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Cómo atraer DINERO a tu vida de manera ética y sostenible

Escrito por: Iván Ojanguren
Publicación: mayo 13, 2017

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Dinero feliz

Descubre cómo mejorar el mundo a través de tu dinero


DINERO: ese instrumento denostado


¿Cambiar el mundo a través del dinero? ¿Perdón? ¿De qué árbol te has caído, Iván?

Muchos tienen un sentimiento negativo acerca del dinero; la primera reflexión que quiero ponerte encima de la mesa es: el dinero es neutro. No bueno ni malo. El dinero tan solo es una herramienta de intercambio, un instrumento para adquirir bienes o servicios y también es un impulsor y acelerador (con el dinero puedes acelerar procesos como por ejemplo formación, montar negocios, etc)

-Pues oiga usted, yo sigo pensando que el dinero es malo, ¡Mira cuanta gente pierde el norte por el dinero! ¡Mira cuánto corrupto!

Mmmmm… ¿En serio? ¿En serio crees que el dinero hace a las personas malas? Imagínate por ejemplo una llave inglesa; puedes utilizarla para arreglar una bicicleta, para reparar un electrodoméstico… o puedes utilizarla para abrirle la cabeza a alguien.

¿Quién es el “malo” aquí? ¿Es la llave inglesa la que es “buena” o “mala”? ¿O tal vez es el uso que le damos a la llave inglesa lo que podemos juzgar con “bueno” o “malo”?

Amigos, el dinero, al igual que una llave inglesa o cualquier otro tipo de herramienta, es neutro. No podemos calificar el dinero de bueno o malo. El dinero es solo una cosa, un invento que nos hemos creado para (a priori) facilitarnos la vida un poco. Pero no hace nada por sí solo.

Eso sí, somos nosotros con nuestros actos diarios los que podemos hacer buen uso (o no) del dinero de manera que impulse la economía y favorezca la abundancia general. Esos actos sí que son susceptibles de ser juzgados. 

dinero bueno dinero malo

 


Reflexiones sobre el DINERO


Como te decía, el dinero es neutro: tan solo es una herramienta de intercambio. Te voy a dar más conceptos que a mí me ayudan para mejorar mi relación con el dinero, ¿te interesa?

El dinero es importante. Más te vale que te lo metas en la cabeza. Si crees que no es importante es porque o bien te llueve del cielo (lo tienes disponible siempre y con garantías), o bien no tienes un euro en tu cartera y para quitarle hierro al asunto le vas contando a tus allegados que para ti el dinero no es importante. Si sigues pensando que no es tan importante entonces, ¿por qué inviertes 8 horas al día (la mitad de tu vida consciente) trabajando para conseguir algo que no consideras importante? ¿En serio? 

Para ayudarte a cambiar el chip, piensa: ¿qué sucede cuando dejas de darle importancia a algo en tu vida? ¿Qué sucede 

El dinero es la materialización del valor que estás aportando a la sociedad. Así, cuanto más valor aportes, más dinero recibes. Cuanto menos aportes… ya sabes.  La próxima vez que reclames dinero al universo, pregúntate: ¿cuánto dinero estoy reclamando en relación al valor que estoy aportando al mundo? Del mismo modo, si quieres atraer más dinero a tu vida tendrás que pensar, ¿cómo puedo aportar más valor a más personas?

tu propósito

El dinero se lleva bien con las personas que han encontrado su vocación. Claro, porque las personas que viven en propósito aportan muchísimo al mundo en ese contexto que es tan importante para ellas. No hacen lo que tienen que hacer “por obligación”, sino que siempre están deseando aprender y aportar (claro, ¡es su vocación vital!) por lo que siempre reciben grandes recompensas por su trabajo, incluida la económica.

 


Mitos sobre el dinero


Estos son los mitos que yo considero más importantes sobre el dinero:

  –El dinero corrompe: si has leído hasta aquí ya sabrás que el dinero es un instrumento, una herramienta. Si alguien hace algo “malo” con el dinero no es responsabilidad del dinero, sino de la persona. La persona ya estaba “estropeada” o “corrupta” de serie.

  -Si yo tengo dinero, alguien no tiene: oficialmente desde 1971 y bajo el mandato de Nixon (presidente de EEUU) dejó de haber relación entre el dinero y el oro. Es decir, actualmente el dinero es algo que se está generando a diario de manera increíble. El dinero no es un juego de suma cero en el que alguien tiene que perder para que otro gane. Hay dinero para todos. Otra cosa es cómo está distribuido actualmente… llegaremos ahí pronto.

  –En la vida hay que elegir entre “hacer lo que te gusta” o “ganar dinero”. Otra gran falacia. ¿Sabes? Es todo lo contrario; precisamente a las personas que mejor les va económicamente es a aquellas que sienten pasión por lo que hacen. ¿Por qué? Porque aportan un valor tremendo en un contexto que les llena plenamente, haciendo que siempre tengan energía e ilusión por seguir aprendiendo y aportando, con el consecuente retorno económico, entre otros.

  –Para ganar dinero hay que trabajar duro y sacrificarse. Mmmm… esta sí que tiene tela. Y claro, como vivimos inmersos y condicionados por “la cultura del esfuerzo”, nos parece que la única manera de conseguir dinero es a través del sacrificio. Mira, como te expliqué anteriormente, el sacrificio no compensa. Sacrificarse nubla tu felicidad y limita la expresión de lo que haces, aportando menos al mundo. Total: a través de la expresión de ti mismo (sin sacrificios) es como podrás aportar más valor ahí fuera y, por consiguiente, recibir mayor recompensa económica.

 

 


Ética y Dinero


Te voy a dar algunos datos:

  – Según la PNUD El 1% de la población tiene el 46% de la riqueza. Del mismo modo, el 20% de la población más rica tiene el 75% de la riqueza y el 40% más pobre tan solo tiene el 5% del total.

  -Los estados invierten al año un total de 1,55 billones de dólares al año en gasto militar.

  -En el año 2009, los estados invirtieron unos 13 billones de dólares en el rescate a la banca. Del mismo modo, según la ONU, un plan al desarrollo con 175.000 millones anuales durante 20 años erradicarían la pobreza del mundo. ¿Qué quiere decir esto? Varias cosas:

       1) Con lo que inyectamos a la banca en 2009 podríamos haber acabado con la pobreza en el mundo más de 5 veces

       2) Con una décima parte (aproximadamente) de lo gastamos en armamento (y derivados) al año, (durante veinte años)  erradicaríamos la pobreza.

mundo manos

Eh! Mi intención última es que te sientas mal. Solo pongo datos encima de la mesa.

Ya, ya, ya lo sé. “Las cosas son así” y tú no tienes la culpa de nada. Tú no eres responsable. Bastante tienes con resolver tus propios asuntos. Bastante tienes con preocuparte de tus propios problemas. 

Nótese el sarcasmo.

Como veremos, la línea que separa la no-responsabilidad de la irresponsabilidad (y a última instancia de la corresponsabilidad), es muy muy fina.

Solo sigue leyendo.

 


DINERO FELIZ


La riqueza ha de ser juzgada. Es así. 

Y ha de ser juzgada atendiendo a cómo se ha generado (por qué medios, cuánto valor ha aportado y si ha desequilibrado algo por el camino) y también qué uso le damos a la riqueza (qué hacemos con nuestro dinero, dónde lo invertimos, a quién se lo entregamos).

En definitiva: tanto la obtención como el uso que hagamos de nuestro dinero siempre tendrá que atender a la ética…del mismo modo, te invito a que leas este post para que descubras si eres una persona ética.

El dinero definido en estos términos es lo que se llama dinero feliz: un dinero que proviene de aportar valor al mundo y que, a su vez, hacemos un uso responsable y ético del mismo. Este es el único camino para generar y democratizar la riqueza y al mismo tiempo vincularla a economía real.

 


Dinero como PREMIO


Me gusta ver el dinero como un “premio”. Un premio que otorgo a quien lo entrego (a cambio de un bien o un servicio) porque, aparte de necesitar lo que me ofrece, sé que me lo está ofreciendo de una manera ética. Así, hazte la siguiente pregunta: ¿a quién sirve tu dinero?

manos amor

¿A quién premias con tu dinero? ¿Compras productos atendiendo al precio, o atendiendo a si se están llevando personas o el planeta de por medio?

¿Sabías que los bancos financian a los estados que a su vez entran en conflictos bélicos? ¿Sabías que el sistema bancario tiene la potestad para “crear” dinero de la nada, concretamente puede multiplicar por 9 el dinero que depositas? Es decir, por cada 100 euros que depositas en un banco, en realidad estás dando 900 euros extra (potenciales) al sistema en su conjunto. Es decir, tal vez estás apoyando, a través de tu dinero en tu banco, proyectos o políticas que no compartes.

 

Como te decía: la línea que separa la no responsabilidad de la irresponsabilidad (o corresponsabilidad) son tremendamente finas.

Mira, el intercambio de dinero solamente tiene sentido cuando enriquece tanto al que lo recibe como al que lo entrega. 

Te invito a que leas de nuevo la frase anterior, es de suma importancia.

¿Qué significa esto? Significa que cuando pagas por algo que no te hace feliz, mal asunto. Significa que si cobras por algo que no hace feliz al que te paga, mal asunto.

 

 


Construye un mundo mejor para ti y tu entorno


¿Cómo se puede garantizar abundancia ecológica y sostenible en el tiempo para todos? Te paso algunas ideas a título de conclusión de este post:

  •  Encuentra tu propósito en la vida. Descubre tu vocación. Será la máxima expresión de ti mismo como persona que garantizará abundancia económica, ética y sostenible. 
  • Desarrolla tu educación financiera. Tienes que saber cómo resolver tus problemas económicos por ti mismo. Responsabilízate de una vez por todas de tu situación. Ya sé, ya sé, duele un poco reconocer que te has puesto donde te encuentras… pero tranquilo, el dolor pasa pronto.
  • Acepta la responsabilidad de que todo el dinero que manejes sea “dinero feliz”: dinero que se ha conseguido éticamente y que sirve a fines también éticos.

Me gustaría terminar con una historia:

Cuentan que una vez hubo un hombre que se estaba construyendo una casa, una casa hermosa. Este hombre estaba tan entusiasmando con su tarea que no quería saber nada de nadie; un día, otro hombre le interrumpió y le dijo: “Buen hombre, ayúdanos, ¡el mundo se está quemando!”. El hombre ignoró la petición,  ensimismado en la construcción de su casa. Tras un tiempo, consiguió terminar la casa aunque solo fue en ese instante en el que se percató de que ya no tenía mundo donde ponerla.

Construye tu casa, aunque asegúrate de que al terminarla vas a tener un mundo ahí fuera para ubicarla.

Feliz vida.

 


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