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EMPRENDIMIENTO: ojalá me hubiesen contado esto hace 5 años

Escrito por: Iván Ojanguren
Publicación: febrero 4, 2020

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El éxito no llega solo por una buena idea. El éxito llega si consigues mantenerte activo/a el suficiente tiempo. Te explico cómo.


EMPRENDER


“Emprende; comienza el camino de tu libertad e independencia financiera”, dicen por ahí.

“Sé tu propio jefe, toma las riendas de tu tiempo y deja de enriquecer a otros con tu trabajo”, claman otros.

Bien, tras 5 años en esta empresa de “emprender” como autónomo en España, he de decir que esas frases son ciertas… Pero, claro, son solo ciertas en parte.

Eso es, amigos: hay un “pero”.

Hay un montón de cosas que no te cuentan ni en las aceleradoras de ideas de negocio o en los múltiples centros de ayuda al emprendedor.

¿Por qué en estos lugares no cuentan lo que te voy a contar yo aquí? Porque suelen tratar con proyectos en estado embrionario, incipiente o en personas que se acercan con una primera idea (o atisbo de idea). Su misión es justamente esa: convertir esa idea en algo real que puedas lanzar en el mercado. Y lo consiguen aportando la técnica y las herramientas básicas para llevarlo a cabo: técnicas lean startup, prototipos, modelos de negocio, análisis de competencia, financiación, etc, etc.

Ahora bien, pocas entidades hablan de cómo sostener un proyecto en el largo plazo o cómo cubrir las necesidades demandadas por la necesaria evolución del emprendedor tras el lanzamiento de esa primera idea.

Eso es justamente lo que quiero contarte en este artículo: ideas, herramientas y actitudes que siento que son fundamentales en este viaje.

Repito: fundamentales.

Y ojalá me las hubiesen contado hace 5 años cuando comencé el viaje… Me hubiese ahorrado disgustos y momentos importantes de desánimo.

¿Te interesa? Allá vamos.


#1 TODO TARDA MÁS TIEMPO DEL QUE PIENSAS


Cuando uno empieza en el mundo del autoempleo piensa que se va a comer el mundo con esa primera idea, ese primer producto o servicio que va a ofrecer.

En mi caso, dejé una multinacional en las TIC para comenzar ofreciendo servicios de coaching personal, aparte de comenzar con este blog. Me había dado 2 años para volver a ingresar lo mismo que ganaba con mi anterior trabajo.

¿Qué sucedió?

Sucedió que no empecé a ver un céntimo hasta justamente esos dos años. Esos dos años son los que tardé en posicionarme mínimamente para comenzar a tener mis primeros clientes e ingresos pasivos. 

Conclusión: todo tarda mucho más tiempo del que crees. Piensa que la mayoría de los emprendedores autónomos dejan de serlo a los 5 años (un 62% en España).

Te paso algunas ideas para prepararte ante esto:

1# Tienes que estar en PAZ con el dinero

Un dato: el porcentaje de abandono de los emprendedores autónomos es mucho menor cuando convives con alguien que tiene un empleo y fuente de ingresos constantes. 

Las ideas que te planteo a continuación son importantes porque te ayudarán con la preparación mental, es decir, a gestionar tus propias expectativas. ¿Sabes? Tuve momentos de duda muy potentes cuando vi que esto iba a ir para largo; dudas que se hubiesen disipado si hubiese tenido claro que “todo tarda más tiempo del que creo”.

Así, durante el proceso de emprendimiento y hasta que seas solvente debes tener el sustento económico más o menos garantizado. Es así. ¿Cómo? Te expongo algunas ideas:

  • Parte de una buena fuerte de ahorros que por lo menos te sustenten durante 2 años. ¿No tienes ahorros? Entonces trabaja en algo una temporada hasta conseguirlos.
  • Mantén un trabajo paralelo hasta que comiences a tener ingresos de tu idea de negocio. 
  • ¿No te va bien y necesitas dinero? Trabaja a tiempo parcial una temporada para poder seguir manteniendo tu proyecto paralelo. Date de baja de autónomos una temporada si es necesario.  Piensa esto: trabajar de otra cosa no es “abandonar” o “fracasar”, qué va, es “hacer lo que tienes que hacer para no abandonar”.
  • Disminuye tus gastos a la mínima expresión hasta que salgas a flote: por ejemplo, vive en casa de un amigo, con tu pareja o ¡vuelve con tu madre! No es un fracaso volver con tu madre una temporada: y ella probablemente esté encantada. 
  • Si tienes pareja trabajadora y vives con ella, plantéale la situación y llegad a un acuerdo económico y de convivencia que contemple la posibilidad de estar una temporada sin ingresos por tu parte hasta que tengas ingresos de manera más o menos estable. 

2# Sé rápido en el corto plazo y paciente en el largo plazo

Es cierto que todo tarda más tiempo (normalmente) del que creemos. Eso no significa que te dediques a la vida contemplativa durante ese tiempo… Al contrario.

Solo obtendrás resultados si has dedicado todo el tiempo a crear, construir, mostrarte, explicar lo que puedes hacer por los demás, creando redes con colaboradores y lazos con posibles clientes.

Has de ser muy rápido, es así. Tienes que iniciar proyectos (y terminarlos). Por ejemplo, durante los años 2016 y 2018 escribí más de 50 artículos en mi blog, publiqué dos libros, monté 3 talleres de desarrollo personal presenciales y on-line, impartí decenas de conferencias, colaboré con varias Fundaciones y ONG’s ayudando a colectivos vulnerables a su reinserción laboral, hice una media de 150 horas de coaching anuales, etc, etc. 

Todo eso es lo que hace que, al cabo de un tiempo prudencial (y siempre que lo que ofertes marque una diferencia ahí fuera), el teléfono comience a sonar.

Al mismo tiempo, comprende esto: no sabrás nunca cuando el teléfono empezará a sonar. Ni se te ocurra emprender una acción esperando una respuesta en el corto plazo: las cosas no suceden así.

En lugar de eso: haz siempre lo que consideres desde el ánimo de ayudar a los demás con tu trabajo, sabiendo que estás dando una labor profesional y que la suma de todas tus acciones en el corto plazo te darán resultados en el largo. Sé paciente.

Aunque sea difícil: sé paciente. 

3# Echarle horas al proyecto es importante, más importante es dedicarte tiempo a ti

Emprender implica altas dosis de perseverancia, de creatividad y de ensayo y error. Emprender requiere estar permanentemente alerta en tu sector y tratar de atisbar cómo puedes aportar más y más valor a tu público objetivo con tus productos y servicios.

Con el tiempo he descubierto esto: todo lo anterior no es posible si no me encuentro al 100% física y mentalmente.

Cuando descuido el deporte, la alimentación, mi faceta como guitarrista o si dejo de hacer mis ejercicios diarios de relajación (llámalo meditación, minfulness o respiración consciente), entonces: cosas malas pasan.

Solo cuando estoy a tope de cuerpo, mente y espíritu es cuando trabajo de forma más eficiente, consigo más clientes y soy más creativo a la hora de proponerme siguientes pasos y objetivos profesionales.

Te invito a que pongas en tu lista de prioridades actividades que te relajen o que te ayuden en este sentido. 

P.D.: Indagando en cómo podría mejorar mi dieta, me interesé hace un tiempo por la comida vegetariana y terminé creando el blog “Diario de un flexitariano” sin más pretensión que tener mis creaciones culinarias accesibles para no olvidarme de ellas.


#2 EL MEJOR NETWORKING: APORTAR VALOR


Se habla mucho del networking como una actividad que uno hace de manera consciente: “Voy a un evento de networking” o “Hay un taller  y después se hará networking“.

En estos años he comprendido que el mejor networking no está en los eventos específicos para esto, sino que está en tu día a día, en el modo en el que trabajas, en el modo en el que te comunicas con tus allegados, amigos, colaboradores y clientes.

Así, el mejor networking que puedes hacer es este: aporta valor a los demás. Marca una diferencia en sus vidas. Déjales con la boca abierta de modo que ni se planteen no llamarte la próxima vez que tengan un problema parecido. Te paso algunas ideas para hacer verdadero networking:

1# Colabora en causas que te importan

Dedica un porcentaje de tu jornada a colaborar con ONG’s u organizaciones sin ánimo de lucro; eso sí, y muy importante: colabora siempre dentro de los productos o servicios que hoy están en tu modelo de negocio.

2# Parte de los servicios que ofreces deberán de ser GRATIS

Lo sé, lo sé, esto levanta ampollas.

Déjame decirte algo: amo lo gratis. Lo gratis es una manera de aportar un poquito de valor a aquellos que luego pueden llamarte para uno de tus productos os servicios de pago. Esto es especialmente importante en tus primeros años como emprendedor.

Es decir, te ayudarán a que los demás comprendan quién eres, cuánto sabes y si tiene sentido contratarte algún servicio de pago.

Te paso algunas ideas que yo he puesto en marcha y que tú deberás amoldar a tu modelo de negocio:

  • Empieza un blog. También puede ser un podcast, un canal de youtube o cualquier otra red social en la que des pinceladas de valor o conocimiento y comiences a crear comunidad: gente que sabe lo que puedes hacer por ellas y que tiene características en común. Mi blog tiene 20.000 visitas mensuales que se transforman en ventas de libros, procesos de mentoring o incluso formación en empresas.
  • Jornadas especiales donde ofertas un servicio de forma gratuita o a un precio muy reducido. Por ejemplo, todos los veranos organizo las jornadas de “Coaching al aire libre” donde en sesiones de duración más corta de lo habitual doy a probar esta maravillosa metodología y a cambio obtengo futuros clientes, testimonios y contenido para mis redes sociales.
  • Conferencias temáticas: todos los años hago conferencias temáticas con el objetivo sondear una problemática, aportar soluciones y captar clientes para mis productos, además de alimentar mis redes sociales con el contenido audiovisual de dichas conferencias.

3# Tu trabajo ha de ser siempre excelente


Parece una perogrullada, ¿verdad? Pues nada más lejos de la realidad.

Cada vez que salgas ahí fuera a hacer un trabajo profesional (cobrando o no) deberás dar el “do” de pecho. Piensa que una mala intervención anula por completo todo el recorrido que en el medio plazo podrá tener la relación con ese cliente, bien porque te necesite de nuevo, bien porque te recomiende.

Total: no te metas en un berenjenal si no estás seguro de poder hacerlo bien porque es contraproducente. Pan para hoy y hambre para mañana. No compensa. No lo hagas.

Mis clientes vienen generalmente a través de algún tipo de contacto previo que han tenido conmigo:

  • Alguien me compra un libro y decide venir a un taller o contratarme una formación para su empresa .
  • Alguien viene a un taller o una formación y decide comenzar un proceso de acompañamiento individual.
  • Alguien lee un artículo mío y decide comprarme un libro. Ojo aquí: lo gratis se transforma en ingresos.
  • Alguien ha tenido un proceso de acompañamiento conmigo y me recomienda a un tercero para que empecemos a trabajar juntos.
  • Etc.

¿Se ve la lógica? Esta lógica se va al traste si lo que ofreces no marca una diferencia.


#3 PIDE OPINIÓN SOBRE TUS SERVICIOS DE FORMA SISTEMÁTICA


¿Cómo puedes asegurarte de que efectivamente tu intervención con tu producto o servicio a cumplido su cometido? Sencillo: preguntando.

Es curioso cómo en general nadie me pregunta tras darme algún servicio, como dando por sentado que por el mero hecho de “entregar” el servicio significa que el trabajo está “bien hecho”.

Hay algunas reglas que deberás cumplir para preguntar de forma adecuada; es decir, no vale preguntar sin más “¿Qué tal?” o “¿Qué te ha parecido mi producto o servicio?”.

Mira, existe un fenómeno que se estudia en Sociología conocido como la deseabilidad socialtendemos a dar mejores opiniones de lo que en realidad pensamos, tratando de quedar bien o de no poner en un compromiso a la otra parte. En definitiva: nos cuesta dar malas opiniones.

El proceso para pedir un buen feedback lo explico en mi artículo Cómo pedir feedback, aquí te lo resumo:

  • A la hora de preguntar a tu cliente, insiste en que si “todo ha sido perfecto” no tendrás rango de mejora y que te gustaría mejorar con su experiencia. Has de evitar a toda costa la deseabilidad social.
  • Pregunta acerca de lo que tendrías que mantener (qué cosas le gustaron), lo que le hubiese gustado que pasase y no pasó (qué cosas tienes que activar) y lo que no le gustó (lo que tienes que desactivar).
  • Con toda esta información, haz los cambios pertinentes en tus productos o servicios.


#4 TODO CAMBIA


He cambiado mi planteamiento profesional dos veces, y estoy a punto de ir a por al tercera. En 5 años.

¿Por qué? Porque en estos años he comprobado que si algo no funciona, entonces tengo que probar algo diferente… Y también he constatado que si algo funciona, no funcionará eternamente, así que tengo que seguir indagando la manera de asegurarme de que eso sigue funcionando: transformándolo, puliéndolo, ajustándolo. 

Se habla mucho del “nicho de mercado” o “público objetivo”. Es cierto que necesitas conocerlos, aunque me hubiese gustado que me dijesen que el nicho, salvo excepciones de productos súper concretos, no es algo que descubres con uno o dos meses de trabajo poniendo en el mercado un par de productos, servicios o prototipos. Ni mucho menos tu nicho es siempre el mismo. Tu nicho o nichos suelen surgir cuando entras en contacto con el mundo real y comienzas a darte cuenta dónde eres especialmente útil y de qué modo. 

Total, deberás estar siempre con hambre de mejora y queriendo explorar nuevas formas de hacer y en diferentes sectores hasta que, poco a poco, des con la tecla. Te doy algunas ideas para hacer esto:

1# Nunca pares de formarte

Siempre dedico una partida económica anual a la formación. Cursos, talleres y compra de libros son el día a día de mi vida. Actualmente estudio el grado de Sociología… Y me está apasionando. Fórmate en aquello que te apasiona, así podrás aplicarlo de forma cuasi inmediata.

¿Qué consigues formándote?

  • Aportarás cada vez más valor ahí fuera. Por eso asegúrate de pensar cómo vas a poner en práctica exactamente lo que aprendas en tu modelo de negocio antes incluso de ir a la formación.
  • Conocerás a gente de tu entorno con la que establecer relaciones de colaboración mutua.

2# Crea productos y servicios como si no hubiese un mañana

¿Con qué fin? Para que puedas decidir qué productos o servicios aportan un mayor valor y así puedas refinar y profundizar sobre los mismos.

Recuerda: no es tan importante lo que tú crees que la gente necesita; lo verdaderamente importante lo que la gente realmente necesita. Solo consigues esa información lanzando muchos tiros ahí fuera y quedándote con aquello que generó más respuesta e interés.


#5 TRABAJANDO SOLO IRÁS MÁS RÁPIDO… AUNQUE NO LLEGARÁS LEJOS


Tal vez tengas muy clara una idea de negocio que puedas ejecutar de manera autónoma y decidas levantarte por la mañana y trabajar 12 horas al día en pijama hasta llevarla a cabo.

Te entiendo, así lo hice yo durante una temporada.

Hasta que me di cuenta de que trabajando solo tenía mucha autonomía y de que iba más rápido, es cierto, aunque llegó un punto de anquilosamiento.

Antes de llegar a ese punto, haz esto: júntate con otras personas, inicia proyectos conjuntos, alíate con colaboradores o clientes, trabaja en centros de coworking, comparte experiencias de manera sincera. 

Trabajar con otros seres humanos hará que se te ocurran propuestas más creativas… Además de hacer el viaje un poquito más divertido. Recuerda que somos seres sociables. 

En este sentido, te regalo una idea que a mí me ayuda muchísimo: no tengo competidores. Mi teórica competencia son para mí mis colaboradores: personas a las que les paso trabajo cuando yo no puedo hacerme cargo del mismo (ellos/as hacen lo mismo), o con los/las que me alío para cubrir espacios profesionales a los que no llego.

Esto no va de ver “quién se lleva el trozo del pastel”. Esto va de “hacer la tarta más grande”. Hay para todos. Siempre que trabajéis en modo colaborativo y no competitivo.

Si piensas que sola/o puedes salir adelante, piensa otra vez.

Ey, no se trata de que no puedas hacerlo en solitario, se trata de que es más difícil.

¿Qué prefieres?


#RECUERDA: NADA TIENE SENTIDO SI NO DISFRUTAS


¿Sabes? Nada de esto tiene sentido si no te levantas por la mañana con ganas de hacer todo lo que vas a hacer. 

Lo sé, lo sé. Suena un poco utópico. 

Aún así, ten en cuenta que las/los que tienen “éxito”, no lo tienes por obra divina, lo tienen porque han estado haciendo ensayo y error el tiempo suficiente. Y eso solo se consigue si tu trabajo como emprendedor tiene sentido más allá de conseguir un retorno económico.

Siempre comienzo mis charlas diciendo que tengo un sueño: sueño un mundo donde todos tengamos una actividad profesional que nos llene de verdad; sueño un mundo donde esto de ganarse la vida sea una consecuencia natural de vivir, alejada de los sentimientos de esfuerzo y sacrificio.

Esto me lo creo de verdad. De verdad siento que estoy ayudando a crear ese mundo con mis productos y servicios. Así, cuando tengo que escribir un libro no pienso: ¿qué libro tengo que escribir para vender más?, sino que pienso: ¿de qué modo puedo ayudar a más personas a que se levanten por la mañana con más ganas de levantarse por la mañana?

Mira, muchos emprendedores se hartan a decir que “emprender exige mucho esfuerzo y sacrificio”. Lo que en realidad están diciendo es: “A mí me supone mucho esfuerzo y sacrificio emprender”. Pero, ¿sabes? Esto no es extrapolarle a todo el mundo.

Personalmente procuro no sacrificarme. El sacrificio significa que harías cualquier otra cosa antes que eso que estás haciendo. Ahora mismo, por ejemplo, estoy escribiendo estas líneas sin esforzarme, ¿y sabes por qué? Porque estoy pensando en ti, que lo estás leyendo, y en que tal vez de todas las ideas que te expongo decidas hacer tuya un par de ellas y mejorar un poquito tu vida como emprendedor. Eso lo cambia todo. Para mí, eso le da sentido a todo. Además hay algo no menos importante: me encanta escribir. Combinación perfecta.

Mira, si te esfuerzas mucho acabarás harto, y si el aclamado “éxito” no llega pronto, entonces volverás a pedirle curro a antiguo/a jefe/a.

Entiende esto: si no amas a lo que te dedicas, entonces replantéate este negocio de emprender.

¿Cómo “amar” tu profesión? Te doy algunas pinceladas:

1# Talento

Muévete solo en actividades y contextos donde marcas una diferencia.

No se trata de hacer algo “porque hay una necesidad”: se trata de que hagas algo en lo que eres escandalosamente buena/o y luego, desde ahí, busques la necesidad.

Los paso son: 1)Encuentra tu talento, 2)Desarróllalo y 3)Resuelve problemas ahí fuera.

2# Busca el sentido de tu trabajo

Para encontrarle sentido a tu trabajo deberás poner el foco fuera y dentro de ti mismo:

Por un lado, piensa: ¿a quién sirves con tu trabajo? ¿En qué sentido el mundo se beneficia de lo que haces? Es el sentido último de tu actividad profesional: úsalo como fuente de motivación.

Por otro lado piensa: ¿qué quieres para ti a través de tu labor profesional? ¿Qué imagen quieres proyectar ahi fuera? ¿Cómo te ves a ti mismo profesionalmente y personalmente en, digamos, 5 años? Esa es tu ambición personal. Úsala como motor.

Siempre me hago estas dos preguntas con cada libro, artículo, publicación, servicio, producto, formación o conferencia que entrego al mundo.  Y siempre tengo que encontrar respuestas coherentes y motivadoras que me empujen a pasar a la acción con ilusión, si no, no continúo.

Tu trabajo tiene que tener un sentido más allá de la labor profesional en sí misma.

Tienes que encontrar algo por lo que merezca la pena invertir tiempo, energía, perseverancia, tesón y foco. Es lo que te mantendrá vivo y con ganas de completar tu lista de tareas diaria.

Recuerda: si no tu vida es una consecución de esfuerzo y sacrificio… Tal vez no merezca la pena.

Un anónimo dijo una vez aquello de que “La vida es demasiado corta para vivirla…, y demasiado larga para sufrirla”.

No sufras la vida.

Vívela. 

Feliz viaje de emprendimiento.

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