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10 cosas que aprendí en mi viaje a INDIA – Fundación Vicente Ferrer

10 cosas que aprendí en mi viaje a INDIA – Fundación Vicente Ferrer

10 lecciones de vida trabajando en Anantapur (INDIA) para la Fundación Vicente Ferrer


El comienzo de todo


Todo comenzó con una llamada de mi querido Daniel Álvarez. Daniel es además de un gran profesional del mundo del coaching y del desarrollo personal, un gran mentor y mejor amigo.

Daniel había estado en las oficinas de la Fundación Vicente Ferrer (Anantapur, India) en primavera del año 2018 y tras hablar con Anna Ferrer (viuda de Vicente Ferrer) le propuso hacer un trabajo sistémico en la organización.

¿Sistémico? ¿Qué es eso?

Te explico: una acción se considera sistémica cuando impacta en el eje vertebral de aquello en lo que actúas, en este caso en la junta directiva de organización de más de 2.500 trabajadores. Este tipo de actuaciones tienen el potencial de afectar a todo el sistema (y no solo a la parte sobre la que actúas) debido a que interviene en los actores clave del sistema que tienen la capacidad propagar dichos cambios.

Después de explicarme el proyecto, Daniel me preguntó: “¿Quieres venir y ayudar a esta maravillosa organización? Eso sí, no nos pagarán nada. Tan solo la manutención, transportes y seguro de viaje”.

Además, Daniel iba a juntar juntar al equipo otros 5 grandes profesionales, incluyendo a Lama Dondrub (este último formará parte de mi tercer libro “La extraordinaria vida de la gente corriente”).

Ni me lo pensé. “¡Sí, claro!”.

Yo, Daniel Álvarez, Andrea Caride y Lama Dondrub.

Lo cierto es que soy de los que piensa que el mundo necesita más personas dispuestas a “dar” antes que “recibir”; qué mejor marco para hacerlo que con la Fundación Vicente Ferrer y en el terreno profesional donde más siento que puedo aportar a los demás: el coaching y desarrollo personal.

En realidad, como te contaré más adelante, “dar” no es en realidad más que otra forma de “recibir”; y es que cuando entregas de forma sincera y desinteresada el premio surge por el mero hecho de marcar la diferencia allí donde sientes que eres necesario. 

En nuestro caso actuamos sobre 85 directivos donde 25 de ellos eran parte la segunda línea directiva (es decir, por encima de ellos solo estaban Anna Ferrer y su equipo). 

¿Quién puede en su sano juicio negarse a vivir esta aventura? Yo, desde luego, no estaba dispuesto a dejar pasar la oportunidad.

En esta foto con Anna Ferrer y mi compañera de equipo Zoubeida.

 


¿De qué demonios va esto de vivir?


¿Sabes? Un descubrí que en realidad lo que me voy a llevar a la tumba es lo que vivo en mi día a día.

Así, desde ese día, amigos, solo vivo lo que me quiero llevar.

Cada día tengo más claro que nacemos con las manos vacías y nos vamos con ellas igual de vacías. En realidad no poseemos nada; “poseer” cosas es tan solo una ilusión.

Decía un sabio: “Cuídate de pensar que posees cosas pues cuando eso sucede, son en realidad las cosas las que te poseen a ti”. Así, tan solo tenemos control de una cosa: cómo vivimos cada instante y qué sentido le damos a nuestros pensamientos y nuestras acciones.

Lo bueno de vivir desde esta convicción vital es que la vida es un sinfín de oportunidades para aprender y sentirte verdaderamente vivo. Así, te presento mis 10 aprendizajes de esta experiencia.

Sigue conmigo.

 


10 APRENDIZAJES


1# El tercer mundo no necesariamente siente envidia del primer mundo

Europe is in big trouble. Esto es lo que me decía el gerente de los 3 hospitales de la Fundación en Anantapur hablando en una cena informal sobre el estado del mundo en general y de India y Europa en particular.

Para que te hagas una idea, esta persona pasó de vivir en la más absoluta pobreza (de niño su familia iba a buscar comida que tiraban los hoteles de lujo), a llevar una vida más que digna en tan solo una generación.

En India muchos aspiran a vivir mejor, ¡claro! ¿Quién no? Mi sensación hablando con ellos es que sienten que tienen un marco de desarrollo claro en el que ir mejorando sus vidas  y desarrollándose como país.

Hay personas en India que no quieren vivir en Europa (u otra zona primermundista). ¿Por qué? Hay cosas que no les cuadra. No les cuadra que levantemos muros. No les cuadra que vean gente sufriendo a escasos metros de su frontera y digan: “Eres menos persona por el mero hecho de haber nacido al otro lado de esta frontera”.

I feel lucky to live in India, concluyó este directivo.

Profesionales de sanidad tras concluir la sesiones de coaching de equipos.

 

2# Todos  somos lo mismo

He vivido 3 años en Bahréin y tras esta última experiencia en India trabajando con personas hindúes he re-confirmado algo: todos somos lo mismo.

Tendríais que haber visto cómo se reían y lo bien que se lo pasaban en los ejercicios/juegos que les proponíamos para darse cuenta de cómo funcionan los equipos de alto rendimiento en las organizaciones… Su risa, amigos, es la misma que en Europa o en Oriente Medio.

Lo mismo me sucedió en la sesiones individuales: no noté nada diferente de otras sesiones que he tenido con personas de otras culturas.

¿Por qué? Debajo de la capa cultural de cada persona hay un ser humano igual que tú, igual que yo. Hay una persona que quiere conectar, que busca lo mejor para ella misma y para el mundo.

Debajo de los condicionamientos vinculados a tu lugar de nacimiento o tu cultura, todos buscamos los mismo. Todos somos lo mismo.

Con la dentista del hospital tras una sesión de coaching individual.

 

3# No conoces tus límites hasta que los pones a prueba

-¿Con cuántas sesiones individuales diarias te sentirías cómodo, Iván? – Me preguntó Daniel, nuestro líder en esta experiencia

– Teniendo en cuenta que haremos las sesiones en inglés y que no es mi lengua materna, tal vez estaría bien no pasar de 3 sesiones, para garantizar un buen nivel de atención y resultados del coaching – contesté.

… Y acabé teniendo días de mínimo 4 sesiones y un par de días tuve hasta 6 sesiones en una sola jornada.

Nunca creí que podría tener 6 sesiones en un día y menos en otro idioma diferente al castellano. El caso es que me resultó, contra todo pronóstico, sencillo. 

En este viaje aprendí algo revelador: yo mismo me he puesto límites acerca de lo que puedo o no puedo hacer… Y la mayoría de esos límites son tan solo ideas en mi cabeza.

Así, antes de este viaje tenía mi cabeza llena de las cosas “posibles” y las “imposibles”. Lo he mandado todo al carajo.

Aquí con el Trabajador Social del hospital  tras una sesión individual de coaching.

 

4# Asumir retos es FUNDAMENTAL para el crecimiento profesional

Apretar el acelerador en tu vida profesional durante unos días es algo maravilloso; por apretar el acelerador me refiero a hacer el doble o el triple de lo que estás acostumbrado en el mismo periodo de tiempo. ¿Por qué?

  • Aprendes nuevas formas de hacer lo mismo y en menos tiempo.
  • Aprendes a conocer tu cuerpo y hacer que funcione de forma eficiente en situaciones exigentes/límite.
  • Cuando vuelves a tu ritmo habitual de trabajo, todo te parece facilísimo.
  • Con los tres puntos anteriores, revisas tus procesos para poder aportar aún más en tu día a día.

¿Quieres darle nuevas ideas y enfoques a lo que haces a nivel profesional? Embárcate en alguna locura; cuanto más “imposible”, mejor. Más sacarás en claro.

El equipo MARAVILLOSO que nos desplazábamos a los hospitales para las sesiones de coaching individual: Yo, Zoubi y Terry.

 

5# En solitario caminas 100 metros; acompañado, 100 Kilómetros

Sobre un total de 85 directivos de la Fundación Viciente Ferrer tuvimos 9 sesiones de coaching de equipos (8 horas cada sesion grupal)  y unos 120 horas de coaching individual.

¿Crees que estas cifras son asumibles por un solo individuo? Ni de broma. Tuvimos que ir un equipo de 7 profesionales.

Además: el impacto que tuvimos al trabajar en paralelo con diferentes personas fue alucinante; podíamos ir solapando o intercalando diferentes intervenciones en las personas que estábamos ayudando.

Y no solo eso: de algún modo sentí que a medida que pasaban los días mejor nos compenetrábamos, de modo que cada día nos veíamos más capaces que el día anterior, adelantándonos a situaciones o resolviendo de forma autónoma problemas que afectan al grupo.

Es como si hubiese una fuerza, un campo, que solo se crea cuando trabajas en equipo. Las ideas, las soluciones y el espíritu de aprendizaje se multiplican. Jamás he tenido esta sensación trabajando solo.

¿Quieres llegar lejos? Alíate con personas afines y salid ahí fuera para hacer algo que merezca la pena.

¡El equipo casi al completo! Yo, Lama Dondrub, Susana Magdaleno, Terry McLean, Zoubeida Foughali y Andrea Caride.

 

6# Existen dos formas diferentes de VIAJAR

Viajar es uno de los métodos más potentes de crecimiento personal. De hecho, siempre lo he utilizado para este fin.

Así, una posible manera (legítima) de plantearte un viaje es haciéndote estas preguntas: ¿qué quiero sacar en claro de esta experiencia? ¿Cómo me puede aportar esta aventura? Puede ser aprender, relajarte, conocer, desconectar, etc.

Pero, escucha, existe otra manera de viajar. La he descubierto en este viaje a India.

La segunda manera de viajar es poniendo ese pensamiento anterior del revés: en lugar de poner el foco en ti, colócalo fuera y pregúntate: ¿cómo voy a aportar al mundo en este viaje? ¿Qué van a sacar en claro las personas con las que viajo gracias a mí? ¿Quién más se va a beneficiar de esta experiencia?

Contesta a estas preguntas antes de hacer tu próximo viaje y alucinarás.

Antes de montarme en moto para ir a por mi tarjeta SIM local

Personalmente planteé este viaje como algo puramente profesional y al final me vi compartiendo conversaciones profundas con mis compañeros de equipo y también con gente local; hablé largo y tendido con médicos españoles que trabajaban en la zona y me eché unas risas con conductores de tuc-tuc… ¡Hasta me invitó a cenar a su casa el vendedor de leche y tarjetas SIM (de dudosa procedencia)!

Probé comida de todo tipo en ¿restaurantes? locales donde también bebí cerveza de contrabando. Me duché con cubo y jarra. Tuve la famosa (aunque leve) diarrea del viajero. Ví cómo en la planta de pediatría las madres y niños ponen mantas en el suelo y duermen todos juntos (es como duermen en las aldeas). Conocí lugares que de otro modo nadie conocería (salvo que vayas a hacer una trabajo profesional a esa zona). Dime, ¿quién demonios en su sano juicio querría ir a KalyandurgKanekal o Bathalapalli? Pues… Ahí he estado yo.

En Kalyandurg comiendo con los médicos Nuria y Joaquín (Pediatras) e Idoya (Medicina Interna)

 

Planta de Pediatría en el hospital de Kalyandurg

 

Yo con el “tercer ojo” pintado tras una visita a uno de los centros para mujeres de la Fundación Vicente Ferrer

 

Es decir, mi condición de “profesional” no solo no impidió que hiciese lo que se supone que uno hace cuando viaja, sino que multiplicó por 1.000 las experiencias así como la cantidad y la calidad de los contactos con las personas de la zona… Amén de estar en lugares únicos a los que nadie se plantearía ir.

Si quieres de verdad vivir una experiencia reveladora en tu próximo viaje prueba a poner el foco fuera. La experiencia vital se multiplicará.

Eh! Al menos había agua caliente 🙂

 

7# “Dar” es otra forma de “recibir”.

Lo comentaba al principio de este post: dar y recibir son en realidad la misma cosa.

Estando a 9.000Km en línea recta de mi casa me sentí afortunado; me sentí agradecido por tener la oportunidad de aportar un valor único a unas personas que estaban recogiendo cada intervención del equipo como un regalo caído del cielo.

En realidad “dar” es una pasada. No solo aportas “dando”, sino que además sienta de maravilla.

Yo en acción durante una sesión de coaching de equipos

Ese es el truco: sabes que estás siendo generoso porque entregas disfrutando y te sientes agradecido por ello.

 

8# Tal vez no puedas cambiar el mundo… Pero sí puedes forzarlo a que cambie.

Soy muy poco fan de cambiar el mundo. Claro: ¿quién soy yo para cambiar el mundo?

¿Quién soy yo para imponer a otros la manera de comportarse, de vivir, de entender la vida o de establecer prioridades? 

Soy más partidario de comenzar a vivir en ti mismo lo que quieres ver en los demás; así si luego son muchos los que se comportan de un modo determinado pueden FORZAR al mundo de manera natural a cambiar.

Sin embargo, eso no significa que no puedas iniciar acciones para mejorar objetivamente la vida de los demás.

Trabajando con los trabajadores de la Fundación Vicente Ferrer te das cuenta de que existe otra manera de entender el “trabajo”.

Aquí Zoubi, Terry y yo junto con Hari: el alma libre que nos ayudó a organizar todas las sesiones individuales con médicos, enfermeros y junta directiva de los hospitales.

Existen personas y organizaciones ahí fuera con el propósito firme de mejorar la vida de la gente. Organizaciones cuya prioridad es aportar el máximo valor a las personas que más lo necesitan.

Hay muchos pesimistas con el género humano. Los comprendo; no les faltan razones para serlo. Ahora bien: los grandes pesimistas son los que no hacen nada para dejar un mundo mejor que como lo encuentran, respaldándose en su propio pesimismo y obviando así su parte de responsabilidad para con el devenir de la Humanidad.

Hay un refrán que reza: “Cuídate de los pesimistas, pues encontrarán un problema para cada solución”. 

En este viaje he comprendido el valor de las cosas pequeñas. He entendido que cada buena acción cuenta y tiene recorrido.

He comprobado que muchas cosas pequeñas acaban creando algo grandioso.

 

9# El futuro sera de TODOS… o no será de NADIE

Tu bienestar a largo plazo pasa por crear un mundo en el que todos quepamos. El mundo no podrá soportar durante mucho más tiempo situaciones de desequilibrio tan brutales como las que existen hoy en día.

Como dice Jordi Pigem en su libro “Buena crisis”, la sociedad del futuro será postmaterialista…, o no será. Viendo situaciones de pobreza en India uno es consciente del privilegio brutal que supone haber nacido en el lado rico del barco.

Pero ese privilegio también significa responsabilidad. Responsabilidad por tener la posibilidad de ayudar a crear un futuro más equilibrado

Recuerda que estamos todos en el mismo barco.

Frase pintada en uno de los muros de las oficinas centrales de la Fundación Vicente Ferrer en Anantapur

 

¿La buena noticia? La Humanidad tiene la capacidad y los medios para que a todos nos vaya bien; el único camino es es lograr ese equilibrio mundial.

Si consideras esto último una utopía es irrelevante: nuestros nietos solo morirán de viejos si lo conseguimos.

 


10# HAY ESPERANZA


“Una sociedad justa en todos los lugares donde llegue la Fundación”. Este fue el objetivo que se plantearon los directivos de la Fundación Vicente Ferrer para los siguientes 50 años.

Vicente Ferrer llegó a Anantapur hace 50 años con una mano delante, otra detrás y muchísima ilusión. Ilusión por sacar a la población de la extrema pobreza  y de erradicar la discriminación por casta o género.

50 años más tarde son una organización de 2.500 trabajadores y dan cobertura en diferentes ámbitos a 14 millones de personas. No es una cuestión de si se puede o de si no se puede: es una cuestión de buscar el comienzo, ser prácticos y andar el camino. El resto llega.

Los máximos responsables de la Fundación Vicente Ferrer tras la sesión de coaching de equipos.

 

¡Eh! No tienes que ser Vicente Ferrer. No tienes que cambiar una región de India. ¡Qué va!

No se trata de que te eches en tu espalda “cambiar el mundo”. No.

El mundo no se “cambia”.

El mundo SE CREA. Lo creas en cada conversación, en cada contacto con otro ser humano.

Lo creas cuando te levantas por la mañana y das los buenos días a tu pareja.

Lo creas cuando das las gracias al camarero que te sirve el café.

Lo creas cuando agradeces una ducha con presión (créeme, la echas de menos cuando no la tienes).

Lo creas cuando buscas tu propio beneficio a la par que el beneficio de los demás.

No es “o tú o los demás”.

No es una cosa o la otra. Qué va.

Son las dos.

Feliz vida.

Tarta con la que nos obsequiaron en la última sesión de coaching de equipos… ¡Estabamos encantados!

CONFIANZA: 4 pasos para que cualquiera confíe en ti

CONFIANZA: 4 pasos para que cualquiera confíe en ti

Descubre las claves que te permitirán generar confianza SIEMPRE


Confianza: un bien escaso


Consideramos importante que nuestras allegados, clientes y colaboradores confíen en nosotros ¿verdad?

La confianza establece fuerte lazos humanos en relaciones personales (amistad, amor, etc); también juega un papel importante en nuestras relaciones profesionales ya que son la base de la entrega de nuestro valor en forma de producto o servicio y también, como forma del sustento a largo plazo de dicha entrega: sin confianza la persona no recibirá lo que tenemos que ofrecerle y, por supuesto, nunca jamás lo recomendará a otras personas.

Ahora bien, ¿qué es exactamente la confianza? ¿Qué es lo que tenemos que hacer para que alguien confíe en nosotros? ¿Qué cualidades vemos en las personas que hacen que de manera inconsciente confiemos ellas? 

De manera sistemática me encuentro con personas que minan la confianza de su entorno sin ser ni siquiera conscientes. Tal vez ni siquiera tú seas consciente de que estás minando la confianza de las personas con las que interactuas en tu día a día… hasta hoy, claro.

Existen varias condiciones (o pasos) que se tienen que dar para que finalmente generemos confianza (o en contrapartida, para que nosotros confiemos en alguien).

 Sigue conmigo: estás a punto de descubrirlas.

Sinceridad


1# Sinceridad


La sinceridad y honestidad generan confianza. Así, ocultar o faltar a la verdad con la pretensión de impresionar, quedar bien o contentar a todo el mundo acaba pasando factura tanto en tus relaciones profesionales como en tu relación personal contigo mismo. ¿Te fiarías de una persona que te miente?

Mentir no sirve en las relaciones humanas verdaderas. Has de ser tú. Auténtico. Genuino. Único. Lo bueno de ser siempre tú es que ya no tienes que fingir nada en ningún momento, ¿no es genial? Además, esta actitud te convierte en una persona en cierto modo predecible así que esos allegados, clientes o colaboradores que siempre te buscan por cómo eres, siempre te encontrarán. 

Aquí me gustaría hacer una pequeña puntualización: piensa en la sinceridad como el arte de “no mentir”. ¿Por qué digo esto? A veces somos sinceros en situaciones donde no tenemos por qué dar nuestra opinión o donde tal vez nuestras palabras honestas no sean necesarias. Por ejemplo: imagina que llegas al trabajo y un compañero te espeta de forma sincera: “Oye, ¡qué bufanda más fea llevas! ¡Es horrible!”. ¿Cómo te sentirías? Ha sido un comentario sincero, sí, pero, ¿realmente era necesario?

Como siempre: cada situación es distinta. Tan solo quiero mostrarte que la honestidad a toda costa, a cualquier precio y en todo momento no tiene por qué ser siempre la mejor opción.

¿Quieres generar más confianza en tu entorno? No mientas, nunca. Fácil, ¿no?


2# Compromiso 


La sinceridad es importante. Así todo, de nada sirve que de manera sincera te comprometas a hacer algo si luego no lo cumples. Tal vez de manera honesta y sincera le has dicho a tu cliente que tendrías el trabajo listo a lo largo del día pero, vaya, te surgieron imprevistos y finalmente incumpliste tu compromiso. Fuiste honesto al comprometerte, cierto, pero… ¿para qué?

Cumplir con los compromisos que libremente has adquirido genera confianza.

Mira, cuando no cumples una promesa del tipo que sea crearás un precedente y la otra parte ya nunca jamás tendrá la seguridad absoluta de que cumplirás lo acordado; tendrás que emplearte muy muy a fondo para volver a ganarte a la otra persona (si es que lo consigues). 

El compromiso al igual que la sinceridad tienen algo en común: si te pillan en algún renuncio, estás acabado

Hazte un favor: si te comprometes a algo, hazlo. Si no, directamente no te comprometas o deshaz el compromiso a tiempo.


3# Respeto 


Un aspecto no menos importante a la hora de generar confianza es el respeto, entendiendo respeto como esa manera de relacionarte con la otra parte de modo que en ningún momento y a ningún nivel interfieres en su vida de manera negativa.

Respeta el espacio de los demás, no presiones, no te inmiscuyas en el territorio vital y profesional de la otra persona, no hagas perder el tiempo a la otra parte (una de las formas más grandes a mi juicio de mostrar respeto).

Respetar también significa honrar a la otra persona con aquello que entiende que es importante. Por ejemplo, al inicio de mis conferencias o seminarios siempre pregunto a los asistentes si les importa esperar 5 minutos más para esperar a algún “rezagado”. Preguntar es importante: puede que no estés respetando el tiempo de las personas que sí que han hecho lo posible por estar a la hora en el evento.

escucha


4# Escucha 


Escuchar es importante. Más que “escuchar” lo que diría que realmente genera confianza en la otra persona es el hecho de sentirse escuchado.  Este punto cobra especial relevancia en conversaciones dentro del mundo profesional. 

Tienes que asegurarte por todos los medios de que la otra persona se siente entendida con aquello que te está transmitiendo, te invito a que sigas las siguientes pautas si quieres que la otra parte se sienta realmente escuchada:

  • Mientras escuches no pienses cómo te afecta, ni juzgues, ni trates de aportar soluciones (salvo que te lo pidan expresamente). Solo trata de comprender lo que te están contando.
  • No interrumpas, salvo para aclarar algo que consideras importante para seguir el hilo.
  • Deja siempre claro que estás siguiendo la conversación. Asentir con la cabeza, gestos acordes a lo que estás escuchando, expresiones del tipo “Ajá” o “¿En serio?” o “Claro” o “Ya veo” o “Ya entiendo” pueden tener cabida aquí.
  • Cuando consideres oportuno puedes resumir lo que te ha contado. Esto por un lado garantiza que hayas comprendido todo plenamente y más importante: demuestra a la otra persona que efectivamente has estado ahí, escuchando.

Ya sé, ya sé… lo más sencillo es simplemente seguir haciendo lo que hacemos habitualmente: interrumpir al que está hablando con todas las ideas, opiniones o recuerdos que nos pasan por la cabeza relacionados lo que nos están contando. Esto a veces es divertido, no lo niego. Eso sí, si lo que quieres es que la persona que tienes delante se sienta entendida de verdad, amigo/a, no vayas por ahí.


Recuerda: ganarse la confianza de alguien lleva tiempo; perderla tan solo lleva un instante.


No dejes nada al azar. Estate siempre alerta en todas tus relaciones humanas ya que un simple descuido podría minar toda una relación de confianza.

Te invito a que veas la confianza como una hoja de papel: una vez que la arrugas, jamás volverá a ser perfecta.

papel-arrugado


El mundo te necesita. El mundo necesita confiar en ti. Necesitamos confiar en ti. Sal ahí fuera y gánate nuestra confianza.

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Foto de portada: Nicoletta Raftu a través de shutterstock


Cómo atraer DINERO a tu vida de manera ética y sostenible

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Dinero feliz

Descubre cómo mejorar el mundo a través de tu dinero


DINERO: ese instrumento denostado


¿Cambiar el mundo a través del dinero? ¿Perdón? ¿De qué árbol te has caído, Iván?

Muchos tienen un sentimiento negativo acerca del dinero; la primera reflexión que quiero ponerte encima de la mesa es: el dinero es neutro. No bueno ni malo. El dinero tan solo es una herramienta de intercambio, un instrumento para adquirir bienes o servicios y también es un impulsor y acelerador (con el dinero puedes acelerar procesos como por ejemplo formación, montar negocios, etc)

-Pues oiga usted, yo sigo pensando que el dinero es malo, ¡Mira cuanta gente pierde el norte por el dinero! ¡Mira cuánto corrupto!

Mmmmm… ¿En serio? ¿En serio crees que el dinero hace a las personas malas? Imagínate por ejemplo una llave inglesa; puedes utilizarla para arreglar una bicicleta, para reparar un electrodoméstico… o puedes utilizarla para abrirle la cabeza a alguien.

¿Quién es el “malo” aquí? ¿Es la llave inglesa la que es “buena” o “mala”? ¿O tal vez es el uso que le damos a la llave inglesa lo que podemos juzgar con “bueno” o “malo”?

Amigos, el dinero, al igual que una llave inglesa o cualquier otro tipo de herramienta, es neutro. No podemos calificar el dinero de bueno o malo. El dinero es solo una cosa, un invento que nos hemos creado para (a priori) facilitarnos la vida un poco. Pero no hace nada por sí solo.

Eso sí, somos nosotros con nuestros actos diarios los que podemos hacer buen uso (o no) del dinero de manera que impulse la economía y favorezca la abundancia general. Esos actos sí que son susceptibles de ser juzgados. 

dinero bueno dinero malo

 


Reflexiones sobre el DINERO


Como te decía, el dinero es neutro: tan solo es una herramienta de intercambio. Te voy a dar más conceptos que a mí me ayudan para mejorar mi relación con el dinero, ¿te interesa?

El dinero es importante. Más te vale que te lo metas en la cabeza. Si crees que no es importante es porque o bien te llueve del cielo (lo tienes disponible siempre y con garantías), o bien no tienes un euro en tu cartera y para quitarle hierro al asunto le vas contando a tus allegados que para ti el dinero no es importante. Si sigues pensando que no es tan importante entonces, ¿por qué inviertes 8 horas al día (la mitad de tu vida consciente) trabajando para conseguir algo que no consideras importante? ¿En serio? 

Para ayudarte a cambiar el chip, piensa: ¿qué sucede cuando dejas de darle importancia a algo en tu vida? ¿Qué sucede 

El dinero es la materialización del valor que estás aportando a la sociedad. Así, cuanto más valor aportes, más dinero recibes. Cuanto menos aportes… ya sabes.  La próxima vez que reclames dinero al universo, pregúntate: ¿cuánto dinero estoy reclamando en relación al valor que estoy aportando al mundo? Del mismo modo, si quieres atraer más dinero a tu vida tendrás que pensar, ¿cómo puedo aportar más valor a más personas?

tu propósito

El dinero se lleva bien con las personas que han encontrado su vocación. Claro, porque las personas que viven en propósito aportan muchísimo al mundo en ese contexto que es tan importante para ellas. No hacen lo que tienen que hacer “por obligación”, sino que siempre están deseando aprender y aportar (claro, ¡es su vocación vital!) por lo que siempre reciben grandes recompensas por su trabajo, incluida la económica.

 


Mitos sobre el dinero


Estos son los mitos que yo considero más importantes sobre el dinero:

  –El dinero corrompe: si has leído hasta aquí ya sabrás que el dinero es un instrumento, una herramienta. Si alguien hace algo “malo” con el dinero no es responsabilidad del dinero, sino de la persona. La persona ya estaba “estropeada” o “corrupta” de serie.

  -Si yo tengo dinero, alguien no tiene: oficialmente desde 1971 y bajo el mandato de Nixon (presidente de EEUU) dejó de haber relación entre el dinero y el oro. Es decir, actualmente el dinero es algo que se está generando a diario de manera increíble. El dinero no es un juego de suma cero en el que alguien tiene que perder para que otro gane. Hay dinero para todos. Otra cosa es cómo está distribuido actualmente… llegaremos ahí pronto.

  –En la vida hay que elegir entre “hacer lo que te gusta” o “ganar dinero”. Otra gran falacia. ¿Sabes? Es todo lo contrario; precisamente a las personas que mejor les va económicamente es a aquellas que sienten pasión por lo que hacen. ¿Por qué? Porque aportan un valor tremendo en un contexto que les llena plenamente, haciendo que siempre tengan energía e ilusión por seguir aprendiendo y aportando, con el consecuente retorno económico, entre otros.

  –Para ganar dinero hay que trabajar duro y sacrificarse. Mmmm… esta sí que tiene tela. Y claro, como vivimos inmersos y condicionados por “la cultura del esfuerzo”, nos parece que la única manera de conseguir dinero es a través del sacrificio. Mira, como te expliqué anteriormente, el sacrificio no compensa. Sacrificarse nubla tu felicidad y limita la expresión de lo que haces, aportando menos al mundo. Total: a través de la expresión de ti mismo (sin sacrificios) es como podrás aportar más valor ahí fuera y, por consiguiente, recibir mayor recompensa económica.

 

 


Ética y Dinero


Te voy a dar algunos datos:

  – Según la PNUD El 1% de la población tiene el 46% de la riqueza. Del mismo modo, el 20% de la población más rica tiene el 75% de la riqueza y el 40% más pobre tan solo tiene el 5% del total.

  -Los estados invierten al año un total de 1,55 billones de dólares al año en gasto militar.

  -En el año 2009, los estados invirtieron unos 13 billones de dólares en el rescate a la banca. Del mismo modo, según la ONU, un plan al desarrollo con 175.000 millones anuales durante 20 años erradicarían la pobreza del mundo. ¿Qué quiere decir esto? Varias cosas:

       1) Con lo que inyectamos a la banca en 2009 podríamos haber acabado con la pobreza en el mundo más de 5 veces

       2) Con una décima parte (aproximadamente) de lo gastamos en armamento (y derivados) al año, (durante veinte años)  erradicaríamos la pobreza.

mundo manos

Eh! Mi intención última es que te sientas mal. Solo pongo datos encima de la mesa.

Ya, ya, ya lo sé. “Las cosas son así” y tú no tienes la culpa de nada. Tú no eres responsable. Bastante tienes con resolver tus propios asuntos. Bastante tienes con preocuparte de tus propios problemas. 

Nótese el sarcasmo.

Como veremos, la línea que separa la no-responsabilidad de la irresponsabilidad (y a última instancia de la corresponsabilidad), es muy muy fina.

Solo sigue leyendo.

 


DINERO FELIZ


La riqueza ha de ser juzgada. Es así. 

Y ha de ser juzgada atendiendo a cómo se ha generado (por qué medios, cuánto valor ha aportado y si ha desequilibrado algo por el camino) y también qué uso le damos a la riqueza (qué hacemos con nuestro dinero, dónde lo invertimos, a quién se lo entregamos).

En definitiva: tanto la obtención como el uso que hagamos de nuestro dinero siempre tendrá que atender a la ética…del mismo modo, te invito a que leas este post para que descubras si eres una persona ética.

El dinero definido en estos términos es lo que se llama dinero feliz: un dinero que proviene de aportar valor al mundo y que, a su vez, hacemos un uso responsable y ético del mismo. Este es el único camino para generar y democratizar la riqueza y al mismo tiempo vincularla a economía real.

 


Dinero como PREMIO


Me gusta ver el dinero como un “premio”. Un premio que otorgo a quien lo entrego (a cambio de un bien o un servicio) porque, aparte de necesitar lo que me ofrece, sé que me lo está ofreciendo de una manera ética. Así, hazte la siguiente pregunta: ¿a quién sirve tu dinero?

manos amor

¿A quién premias con tu dinero? ¿Compras productos atendiendo al precio, o atendiendo a si se están llevando personas o el planeta de por medio?

¿Sabías que los bancos financian a los estados que a su vez entran en conflictos bélicos? ¿Sabías que el sistema bancario tiene la potestad para “crear” dinero de la nada, concretamente puede multiplicar por 9 el dinero que depositas? Es decir, por cada 100 euros que depositas en un banco, en realidad estás dando 900 euros extra (potenciales) al sistema en su conjunto. Es decir, tal vez estás apoyando, a través de tu dinero en tu banco, proyectos o políticas que no compartes.

 

Como te decía: la línea que separa la no responsabilidad de la irresponsabilidad (o corresponsabilidad) son tremendamente finas.

Mira, el intercambio de dinero solamente tiene sentido cuando enriquece tanto al que lo recibe como al que lo entrega. 

Te invito a que leas de nuevo la frase anterior, es de suma importancia.

¿Qué significa esto? Significa que cuando pagas por algo que no te hace feliz, mal asunto. Significa que si cobras por algo que no hace feliz al que te paga, mal asunto.

 

 


Construye un mundo mejor para ti y tu entorno


¿Cómo se puede garantizar abundancia ecológica y sostenible en el tiempo para todos? Te paso algunas ideas a título de conclusión de este post:

  •  Encuentra tu propósito en la vida. Descubre tu vocación. Será la máxima expresión de ti mismo como persona que garantizará abundancia económica, ética y sostenible. 
  • Desarrolla tu educación financiera. Tienes que saber cómo resolver tus problemas económicos por ti mismo. Responsabilízate de una vez por todas de tu situación. Ya sé, ya sé, duele un poco reconocer que te has puesto donde te encuentras… pero tranquilo, el dolor pasa pronto.
  • Acepta la responsabilidad de que todo el dinero que manejes sea “dinero feliz”: dinero que se ha conseguido éticamente y que sirve a fines también éticos.

Me gustaría terminar con una historia:

Cuentan que una vez hubo un hombre que se estaba construyendo una casa, una casa hermosa. Este hombre estaba tan entusiasmando con su tarea que no quería saber nada de nadie; un día, otro hombre le interrumpió y le dijo: “Buen hombre, ayúdanos, ¡el mundo se está quemando!”. El hombre ignoró la petición,  ensimismado en la construcción de su casa. Tras un tiempo, consiguió terminar la casa aunque solo fue en ese instante en el que se percató de que ya no tenía mundo donde ponerla.

Construye tu casa, aunque asegúrate de que al terminarla vas a tener un mundo ahí fuera para ubicarla.

Feliz vida.

 


¿Quieres saber más?


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ÉTICA: no sabrás si eres una persona ética hasta que leas esto

ÉTICA: no sabrás si eres una persona ética hasta que leas esto

Descubre lo que nunca te habían contado sobre la ética


¿Te consideras una persona ética?


Apelamos a la ética hoy en día con relativa frecuencia como argumento principal para señalar aquellos comportamientos que en un momento dado nos parecen reprochables.

Pero, ¿qué demonios es la ética? Echa un vistazo ahí fuera y verás que nos justificamos apelando a la “ética” (o a la “falta de ética” de los demás) y, por más que lo miro, siento que cada vez el mundo está más desequilibrado. Te dejo un dato: existen actualmente unos 50 conflictos armados1 activos.

Está claro que algo no estamos comprendiendo a nivel global; o al menos no lo estamos comprendiendo todos del mismo modo.

Te invito a que pienses durante unos instantes sobre tu particular definición de “ética”.

Aquí te voy a dar algunas reflexiones que a mí me han ayudado profundamente a vislumbrar el significado de esta palabra (y llevar también dichas reflexiones a mi día a día).

Como siempre: no te creas nada. Te invito a que me escuches con el corazón abierto y dispuesto a experimentar por ti mismo lo que aquí leas para que llegues a tus propias conclusiones. 

Tan solo quiero hacerte pensar… ¿te atreves?


Definición de “ética”


La ética es la habilidad para tener siempre presente cómo afectan nuestros pensamientos, palabras y acciones tanto a nuestra felicidad como la de los demás.

Aquello que piensas, dices o haces no debe minar tu felicidad ni la de los demás. En ningún aspecto.

¿Te imaginas un mundo donde nunca jamás nadie hiciese (ni dijese, ni pensase) nada que pusiese en peligro la felicidad de otro ser humano? Ese sería un mundo ético. Un mundo donde blindar la felicidad de uno mismo y la de los demás fuese la prioridad de todo pensamiento, de todo acto.

Así, podemos ser éticos (o no serlo) a tres niveles diferentes: pensamientos, palabras y acciones.

1# Pensamientos y la ética

Estamos acostumbrados a creer que la ética solo se ve envuelta cuando hay palabras o acciones por el medio. Pero claro, siguiendo la definición anterior, cualquier pensamiento que afecte a tu felicidad de manera negativa (o a la de los demás en potencia) también podemos considerarlo como poco ético.

¿Sabes? Cualquier acción o palabra siempre ha comenzado con un pensamiento. Me gustaría expresar aquí la importancia crucial que tiene siempre aportar conciencia sobre la ética de los propios pensamientos ya que son la chispa de la hoguera de la falta de ética en las palabras y las acciones.

Prueba a estar una semana solo con pensamientos éticos (no pienses nada que vaya en detrimento de tu felicidad ni de la de los demás) y luego cuéntame qué es diferente en tu vida.

hablar

2# Palabras y la ética

Al hablar ordenamos pensamientos; es por lo tanto el siguiente eslabón de la cadena ya que no solo te afecta a ti mismo sino también a los demás que escuchan.

Así, cuando verbalizamos un pensamiento estamos dando la posibilidad a otros de escucharlo y de interactuar; las palabras pueden ser recogidas por alguien de modo que le aportemos valor… o todo lo contrario.

La pregunta que te hago es: ¿cómo quieres que te afecten a ti y a los demás aquello que estás diciendo?

Además, es imposible agredir verbalmente a nadie sin agredirnos a nosotros mismos. ¿Acaso te quedas tranquilo, sosegado y en paz después de ser poco ético verbalmente con alguien?.

3# Acciones y la ética

Es la expresión última del pensamiento. Es la máxima representación de aquello que nos ronda la cabeza. Es el último eslabón de toda la cadena.

Es así hasta el punto que muchas personas pueden “pensar” en hacer algo poco ético pero hasta que no lo “hacen”, no los juzgamos. 

#Incongruencia entre Pensar-Decir-Hacer

En mi día a día me encuentro con un buen puñado de personas que viven en relativa incongruencia. Piensan que no deben hacer algo y sin embargo, lo hacen. Dicen que van a hacer una cosa y hacen lo contrario (o directamente no lo hacen). ¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo que no querías hacer o que dijiste algo aún cuando pensabas lo contrario?

Es imposible ser éticos si no somos congruentes. Es imposible ser éticos y dar lecciones de moralidad si en todo momento no alineamos lo que pensamos con lo que decimos y con lo que hacemos

etica-legalidad


Ética y legalidad


Solo hay que echar un vistazo ahí fuera para darse cuenta de que muchísimas cosas son técnicamente legales aunque éticamente reprobables. Haz una lista de todos los aspectos, dogmas, creencias y leyes que, aún siendo legales, afectan de algún modo a la felicidad de los demás o a la tuya propia.

Podría poner ejemplos aunque no quiero condicionarte. Solo te invito a que hagas la lista.

No quisiera cometer el error aquí de decirte qué es o qué no es ético. ¿Quién soy yo para decirte esto? Ya sabes, tan solo soy un ser humano que quiere hacerte pensar.

Ahora, te pregunto: ¿qué has pensado, dicho o hecho últimamente que, aún siendo legal, ha afectado a tu propia felicidad o a la felicidad de otro ser humano? ¿Cómo te sientes con respecto a esto? ¿Qué otra manera tendrías para comprender dicha situación para que nadie saliese perdiendo?


Ética y expectativas


En una ocasión me preguntaron,  “Iván, si alguien hace lo que quiere, ¿es éticamente correcto?”.

Pues… depende. Recuerda: la ética significa que nada de lo que pienses, digas o hagas debe afectar ni a tu felicidad ni a la de nadie.

Pero ojo, no te confundas. No pienses que alguien no es ético porque no hace lo que tú quieres que haga.

Por ejemplo, ¿es ético romper con una relación  sabiendo que la otra parte lo va a pasar mal? Puede ser perfectamente ético.

Piénsalo. Tal vez la otra parte preferiría seguir con la relación… Eso no lo niego. Pero no son más que expectativas que ha proyectado sobre la otra persona. No puedes estar por la vida contentando a todo le mundo, ¡te volverías loco/a!

Diría más: lo que no es ético es mantener una relación sentimental dañina para ti ya que te estás negando tu propia felicidad.

Mira, no cumplir con las expectativas de los demás no tiene nada que ver con la ética. Al contrario, si fuerzas a que alguien haga algo que no quiere hacer serás tú la persona poco ética que impide que la otra parte sea feliz haciendo lo que en ese momento considera más oportuno.

No caigas en la trampa de creer que algo no es ético simplemente porque no la apruebas u opinas diferente aunque no te agreda de forma objetiva.


Cuando el fin justifica los medios


En algún momento de la historia empezamos a mezclar las cosas. En algún momento empezamos a creer que tenemos derecho a hacer lo que sea con tal de conseguir eso que anhelamos. Menudo despropósito, amigos.

En algún momento empezamos a creer que podíamos supeditar el bienestar general del planeta (y de todos sus integrantes) por la sensación de bienestar inmediatos.

Tener sueños es fantástico, en serio; te animo a que tengas aspiraciones personales grandes. A lo que no te animo es a que pases por encima de nada ni de nadie para conseguir lo que quieres. El universo no lo entiende. Yo no lo entiendo.


Lo-que-no-es la ética


  • Si algo es legal pero afecta a la felicidad de alguien (incluyéndote a ti mismo), no estás siendo ético.
  • Si algo es deseable para ti y para conseguirlo tienes que hacer algo que afecta a la felicidad de alguien, no estás siendo ético.
  • Si cualquier cosa que piensas, dices o haces afecta a la felicidad de alguien (incluyéndote a ti mismo), no estás siendo ético.
  • Si cualquier cosa que haces afecta de algún modo a la felicidad de generaciones futuras, no estás siendo ético.
  • Si cualquier cosa que dices o haces no está alineado con lo que piensas, no estás siendo ético.

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Foto de Inicio por MARIEL JANE WAISSMAN a través de GETTY IMAGES

1: Fuente: SIPRI