimos vivir acorde a eso que valoramos, a eso que nos importa de verdad. Ahora bien: mucho cuidado con apegarse demasiado a un objetivo, ¿por qué? Puede que una vez que comiences a caminar hacia dicho objetivo te des cuenta de que hay que cambiarlo, transformarlo o incluso, eliminarlo.

No pasa nada. Es normal. ¿Por qué? Porque lo importante no es el objetivo sino lo que representa en tu fuero interno caminar en la dirección marcada por tu objetivo (es decir, el valor que hay detrás de tu objetivo).

Me cruzo con muchas personas que se frustran muchísimo cuando no consiguen eso que se han propuesto sin darse la oportunidad de hacer algo diferente. Se ciegan, se nublan. Y es que se han olvidado de que el objetivo no es el fin, el fin es honrar aquel valor que hay detrás. 

Usa tu objetivo como faro para comenzar el viaje, nada más. No tengas miedo a cambiar de faro si de pronto sientes que la costa a la que te está dirigiendo no es la adecuada. No caigas en la trampa de apegarte a tu objetivo.

Tu objetivo es importante… solo mientras cumple su función. Si deja de motivarnos o si nos frustra significará que ya no nos ayuda como medio así que es sensato o, mejor dicho, obligatorio, dejarlo a un lado y sustituirlo por otro.

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Herramienta #: Aprende a motivarte


Una vez que hayas formulado correctamente tu objetivo, te invito a que descubras conscientemente qué es lo que tratas de honrar a través de ese objetivo. Esa será la fuente de tu motivación. Eso será lo que te empujará a levantarte por la mañana y hacer lo que tienes que hacer para conseguirlo.

Es importante que hayas establecido una fecha de consecución de tu meta antes de comenzar.

Para poner en práctica esta herramienta te recomiendo que busques un lugar tranquilo en el que puedas estar unos minutos sin ser molestado; de hecho, cuantos menos estímulos externos tengas, mejor. Apaga o silencia tus dispositivos electrónicos y avisa en casa que no estarás operativo/a los siguientes 20 minutos.

¡Tu motivación depende de los próximos 20 minutos! Toda concentración es poca.

¿Listo? Te invito a que sigas los siguientes pasos:

1# Imagina que ya has conseguido tu objetivo

Imagínate con tu objetivo conseguido. Viaja en el tiempo (al futuro) y piensa cómo sería vivir con tu objetivo cumplido. Si quieres, puedes irte incluso unos meses más allá de lo que estimas que estará tu objetivo cumplido.

Deja volar la imaginación. Simplemente piensa en cómo sería tu vida un día cualquiera con ese objetivo cumplido. 

Si no eres capaz de verte a ti mismo/a con tu objetivo cumplido, te recomiendo que eches un vistazo al hilo de posts sobre cómo formular objetivos para eliminar posibles interferencias.

2# Vive intensamente ese momento

¿Ya has viajado en el tiempo? Bien. Ahora, contesta a las siguientes preguntas siempre en primera persona. Aquí te recomiendo que o bien te grabes las preguntas (dejando un espacio generoso para contestarlas) o bien que sea alguien externo de confianza quien te las formule. Escribir las respuestas en un papel también podría servir. ¿Listo?

  • ¿Dónde estás concretamente? ¿Qué estás viendo? ¿De qué color son las cosas que estás viendo?
  • ¿Puedes detectar algún olor o sabor en particular? 
  • ¿Qué temperatura hace?
  • ¿Qué estás haciendo concretamente? ¿Estás tocando algo con tu cuerpo?
  • ¿Estás con alguien? ¿Estás hablando con alguien o tal vez te hablas a ti mismo? ¿Estás pensando algo en particular? 
  • ¿Qué otros sonidos puedes escuchar?

Muy bien, recréate en vivir este momento. Todos los detalles que añadas son bienvenidos.

Ejemplo: estoy en mi casa, ya emancipado, sentado en el sofá escuchando música rock por mis auriculares, concretamente la canción “Get in the ring” del grupo “Guns ‘n’ Roses” y abriendo mi bebida favorita, una cerveza del estilo Imperial IPA. Todo lo que me rodea es fruto de mi trabajo. Estoy solo y disfrutando plenamente de este momento.

3# Descubre qué te aporta tu objetivo: el valor detrás del objetivo.

La siguientes dos preguntas son de vital importancia ya que su la respuesta será la que te proporcione la fuente de tu motivación, es decir: lo que tratas de honrar consiguiendo tu objetivo. Deberás hacer estas preguntas una a continuación de la otra.  ¿Listo?

  • ¿Qué sientes en estos momentos? ¿Qué sentimientos evocan lo que estás viviendo en estos momentos? Ejemplo: me siento bien, siento tranquilidad y buenas sensaciones.
  • ¿Qué te aporta sentir eso que estás sintiendo? Ejemplo: me siento bien, siento que todo tiene ahora sentido.
  • ¿Qué te aporta el hecho de que te esté aportando eso?  Ejemplo: me siento coherente.
  • Permítete vivir este momento mientras te repites internamente lo que te está aportando tu objetivo.

El resultado de la última pregunta será realmente tu fuente de motivación. Lo ideal es que des con una palabra (o conjunto de palabras) que represente lo que te aporta haber conseguido tu objetivo. 

Lo más habitual es que verbalices algún valor que no es más que poner en palabras eso que te importa. De todos modos: no te pierdas en las palabras; lo importante es lo que estás sintiendo en tu cuerpo… las palabras son solo una representación de eso.

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4# Encuentra un símbolo

¿Sabías que el lenguaje del cerebro y del inconsciente es simbólico? Es por eso que a veces tenemos sueños extraños que no comprendemos, o que varios artistas representen de distinta forma un mismo concepto.

Con el punto anterior has verbalizado lo que realmente hay detrás de tu objetivo (“coherencia” en el ejemplo); te invito ahora a que vayas más allá y encuentres un símbolo, un amuleto interior que represente de algún modo la fuente de tu motivación y que puedas llevar contigo a todos lados, ¿te atreves?

  • Vuelve a ese futuro con tu objetivo cumplido, siente ese momento, siente con todo tu Ser lo que te está aportando.
  • Ahora, permite que emerja un símbolo que represente todo eso que estás viviendo. No tienes que hacer ningún esfuerzo, simplemente deja que salga a la luz esa imagen, ese símbolo que representa todo lo que estás viviendo y sintiendo en este instante.
  • Permítete mantener ese símbolo en el centro de tu atención consciente unos segundos al mismo tiempo que sientes los beneficios de haber conseguido tu objetivo.

Ejemplo: viene a mi cabeza una llave inglesa. Firme, dura y útil. 

¿Has dado con un símbolo? ¡Enhorabuena!

Ahora ya solo tienes que recordar este símbolo para saber la razón última por la cual quieres conseguir este objetivo. Si no has dado con un símbolo, no pasa nada, alberga dentro de ti la palabra (o conjunto de palabras) que hayas encontrado y: ¡a por tu objetivo!


Recuerda: lo importante es lo que hay detrás del objetivo


Ahora ya sabes para qué quieres conseguir tu objetivo; úsalo como referencia en todo momento para recordarte la razón última por la que ese objetivo es tan importante en tu vida. Úsalo como el interruptor que activará tu motivación.

Ah! y no tengas miedo a cambiar de objetivo para elevar tu para qué al lugar que consideres oportuno.

 

Ahora, dime: ¿cuál es la motivación de tu próximo objetivo? ¡¡Deja tu respuesta en el post!!

OBJETIVOS: ¿te acercas o alejas de ellos?

OBJETIVOS: ¿te acercas o alejas de ellos?

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No camines a ciegas: establece criterios para asegurar que todo lo que haces te acerca a tu objetivo


Objetivos específicos Vs. Objetivos abstractos


Para conseguir un objetivo es indispensable que puedas verificar que efectivamente lo has conseguido.

Parece obvio, ¿verdad?  

No todos los objetivos son iguales y no todos los objetivos son igual de fáciles de cuantificar; sí serán igual de fáciles de cuantificar cuando termines de leer este post 🙂

¿Alguna vez te has preguntado por qué en ocasiones intentas algo y no terminas de conseguir los resultados deseados?  Sigue conmigo ya que este es uno de los mayores errores con los que me suelo encontrar.

Dependiendo de la complejidad para verificar la consecución de los objetivos, podríamos separarlos en dos categorías diferentes: específicos y abstractos.

1# Objetivos específicos

Los objetivos específicos son aquellos objetivos cuya consecución es objetivamente comprobable por ti y por cualquier otra persona externa. “Encontrar trabajo”, “Ahorrar 2.000€ para un viaje”, “Facturar 30.000€ el año que viene” son buenos ejemplos de objetivos específicos. Es relativamente sencillo saber si lo has conseguido o no: simplemente tienes que hacer un chequeo que normalmente está definido en el enunciado del objetivo.

1# Objetivos abstractos

Los objetivos abstractos tienen un poco más de miga. Son mucho más subjetivos (dependen de tu propia visión e interpretación del objetivos) y no pueden ser juzgados (al menos en su totalidad) por agentes externos salvo por ti mismo. “Hablar mejor en público”, “Tener más paz interior”, “mejorar mi nivel de inglés” o “Llevarme mejor con mi pareja” son buenos ejemplos. 

La importancia aquí radica en que cada uno de nosotros tiene criterios diferentes para saber lo que significa “llevarme mejor con alguien” o “hablar en público” así que tendremos que ser muy cuidadosos y concisos a la hora de establecer los criterios que nos ayudarán a concluir que realmente hemos conseguido nuestro objetivo.

Este es el tema principal de este post: aprenderás a establecer qué tiene que suceder (qué tiene que pasar, qué tienes que ver, qué tienes que escuchar, qué tienes que sentir) para saber que has conseguido tu objetivo.

¿Te interesa?

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¿Cómo vas a saber que caminas en la dirección correcta marcada por tu objetivo?


Parece una pregunta obvia, ¿verdad? Pero, ya sabes: nada de lo que te pregunto es a la ligera. 

Uno de los grandes caballos de batalla que me he encontrado trabajando con personas es justamente este: no conocer qué tiene que pasar exactamente para saber si efectivamente estás haciendo lo que tienen que hacer para conseguir el objetivo.

La razón es tremendamente simple: sin saber qué tiene que pasar para saber que ya conseguiste lo que quieres, es completamente imposible hacer lo que tienes que hacer para conseguirlo.

Te invito a que leas de nuevo el anterior párrafo, es de vital importancia.

Tienes que saber “cuantificar” lo que quieres. Tienes que ser capaz a medir los resultados de tus acciones de modo que puedas calibrar y valorar si:

  1. Eso que haces te acerca a tu destino.
  2. Ya has llegado a tu destino.

Sólo cuando sepas exactamente lo que quieres harás lo necesario para conseguirlo. Nunca antes.

Mira, tu vida y tus objetivos son demasiado importantes como para que los dejes en manos del azar. Tal vez hoy no sepas exactamente qué es lo que sucederá cuando consigas tu objetivo pero estoy convencido de que ya tienes la suficiente información como para empezar a caminar en la dirección correcta.

¿Quieres aprender a cuantificar y medir los resultados de tus acciones y valorar así si has conseguido o te estás acercando a tu objetivo? Solo sigue leyendo.

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Herramienta #: establece los criterios de consecución de tu objetivo


Bien, en este punto entiendo que ya has formulado correctamente tu objetivo. Ahora sigue los siguientes pasos:

1# Identifica el tipo de objetivo: ¿es específico o abstracto?

Identificar el tipo de objetivo nos dará una noción de cómo de fino tendremos que hilar en las siguientes preguntas de esta herramienta. Recuerda:

  • Los objetivos específicos son mucho más sencillos de cuantificar y normalmente sabremos si lo hemos conseguido simplemente a través de su enunciado. Ejemplo: “Quiero ahorrar 2.000€”.
  • Los objetivos abstractos son más subjetivos y los parámetros de su consecución dependerán de tu propia interpretación del objetivo. Ejemplo: “Quiero mejorar mi inglés”.

2# ¿Cómo vas a saber que has conseguido tu meta?

Independientemente del tipo de objetivo que tengas (más o menos abstracto), responde a estas preguntas:

  • ¿Cómo vás a saber que efectivamente has conseguido tu objetivo?
  • ¿Qué vas a ver, escuchar y sentir (desde el punto de vista fisiológico y emocional) cuando hayas conseguido tu objetivo?

Ejemplo: sabré que he mejorado mi inglés porque podré tener una conversación telefónica (en inglés) con mi hermano que vive en Liverpool.

3# ¿Cómo vas a saber que estás caminando en la dirección correcta?

Este punto está íntimamente relacionado con el anterior y te ayudará a discernir si efectivamente estás caminando en la dirección adecuada o si, por el contrario, tienes que hacer algún cambio de planes. Contesta a las siguientes preguntas con el mayor detalle posible:

  • ¿Cómo vás a saber que efectivamente estás consiguiendo tu objetivo?
  • ¿Qué vas a ver, escuchar y sentir (desde el punto de vista fisiológico y emocional) para asegurarte que estás consiguiendo tu objetivo?

Ejemplo: sabré que estoy mejorando mi inglés porque empezaré a entender más de las películas (en versión original), me notaré cada vez más suelto hablando con mi hermano de Liverpool y también pediré opinión a mi profesor sobre mis avances.

4# Establece acciones concretas en tu plan de acción

Es el momento de establecer criterios de medida en tu plan de acción. Añade a tu plan de acción todo aquello que consideres necesario (y con la periodicidad que creas oportuna) para que en todo momento sepas con total seguridad que lo que estás haciendo te acerca a tu objetivo:

  • Tareas de verificación de que lo que haces efectivamente te acerca a tu objetivo. Ejemplo: Hablar con mi hermano y preguntarle a mi profesor de inglés una vez al mes para ir apuntando avances
  • Tareas de verificación de que efectivamente has conseguido tu objetivo. Ejemplo: habré mejorado mi inglés cuando pueda tener una conversación telefónica sobre aspectos del día a día (casa, familia, trabajo, viajes, etc) con mi hermano.

¿Quieres ampliar información? Vuelve al artículo “Objetivos bien formados