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Cómo ENCONTRAR TRABAJO: claves prácticas

Cómo ENCONTRAR TRABAJO: claves prácticas

Como encontrar trabajo

Claves, rutinas y actitudes para que el proceso de búsqueda de empleo se reduzca a la mínima expresión


Antes de nada: un dato


Antes de nada has de saber esto: estarás trabajando antes de 15 meses (datos aplicables al territorio español). Es decir, la estadística juega a tu favor. Tarde o temprano tendrás un trabajo: es así.

Conclusión: respira. Tarde o temprano el proceso terminará.

Tu (sana) obsesión -y la mía con este artículo- es que ese tiempo de espera se reduzca a la mínima expresión. ¿Cómo conseguirlo?

Ahí te paso 5 claves que deberás poner en práctica desde “ya” para que el viaje al encuentro de tu siguiente empleo sea lo más corto posible y un periodo que te permita, por qué no, aprender y mejorar como persona y como profesional.

Aviso: el artículo es largo.  Prepara un cuaderno y hazte un café antes de empezar a leer… Si todo va bien, terminarás la lectura con un buen puñado de tareas que te colocarán más cerca de tu próximo empleo.

Allá vamos.

 

 


CLAVE 1: NECESITAS OBJETIVOS DIARIOS


Un error frecuente es levantarse por la mañana e ir improvisando el día, tal vez reservando un espacio, mayor o menor, a la “búsqueda de empleo”.

Error.

Para que algo suceda en tu vida primero tendrás que definirlo muy bien y, después, establecer unos horarios concretos en los que llevarás a cabo las tareas que te acercarán a conseguir tus objetivos.

Deberás tener 4 tipos diferentes de objetivos DIARIOS que cada día programes y que lleves a cabo al día siguiente.

 

1# Objetivos profesionales

Lo primero: ¿qué tipo de trabajo estás buscando?, ¿en qué sector?, ¿qué horario?, ¿qué localización?, ¿qué remuneración mínima estás buscando? Escribe con pelos y señales el tipo de trabajo que estás buscando: te ayudará a focalizar la búsqueda y también a centrar el tiro en tu CV y canales de búsqueda de empleo.

Lo segundo: cada día de tu vida hasta que encuentres trabajo, plantéate qué objetivos quieres cumplir al día siguiente y cómo y cuándo los vas a llevar a cabo. Puedes realizar esta tarea de forma diaria o semanal. Cuanto más tiempo le dediques a estos objetivos, obviamente, menos tiempo estarás esperando en la cola del paro. Ejemplos de objetivos profesionales:

  • Definir muy bien los trabajos a los que quiero acceder.
  • Enseñarle el CV a un amigo que trabaja en el sector.
  • Buscar al menos 5 empresas de mi sector y estudiarlas.
  • Hacer una carta de presentación “tipo” que pueda ajustar.
  • Rastrear las webs de empleo durante 1 hora de 10:00 a 11:00.
  • Leer más sobre qué se demanda en mi sector.

 

2# Objetivos formativos

La formación es una de las claves para acceder al mercado laboral, sobre todo si llevas tiempo sin trabajar o si quieres cambiar de sector. ¿Qué necesitas mejorar? ¿Cómo puedes saber qué competencias se demandan en tu sector? ¿Cómo puedes adquirir esas competencias? ¿Cómo puedes ser más bueno incluso en lo que ya eres bueno? ¿Existe alguna nueva tecnología o herramienta que necesita aprender? Recuerda: cuando empieces a trabajar la idea es buscar tu imprescindibilidad, si cualquiera puede hacer tu trabajo serás prescindible en la empresa… Y puede que te veas de nuevo en el tedioso proceso de buscar empleo.

Idea: mira perfiles de personas que estén trabajando en eso que a ti te gustaría y fórmate, en la medida de lo posible, en aquello que ellos ya tienen. Sobre todo: no pierdas el tiempo en formarte en cuestiones que sientes que no te ayudan a conseguir el objetivo que te planteaste en el punto #1. Algunos ejemplos:

  • Buscar cursos on-line para preparar entrevistas de trabajo.
  • Comenzar un curso de Asistente Sociosanitario para ampliar mi espectro laboral.
  • Aprender un nuevo lenguaje de programación.
  • Ponerme al día con una metodología concreta.

 

3# Objetivos personales

Es un error dedicarte solo a buscar trabajo. Repito: es un error. Cuando uno está desempleado parece que no tiene derecho a dedicarse tiempo a sí mismo, a su ocio, a sus hobbies.

Pues no. No solo debes dedicarte tiempo a ti, sino que es absolutamente fundamental.

Así, para que el proceso sea fructífero deberás también mimarte un poco y buscar espacios de esparcimiento y diversión. ¿Cómo? Planteándote objetivos personales diarios que te ayuden a conectar contigo mismo y hagan que te sientas mejor, por ejemplo:

  • Salir a caminar 1 hora.
  • Ir a clases de yoga, baile, taichí, pilates…
  • Ver un capítulo de mi serie favorita.
  • Leer un capítulo de una novela.
  • Tocar un instrumento.

 

4# Objetivos sociales

Somos seres sociales. Necesitamos de otros seres humanos para crecer, aprender y sentirnos vivos. No caigas en la trampa de dejar de lado tu vida social pues no solamente boicotearás tus momentos de disfrute con otras personas, sino que son justamente las competencias sociales las que se suelen ver más mermadas en las personas que están en búsqueda de empleo…

…Y estas competencias son justamente las que van influir en el éxito, por ejemplo, de tu próxima entrevista laboral. Algunos ejemplos:

  • Comer todos los días con mi pareja.
  • Invitar en casa a un café/té a un amiga/o.
  • Ir a un club de lectura.
  • Proponer ir a caminar mañana a mi compañera/o de yoga.
  • Organizar una salida al campo con mis antiguos compañeros de instituto.

 

5# Crea una rutina semanal

Con todos los objetivos diarios planteados, piensa una rutina semanal de modo que reserves tiempo para todo aquello que es importante en tu vida.

Mientras buscamos trabajo es relativamente fácil el comenzar a hacer recados de otros -puede que los demás incluso te lo exijan-. 

No, no y cien veces no.

Organiza tu tiempo y, al igual que hacen las personas que trabajan, puedes hacer los “recados” cuando hayas concluido tu planificación.

 


CLAVE 2: NO NECESITAS SUERTE, NECESITAS ACCIÓN


¿Sabes? Confiar en la suerte es lo mismo que entrar en un restaurante de lujo sin dinero, pedir 2 docenas de ostras y confiar en que encontrarás una perla en una de las ostras para pagar la cuenta.

Mal negocio confiar en la suerte para encontrar un trabajo.

¿Por qué?

En primer lugar, crees en las hadas y los duendes del bosque que otorgan suerte a placer, estando a la merced de dichos poderes sobrenaturales. Tal vez ya somos mayores para los cuentos de hadas, ¿no?

En segundo lugar, te niegas la posibilidad de aprender de tu propia experiencia o de la experiencia de los demás.

Ninguna de las dos te van a ayudar en tu proceso de búsqueda de empleo.

Cuando la editorial Kolima publicó mi segundo libro “No más excusas” el año 2017, un conocido, escritor veterano y que nunca le habían publicado ninguna de sus obras, me dijo que yo “había tenido suerte” ya que “no es normal que las editoriales arriesguen con escritores noveles”.

Indagando en el método que este conocido utilizaba para buscar editorial descubrí que solo había enviado el manuscrito a unas pocas editoriales y además, enviaban el manuscrito en bruto, sin maquetar, sin portada y sin una corrección ortotipográfica profesional.

Claro, amigos: yo envié el manuscrito maquetado, ilustrado y corregido profesionalmente a más de 70 editoriales. ¿Tuve suerte? ¿O simplemente aumenté las probabilidades de tener suerte?

Mira, te cuento la fórmula de la suerte. ¿Listo? Suerte=Preparación+Oportunidad.

Es decir, la suerte llamará a tu puerta si estás preparado para aprovechar la oportunidad cuando surja. Bien, pero: ¿cómo prepararse para cuando la oportunidad llegue?

Te paso algunas ideas:

 

1# Crea muchas circunstancias 

Para encontrar un empleo deberás crear muchísimas circunstancias ahí fuera. La oportunidades, es decir, empresas demandando trabajadores, están siempre ahí, siempre.

Ahora, en este preciso instante que estás leyendo estas líneas, hay disponible un puesto de trabajo con el que encajarías perfectamente. Pero, ¿cómo dar con él? ¿Cómo pueden las organizaciones dar conmigo?

Debes crear muchas circunstancias. Algunos ejemplos:

  • Subir mi CV a toas las plataformas de empleo.
  • Subir periódicamente noticias o cambios en mi CV a las redes sociales de empleo (por ejemplo, linkedin).
  • Enviar personal o electrónicamente mi CV a empresas de mi sector.
  • Hablar a excompañeros del sector sobre mi situación de desempleado.
  • Etc.

 

2# Crea muchas circunstancias DE VALOR

Lo importante de esta frase es lo que está en letras mayúsculas: “DE VALOR”. Puedes enviar miles de CV pero si el CV no es claro, si la empresa no encaja con tu perfil o si no destacas en nada que te diferencia del resto de miles de CV que reciben, entonces la circunstancia no se transformará en “suerte”. 

Volviendo al ejemplo de la publicación de mi libro “No más excusas”: si simplemente hubiese enviado el manuscrito inicial, en bruto a las setenta y pico editoriales, probablemente no me lo hubiesen publicado. ¿Por qué? Porque crear muchas circunstancias no es suficiente; es necesario, es cierto, pero no suficiente.

Para conseguir tus objetivos las circunstancias deberán ser a su vez DE VALOR. Es decir, buenas circunstancias que hagan que ese intento tenga verdadero recorrido.

Total, tus acciones deberán tener siempre VALOR añadido. Algunas ideas:

  • Crear un CV sencillo, vistoso y claro.
  • Adaptar mi CV a la empresa a la que se lo estoy enviando.
  • Crear una carta de presentación específica para cada empresa.
  • Pedir cartas de recomendación de antiguos/as jefes/as, compañeros/as o incluso subordinados/as.
  • Realizar una propuesta de valor a las empresas que verdaderamente me interesan (nota: una propuesta de valor es una propuesta de cómo esa empresa se beneficiaría concretamente si tú comenzases a trabajar para ellos). Es como si fueses un empresario y tu cliente fuese la empresa en la que pretendes empezar a trabajar.

 


CLAVE 3: CONTACTOS, CONTACTOS, CONTACTOS


¿Sabes? Casi dos tercios de las ofertas de empleo no se publican.

Repito.

2 de cada 3 ofertas no salen a la luz. No se verán en los portales de empleo ni en las ofertas de las bolsas de trabajo oficiales. Es lo que se llama “mercado oculto”.

Claro, las empresas -al igual que tú o yo-  buscamos cubrir los puestos de trabajo que necesitamos a través de conocidos o de recomendaciones directas. ¿Acaso pones una oferta de empleo cuando necesitas un fontanero?.

¿Qué significa esto? Significa que si no estás teniendo esto en cuenta durante la búsqueda de empleo, entonces solo estás accediendo a una parte poco significativa de los puestos de trabajo disponibles.

Es así. Dos tercios de las ofertas son invisibles para ti.

Para aumentar exponencialmente nuestras posibilidades de encontrar un trabajo deberemos estar en la mente de muchas personas para que, llegado el momento, se acuerden de nosotros.

Te paso algunas ideas para que comiences a acceder desde “ya” a ese mercado oculto

1# Refuerza y aumenta tu círculo de contactos

Algunas ideas para llevar esto a cabo:

  • Dale la importancia que merece al objetivo “social” que te planteé más arriba.

 

  • Mantente abierto/a a nuevas experiencias sociales. Di “sí” si te invitan a cualquier evento donde puedas relacionarte con otras personas.

 

  • Busca gente en tu misma situación y comenzad a buscar empleo juntos. Existen iniciativas maravillosas que están dando fantásticos resultados como por ejemplo las Lanzaderas de empleo o el programa Vives Emplea.

 

  • Busca asociaciones especializadas en sacar a las personas de la cola del paro. Ofrecen cursos, apoyo y en ocasiones incluso cuentan con bolsa de empleo. Por ejemplo: YMCA, Fundación Integra, Asociación Ir Palante, Punto Omega, … Busca en tu ciudad y aprovecha su conocimiento. No estás solo/a. Busca ayuda.

 

  • Si puedes, no trabajes solo/a desde casa. Vete a centros sociales o centros de coworking que te permitan interactuar con otras personas. 

 

2# Genera confianza a tu alrededor

Nada de lo que te propongo que lleves a cabo en el punto #1 tiene sentido si el acercamiento a otros seres humanos no lo haces de forma honesta y sincera.

Las personas se acordarán de nosotros solo si sienten que confían en nosotros.

Por lo tanto, no es suficiente con aumentar tu círculo de contactos, también deberás crear lazos de confianza mutua.

¿Cómo hacerlo? Te paso 2 ideas fundamentales que tengo desarrolladas en mi artículo “4 pasos para que cualquiera confíe en ti“:

  • No faltes a la verdad. No lo hagas. En ningún contexto. Correrás el riesgo de sembrar la duda y, por consiguiente, la desconfianza. 

 

  • No faltes a tus compromisos. Si te comprometes a algo con alguien, cúmplelo. Si no, esa persona no volverá a confiar en ti.

 

3# Conviértete en un “dador” de suerte

Aún estando en búsqueda de empleo, no debes olvidarte de los demás. Ayuda a los demás siempre que puedas, en el contexto que sea.

Tal vez eres muy manitas y puedes ayudar a tu vecino con una pequeña obra. O has visto una oferta de empleo que no es adecuada para ti pero sí lo es para alguien que conoces y se la haces llegar. O tu pareja ha tenido un mal día y necesita que ese día le prepares una comida especial.

Cada día está repleto de ocasiones para que los demás se acuerden de nosotros. Eso sí, toda esa suerte, toda esa ayuda que hagas deberás darla de forma absolutamente desinteresada y generosa, esto es, sin esperar nada a cambio… Salvo el placer de ayudar a la otra parte. Este es el truco. La confianza debe forjarse de manera natural y honesta.

 


CLAVE 4: EL OPTIMISMO FUNCIONA


Comprende esto: la misión de tu cerebro es generar congruencia entre lo que cree que le va a pasar y lo que experimenta.

Lee de nuevo el párrafo anterior: es de una importancia crítica.

¿Qué significa esto? Significa que tu cerebro, inconscientemente, tratará de que se cumpla aquello que crees que te va a suceder, sea lo que sea.  Sea bueno o malo. De ahí que ya se haya constatado la existencia de los efectos placebo y nocebo.

Es decir, consciente o inconscientemente tratarás de ordenar tus acciones para que se cumpla eso que crees que te va a suceder.

¿No lo crees así? 

Te invito a que hagas el siguiente ejercicio: ¿cómo prepararías una entrevista de trabajo si creyeses a pies juntillas que no tienes ninguna posibilidad de ser seleccionado/a? Anota la respuesta en un papel.

Ahora: ¿Cómo la prepararías si creyeses que tienes muchas posibilidades de ser seleccionado/a? Anota la respuesta en un papel.

Ahora, revisa las respuestas.

Efectivamente: probablemente no harías nada en el primer caso, sin embargo, te prepararías a conciencia para el segundo.

Por eso, amigos, ser optimista ayuda. No es la panacea ni resolverá nada que no hagas directamente por ti misma/o, pero siempre jugará a tu favor.

Te paso una idea para que puedas ponerla en práctica y llevar el proceso con un poquito más de optimismo:

 

1# Visualiza tus objetivos cumplidos

Para cada objetivo que te plantees, imagina primero que lo consigues:

¿Tienes una entrevista de trabajo? Imagina que entras por la puerta, tranquilo/a y que va todo estupendamente bien.

¿Tienes que pedir recomendaciones a antiguos jefes, colaboradores o subordinados? Antes de llamar por teléfono imagina que llamas y que aceptan tu petición.

¿Quieres mejorar tu CV? Antes de ponerte manos a la obra imagina que ya tienes un CV vistoso que te representa fantásticamente bien.

 

 


CLAVE 5: MANTENTE ALEJADO DEL VICTIMISMO Y LA NEGATIVIDAD


Lo sé. Hay momentos duros en la vida en general y en la búsqueda de empleo en particular.

Esto de dedicarse a jornada completa a buscar trabajo puede ser tedioso y  por momentos, desesperante. Nadie lo niega.

Ahora bien, ¿en qué sentido te ayuda estar dándole vueltas a la cabeza si las cosas no salen como esperas? Eso es. Ayuda más bien poco. O mejor dicho: nada.

Cuando lleguen esos momentos, te invito a que no te empoces demasiado en pensamientos que no te ayuden a dar el siguiente paso. ¿Cómo hacer esto? Pasando a la acción. 

Te paso un par de claves:

 

1# Mitigar

Ha sucedido algo que no esperabas. Piensa: ¿qué puedes hacer para mitigar esa situación? Por ejemplo, si te han llamado para decirte que no cuentan contigo para el puesto y empiezas a darle vueltas a la cabeza puedes salir a hacer deporte.

 

2# Prevenir

Ha sucedido algo que no esperabas. Piensa: ¿qué puedes hacer para, en la medida de lo posible, evitar que vuelva a suceder? Si no te han llamado para el puesto de trabajo, ¿qué podrías mejorar en la siguiente entrevista laboral?, ¿qué harías diferente si volvieses a tener la entrevista?

 

3# Rodéate de personas que te eleven

En los momentos anímicos más difíciles es cuando más te debes rodear de personas que te comprendan. Limita tus contactos con los allegados especialmente críticos o que sientes que no te comprenden lo suficiente. Tampoco les culpes: es probable que busquen lo mismo que tú.

 

 


CLAVE EXTRA: LIBROS


Aquí te dejo un puñado de libros que estoy convencido de que te pueden ayudar en tu viaje a conseguir tu nuevo empleo, a descubrir y mejorar tus competencias innatas y a comprender el mundo en el que tenemos que ganarnos la vida.

De corazón: espero que te ayuden.

 

1# NO MÁS EXCUSAS de Iván Ojanguren

Los objetivos son la herramienta básica de crecimiento humano pues son ellos los que nos empujan a crecer y expresarnos en el mundo como realmente somos.

Con este libro aprenderás a establecer tu objetivo profesional (y cualquier otro) con herramientas precisas para que puedas motivarte y conseguirlo.

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2# QUÉ HARÍAS SI NO TUVIERAS MIEDO de Borja Vilaseca

Vivimos un cambio de época.

El siglo XXI será de las almas libres y valientes que decidan conocerse a sí mismos, conocer sus talentos y pasiones y ponerlas al servicio del mundo. En este libro Borja repasará la evolución de la manera de entender la vida y el trabajo desde la Era Industrial hasta nuestros días.

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3# LA BUENA SUERTE de Alex Rovira y Fernando Trias de Bes

Para conseguir tus tu nuevo empleo necesitarás suerte… ¿La buena noticia? La SUERTE es algo que puedes crear. La suerte es una mezcla de preparación y oportunidad,  y las oportunidades están siempre ahí; tan solo tienes que crear las circunstancias oportunas para atraer la suerte a tu vida.

Otra fábula fantástica donde nos dan las reglas que deberás seguir si quieres crear suerte en el contexto de tu objetivo. Imprescindible para hacer reseteo mental y además con final emotivo: recuerdo terminarlo en el tren Madrid-Oviedo y emocionarme hasta el alma

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4# DEL CAPITALISMO AL TALENTISMO de Juan Carlos Cubeiro

En la Era industrial la fuente de la riqueza era el Capital (el dinero). En la Era del Conocimiento (la Era actual) la fuente de riqueza ya no es el capital, sino el TALENTO.

Las personas que decidan utilizar su creatividad, su talento y decidan ponerlo al servicio del mundo será a los que mejor les vaya, en todos los sentidos. Juan Carlos nos los explica en este libro plagado de metáforas. Un libro ameno y muy sencillo de leer.

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5# APASIÓNATE de Iván Ojanguren

Iván trabajó durante 10 años en multinacionales y tras experimentar una profunda crisis existencial decidió cambiar el rumbo de su vida profesional. Tras completar el viaje ordenó todas aquellas herramientas y ejercicios que le sirvieron en su viaje al encuentro de sus talentos, pasiones y verdadera vocación profesional.

En este libro encontrarás herramientas para conocerte y también para descubrir tu talento con un único objetivo: dedicarte profesionalmente a algo que amas

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CONFÍA EN TI, CONFÍO EN TI


Recuerda. Es cuestión de tiempo. Confía en ti en todo este proceso.

Yo confío en ti.

Ah! Si este artículo te ha ayudado, te invito a que dejes un comentario para que otros puedan aprender de tu propia experiencia.