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FELICIDAD: 10 reflexiones que cambiarán para siempre tu manera de entenderla

Escrito por: Iván Ojanguren
Publicación: septiembre 19, 2018

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felicidad

Descubre lo que nunca nadie te había contado acerca de la felicidad.


¿Eres feliz… del todo?


En algunos de mis talleres suelo lanzar al aire esta pregunta: “¿sois felices?” y, si tuviese que hacer una respuesta “tipo”, sería: “La felicidad completa no existe, es imposible, siempre te pasará algo que te impida ser feliz del todo”.  

Yo siempre respondo lo mismo: mal negocio supeditar tu propio bienestar a lo que pueda suceder ahí fuera. 

La vida, en esencia, tiene altibajos. Así, negarte la felicidad porque las cosas no suceden como deseas sería como negar tu propia existencia como ser humano. Esta es la vida que nos ha tocado. No hay más. Lamentarse porque las cosas no son como deseamos no arregla nada. Cero. Ni un ápice.

Mira, la felicidad no es pretender que todo suceda de modo que estés bien, sino que es llegar a estar bien independientemente de lo que suceda ahí fuera. Del mismo modo, tal vez no puedas decidir sobre todo lo que tienes que hacer en cada instante, pero sí que puedes decidir hacer todo lo que haces estando bien.

Menudo trabalenguas, ¿no? Te animo a que leas de nuevo el párrafo anterior. Es de una importancia tremenda. En serio, si eres capaz de interiorizar estas cuatro líneas  anteriores y hacer lo que tienes que hacer para ponerlas en práctica, ya lo tienes, no necesitarías seguir leyendo. 


Reflexión 1#: la felicidad NO se consigue


Y es que estamos acostumbrados a “perseguir” la felicidad; nos hemos creído que existen recetas mágicas del tipo “consigue un buen empleo y bien pagado, cómprate una casa grande, busca una pareja para toda la vida o hazte famoso”, y entonces, serás feliz. ¿Te suena?

Lo primero que te diría es: la felicidad no es algo que se consiga. Te cuento una idea que cambió para siempre mi vida: la felicidad es algo que ya tienes. Es decir, no tienes que hacer nada para conseguirla, no tienes que perseguirla… En lugar de eso, preocúpate de mimarla, nutrirla, blindarla, elevarla.

Cuando no te sientes feliz en realidad es porque, de algún modo, le estás dando palos a la felicidad que ya tienes. Pero, créeme, ya eres feliz.

Me encanta el símil de la felicidad y la mariposa: si la persigues, se escapa; si la esperas tranquilamente, se posa en tu hombro.


Reflexión 2#: tienes que saber tu dirección vital para ser feliz


Si no te conoces a ti mismo ni sabes hacia dónde te diriges, se tercia complicado que aspires a una existencia feliz. Además, el viaje se va reinventando a cada paso ya que lo que crees que eres y lo que quieres cambia con el tiempo.

Total: otro pilar de la felicidad es el autoconocimiento y la capacidad para ir reajustando con los años todo lo que haces de modo que sigas siempre por tu propia senda.


Reflexión 3#: lo que haces (y lo que no) influye en tu felicidad


Arrepentimiento: esto es lo que sienten muchas personas cuando se ven al final de sus vidas; arrepentimiento por todo lo que no han hecho y tendrían que haber hecho. La felicidad significa que sigues tu intuición y a cada instante haces lo que sientes que es más sensato.

Así, La felicidad también está relacionada con todo lo que haces en la vida, y cómo todo eso que haces contribuye a satisfacer tus valores más profundos y esenciales.


Reflexión 4#: sacrificio y felicidad son incompatibles


La felicidad no es compatible con el sacrificio. Nos han inculcado que para ser feliz y conseguir lo que deseas es condición sine qua non  esforzarse hasta niveles extremos y, amigos, por más que me he sacrificado en el pasado solo he conseguido más y más frustración, más y más sentimientos de resentimiento e irrealidad.

De verdad, no te lo creas, el sacrificio solo es opcional. Te invito a que veas estas conferencia donde hice un monográfico al respecto:


Reflexión 5#: tristeza y felicidad SON compatibles


Este es uno de los mayores caballos de batalla. Muchos creen que la felicidad es algo utópico, un imposible, ya que creen que solo serán felices cuando entren en una burbuja temporal y no les pase nada “malo” ni a sí mismos ni a sus allegados (enfermedades, dificultades económicas, etc). Es como si experimentar sentimientos de pérdida o tristeza  fuesen “malos” y provocasen nuestra infelicidad.

Mira, esos sentimientos son los que justamente nos diferencia de otras especies; toda emoción tiene un sentido. Así, un sentimiento de profunda tristeza nos hace vivir ese momento acorde a lo que está pasando y a comprender que eso que está sucediendo nos importa de verdad. 

¿Te imaginas qué sucedería si de la noche al día nadie sintiese tristeza? ¿Querrías vivir en ese mundo? Fíjate que solo las personas que calificamos como enfermas (psicópatas, por ejemplo) son las que carecen de la habilidad para empatizar con otros humanos y sentir lo que ellos sienten. Los sentimientos de este tipo nos ayudan a soltar lastre, a vivir intensamente ese momento y a valorar tremendamente aquello por lo que sentimos esa emoción.

La próxima vez que sientas tristeza piensa: esto es justamente lo que me hace humano. ¿Podrías ser feliz sin sentirte humano?

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Reflexión 6#: be water, my friend


La felicidad muchas veces podría asemejarse al agua, es decir, pasa por tener la habilidad de adaptarte y fluir. Otra metáfora que me encanta es la del bambú y el roble: solo el bambú sobrevive al vendaval debido a su capacidad para doblarse y adaptarse a las condiciones externas.

Como en todo en la vida, hay que buscar el equilibrio entre las convicciones y la flexibilidad. La flexibilidad excesiva nos empuja a la indeterminación y a la irrealidad; la perfección y convicción extrema nos hace débiles y víctimas de los fracasos. Encuentra tu punto intermedio.

 


Reflexión 7#: tienes que llegar a tus propias conclusiones para ser feliz


En la vida no hay varitas mágicas. Tú tienes que andar el camino y llegar a tus propias conclusiones. No existen verdades absolutas. Nadie tiene la verdad absoluta que encaja perfectamente contigo. Yo tampoco. Eso sí: tú tienes tu propia verdad. Permítete descubrirla y vívela plenamente.

Lee mucho y experimenta mucho también. Distingue entre lo que te ayuda y lo que no. Pasa el tiempo con personas inspiradoras. Camina, tropieza, cae, levántate, vuelve a caminar, vuelve a tropezar. Aprende.


Reflexión 8#: el perfeccionismo es enemigo de la felicidad


La ambición y aspiraciones personales concretas son maravillosas; así, saber exactamente qué es lo que quieres y para qué lo quieres es una manera genial de adquirir los compromisos necesarios para pasar a la acción y caminar hacia tus anhelos como ser humano.

Ahora bien, apegarse a metas extremadamente concretas y perfeccionistas pueden ser peligrosas, sobre todo si has asociado tu felicidad a la consecución de dichas metas. 

Claro que es necesario tener expectativas en la vida; ahora bien, procura siempre disfrutar del camino sin apegarte demasiado al resultado de tus acciones y decisiones. Recuerda: eres un ser humano, no un ser omnisciente y omnipotente.

 


Reflexión 9#: la generosidad aporta felicidad


Las personas que más regalan a los demás (tiempo, ayuda, dinero, conocimiento, etc) tienden a sentirse más felices.

Además, echar una mano a personas que están en situaciones más desfavorables hacen que veas tu propia vida con mas perspectiva, apreciando aspectos que tal vez hasta ese momento habías dado por sentado y ni siquiera los habías puesto en valor.

Personalmente siempre dedico entre un 5 y un 10 por ciento de mi vida profesional a la colaboración altruista, siempre trabajando con personas en riesgo de exclusión. Esta colaboración no solo me ayuda a saber que estoy colaborando a crear un mundo, sino que también me ayuda a valorar mi vida en su conjunto.


Reflexión 10#: mima tus relaciones personales


Un estudio de la Universidad de Harvard de más de 70 años de duración y donde hizo el seguimiento a decenas de personas a lo largo de su vida, concluyó lo siguiente: el pilar básico en el que se asienta los sentimientos de felicidad está en la calidad (no cantidad) de las relaciones personales que mantenemos a lo largo de nuestra vida.

Mima y cuida las relaciones con tus allegados si quieres tener una existencia feliz.


Reflexión extra#: la felicidad es contagiosa


La felicidad, al igual que muchas otras emociones, es contagiosa. ¿Qué estado de ánimo quieres tener a tu alrededor?

¿Quieres saber más? Tal vez te interese mi artículo “Felicidad: ojalá me hubiesen contado esto antes”

3 Comentarios

  1. Armando

    Excelente mensaje de felicidad, gracias Dios los bendiga

    Responder
  2. miguel angel

    gracias gracias.

    Responder

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