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GENEROSIDAD: no sabrás si eres generoso hasta que leas esto

Escrito por: Iván Ojanguren
Publicación: octubre 10, 2016

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generosidad

Lo que nunca te habían contado sobre la generosidad


¿Te consideras una persona generosa?


Estarás pensando: “¡Pues claro que soy una persona generosa!”

Y claro, si me conoces un poco, sabes que las preguntas que te hago normalmente tienen más fondo de lo que parece.

Tal vez pienses que eres muy generoso/a, no lo dudo. En serio. Te creo.

Ahora, me interesa hacerte pensar otro poco: ¿qué significa para ti ser generoso?, ¿qué es para ti la generosidad? Va, es importante, dedícale unos segundos a responder a esta pregunta. 

Mira, tal vez te han salido definiciones del tipo “generosidad es dar lo que tienes a otros que lo necesitan”, o “anteponer las necesidades de los demás a las de uno mismo”, o “compartir lo que tienes”, o “ayudar”, o “la virtud de ayudar sin esperar nada a cambio”, o cosas por el estilo.

¿Acerté con alguna? 

Lo cierto es que la generosidad abarca mucho, mucho más que esas definiciones. Realmente, estas definiciones podrían ser todas válidas… o todas profundamente incorrectas.

Sigue leyendo.

 


Definición de “generosidad”


La generosidad es el arte de “dar” y “recibir” disfrutando

“Dar” y disfrutar, “recibir” y disfrutar. Esa es la clave. 

Así, “desde dónde” entregamos, tiene mucha importancia. Si entregamos desde el miedo (desde un sitio donde entendemos que algo pasará o evitaremos que pase después de “dar”), yo no lo llamaría generosidad. Es otra cosa. Ponle el nombre que más rabia te dé. No es ni bueno ni malo: simplemente es algo diferente.

dar y recibir

#Dar: significado (dentro del contexto de la “generosidad”)

Cuando das algo, no necesariamente tiene que ser algo físico. Puedes dar tu tiempo, tu conocimiento, tu confianza; puedes entregar una sonrisa, tu atención o tu opinión. Por supuesto, también puedes entregar todo tipo de bienes materiales. 

Por otro lado, solo puedes “dar” cuando aquello que entregas eleva algún aspecto de la vida de la persona que lo recoge. 

Esto me lleva a compartir otra idea contigo: a veces para ser generosos hay que “no dar”. Tal vez en algún momento en particular lo que más le sirva a la persona receptora es justamente eso: que no reciba nada. Tal vez sea lo que necesite para elevar su vida a otro sitio. Ojo aquí: también tienes que disfrutar “no dando”.

#Recibir: significado (dentro del contexto de la “generosidad”)

“Recibir” es el arte de aceptar aquello que nos puede venir bien o nos eleva (no necesariamente tenemos que  “necesitarlo”) y que otros nos lo entregan disfrutando. Así, también estamos siendo generosos aceptando de buena gana lo que otros nos dan disfrutando, desde el corazón.

Ahora, después de leer esto, piensa: ¿cuántas veces no te has permitido ser generoso en este aspecto? ¿cuántas veces te has negado ayuda de algún tipo de alguien que te la ofrecía “disfrutando”?

#Disfrutar: significado

Menuda perogrullada, ¿no? Sabes de sobra lo que significa “disfrutar”.

De todos modos, no viene mal recordarlo. “Disfrutar” es ese sentimiento de placer que se produce cuando eso que estás haciendo eleva tu felicidad; es decir, el premio por hacer lo que haces es justamente eso: hacerlo. No esperas a que pase nada en el futuro para que disfrutes de lo que estás haciendo: recibes el premio en el justo momento en el que pasa.

Así, sabes que estás siendo profundamente generoso cuando aquello que estás entregando te eleva en el momento en el que lo entregas, sin esperar en ningún caso a que nada pase a posteriori.

Ahora, después de leer esto, piensa: ¿cuántas veces has esperado algo a cambio de “dar” algo? 


Lo-que-no-es  generosidad


  • Si te ves obligado a “dar” o si no disfrutas “dando”, no estás siendo generoso.
  • Si te ves forzado a “recibir” o si no disfrutas “recibiendo”, no estás siendo generoso.
  • Si no aceptas lo que alguien quiere darte desde el corazón y que a ti te elevaría a un sitio mejor en algún aspecto vital, no estás siendo generoso.
  • Si fuerzas a alguien a “dar” o “recibir”, no estás siendo generoso. Y peor aún, estás forzando a alguien a no serlo tampoco.
  • Si esperas a que pase algo después de “dar” (atención, complacencia, favores o cualquier otra cosa a cambio), no estás siendo generoso.


Dar = Recibir


Te invito a que no le pongas muros a la generosidad. Dar y recibir son caras de la misma moneda.

Mira, tengo una creencia: hay que ser buenos “dando” y excelentes “recibiendo“. Si no sabes recibir, amigo/a, no tienes nada que ofrecer. ¿Tiene sentido que ofrezcas algo (amor, productos, servicios, etc) a los demás si no sabes recibir lo que otros tienen que ofrecerte? El universo no lo entiende.

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28 Comentarios

  1. Dani

    Este texto me hace pensar mucho.
    Me he dado cuenta de cosas. Muy grande

    Responder
    • ivan ojanguren

      Hola Dani!

      Me alegro mucho que te haya dado que pensar 🙂

      Un fuerte abrazo!

      Responder
  2. Daniel

    Muy bueno, Iván. Me puede conocer más a mi mismo en cualquier situación si me doy cuenta de cómo estoy dando.

    Responder
    • ivan ojanguren

      Hola Daniel!

      Muy sabio tu comentario. Desde luego aquí una de las palabras clave es “consciencia”. Más consciencia = más autoconocimiento.

      Abrazos!

      Responder
  3. carmen baldominos

    Pues me ha calado tu reflexiòn sobre ser generoso “no dando” ..estoy pensando sobre todo en los hijos…porque el primer impulso suele ser dar y el segundo…tambien dar…y sè por experiencia que a menudo.se ama mejor no dando…sigue y sigue inspirando y un besazo campeòn!!
    ….

    Responder
    • ivan ojanguren

      Qué tal Carmen!

      Qué duda cabe de que “no dar” de manera consciente es otra forma de “dar”: entregas lo que en ese momento sientes que es lo correcto (aunque sea no entregar nada). Piénsalo así la próxima vez que sientas que no existe la opción de “no dar” 🙂

      Me encanta verte por este espacio!

      Responder
  4. Guillermo López Vizcaya

    Maravillosa manera de explicar que es la generosidad, de una manera sencilla y al mismo tiempo con el peso de esas verdades universales. Se tiene que dar (o no) desde el corazón ( con alegría y conscientemente ), pensando en lo que le puede aportar al que lo recibe. Me ha encantado. Si me lo permites, publico el link en el Facebook, me gustaría que lo leyera algunos amigos. Un abrazo Ivan. 🙂 😉

    Responder
    • ivan ojanguren

      Guillermo!!

      Sabias palabras las tuyas! 🙂 Y claro que lo puedes compartir! No hay que pedir permiso: todo lo que entendemos que puede aportar tiene que ser compartido.

      Fuerte abrazo.

      Responder
  5. María José Martin

    Sabias palabras Iván, q importante es saber recibir disfrutando, sin el miedo ni el sentimiento de deuda que te obliga a devolverlo de alguna forma, y que te impide darte cuenta que te lo mereces Cosas simples, detalles inmateriales que rechazamos a diario igual que rechazamos los piropos, porque todo proviene de la misma creencia limitante, “no me lo merezco”. Gracias por estos momentos de reflexión q ayudarán a tantas personas a recibir tu artículo “disfrutando”

    Responder
    • Iván Ojanguren

      Fantástico María José,

      Muy sinceras y profundas palabras :-). Qué cierto es eso de que nos tenemos que permitir disfrutar más de lo que otros pueden ofrecernos desde el amor.

      Fuerte abrazo.

      Responder
  6. Paula Rey Iglesias

    Vaya maravilla de artículo. Muchas gracias, Iván!!!.

    Responder
    • Iván Ojanguren

      Hola Paula!

      Encantado de verte por este espacio!!! Me alegro que te haya gustado 🙂

      Fuerte abrazo!

      Responder
  7. Sandra

    Buenísimo, me encantó confirmar que cuando le he dicho *NO* a mis hijos les estoy demostrando cuanto les amo.

    Responder
    • Iván Ojanguren

      Hola Sandra!

      Encantado de verte por este espacio! 🙂

      Me alegro muchísimo de que te haya aportado.

      Un abrazo,

      Iván

      Responder
  8. Tamy

    Después de leer ésto, tengo más claro q soy una persona generosa

    Responder
    • Iván Ojanguren

      Genial Tamy! Me alegro mucho de que de algún modo el post te haya servido.

      Recibe un saludo y esperamos seguir viéndote por este espacio!

      Iván

      Responder
  9. Celeste González Cano

    Me encanto leer, ya de por si me consideraba generosa pero tras leer esto me siento muchísima mas segura de realmente ser una persona generosa y me hace feliz sentirme asi. Gracias por tu info

    Responder
    • Iván Ojanguren

      Muy buenas Celeste,

      Muchas gracias por tu comentario. Me alegra muchísimo saber que te ha servido.

      Espero seguir viéndote por este espacio!

      Un saludo,

      Iván

      Responder
  10. Mjose Martin

    Pues entonces yo no soy generosa,porque me doy a los demas pero me cuesta recibir.

    Responder
    • Iván Ojanguren

      Hola Mjose,

      Te invito a no generalizar. Según este artículo no es que “no seas generosa”… Sí que lo eres cuando te das a los demás. La próxima vez que alguien te quiera dar algo con generosidad, te invito a que te permitas recibirlo.

      Un fuerte abrazo,

      Iván

      Responder
  11. Raquel Serrabou

    Hola,
    Me ha encantado tu escrito, muchas gracias por haberlo publicado.
    A mí me pasa que no me doy cuenta de las necesidades de los demás? Qué puedo hacer?
    Gracias

    Responder
    • Iván Ojanguren

      Hola Raquel,

      Si eres consciente de algo en la vida significa que ya estás en el camino a hacer lo que sientes que es oportuno. Te invito a que PREGUNTES a las personas que quieres ayudar disfrutando 😉

      Fuerte abrazo y gracias por tu comentario,

      Iván

      Responder
  12. Germania

    Definitivamente me ha dejado fría el hecho de ser generosa no dando, porque la verdad es que el sentimiento de culpa me invadía aunque conscientemente sabia que el no dar era lo correcto. Ahora puedo reflexionar ante cada situación y desde el auto conocimiento de mis emociones saber si estoy siendo generosa al dar o recibir, según sea el caso. Excelente tema. Michas gracias por compartir.

    Responder
    • Iván Ojanguren

      Hola Germania,
      Qué bueno! Me alegro muchísimo que haya provocado en ti esa esa reflexión tan profunda.

      Gracias por compartirlo!

      Iván

      Responder
  13. Julio Enciso

    Que sabiduría increíble, pensar que doy mucho y aveces e dado por obligación, por miedo, por esperar recompensa alguna del universo por mi generosidad, y también pero en muy pocas veces e dado disfrutando. Seré consciente en mis generosidad en adelante. Si uno da sabiamente, ganamos, aprendemos y disfrutamos todos! Bendiciones!!!!! Y gracias gracias gracias por tu generosa sabiduría. Abrazo!

    Responder
    • Iván Ojanguren

      Muy buenas Julio,

      Me alegra mucho que el post te haya hecho pensar a la par que ayudado.

      Un fuerte abrazo!

      Iván

      Responder
  14. jorge

    no defines bien, sino que dibujas excelente el principio de de la conciencia humana.

    simplemente excelente, gracias!

    Responder
    • Iván Ojanguren

      Muchas gracias por tus palabras Jorge! Me alegra que el texto te haya llegado.

      Saludos!

      Iván Ojanguren

      Responder

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